Este blog pretende ser un herramienta de intercambio de información, experiencias y conocimientos, para ampliar en lo posible la formación y poner de manifiesto la relación entre la capacidad motriz y la inteligencia.La defensa indivisible del hombre para que su desarrollo sea equilibrado. Los conocimientos no se dan aislados tal como ofrece la educación actual... somos una unidad.
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viernes, 5 de mayo de 2017
RESPUESTA DEL SISTEMA CARDIOVASCULAR AL EJERCICIO
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domingo, 16 de abril de 2017
jueves, 16 de marzo de 2017
sábado, 13 de diciembre de 2014
MONTAÑISMO PARA EL PACIENTE CARDIOVASCULAR
En el montañismo, el corazón puede sufrir una serie de cambios al existir una respuesta multiorgánica a la altura, tanto de forma directa como a consecuencia de alteraciones pulmonares y neurológicas. Los efectos perjudiciales de las grandes alturas se deben a una disminución de la presión atmosférica, que induce una reducción en la presión parcial de oxígeno del aire, con lo que bajará la tensión del oxígeno en la sangre arterial.
Sin embargo, cada paciente es diferente, de allí que hagamos las siguientes precisiones:
A altitudes moderadas (de menos de 3.000 metros sobre el nivel del mar), no hay ninguna contraindicación para las personas con cardiopatía coronaria no descompensada.
Los pacientes con cardiopatía coronaria que no puedan realizar ejercicio físico intenso a nivel del mar, no deberían practicar este deporte. Existe una incidencia destacada de trastornos cardiovasculares, tales como la angina de pecho y el infarto de miocardio, en ocasiones con resultado de muerte.
En las cardiopatías embolígenas están desaconsejados estos deportes por los trastornos de coagulación y la deshidratación que se pueden producir en la montaña.
* Los pacientes con valvulopatías sin signos de hipertensión arterial (HTA), en ritmo sinusal y clase funcional I (ventrículo izquierdo de dimensión y función normales), pueden ascender a 2.000 metros, limitando la actividad física.
Puede haber una asociación entre la exposición aguda a moderada altitud y síncope en adultos jóvenes. La recuperación es inmediata y no presentan síntomas posteriormente.
En el hipertenso, provoca una subida brusca e intensa de la PA sistólica y diastólica por lo que no se recomienda en estos pacientes.
El montañismo es una actividad deportiva que tiene como objeto la ascensión a montañas de diversa dificultad y altura; y que posee técnicas propias y precisas que facilitan la escalada y ofrecen seguridad al deportista. Engloba una serie de actividades físico-deportivas, con características diferenciadas entre ellas: la escalada deportiva, la escalada de grandes paredes rocosas, el trekking, la ascensión de montañas.
Prepárate para practicar el montañismo
Realiza de 10 a 20 minutos de estiramientos y fuerza muscular para disminuir las lesiones y aumentar la flexibilidad.
Se debe trabajar previamente la resistencia, con un ejercicio aeróbico, como la carrera. Sin embargo, el entrenamiento debe ser progresivo. Comienza caminando durante 2 semanas para luego empezar a correr e ir aumentando el ritmo y la duración hasta conseguir una condición física adecuada.
Pauta de entrenamiento
Los deportes practicados en la montaña tienen como característica común la de ser deportes de larga o muy larga duración y con un requerimiento energético medio por unidad de tiempo (potencia media desarrollada) bajo.
Consejos
Utiliza ropa y calzado cómodos. Protégete del frío y del calor.
Protege la piel, los ojos y los labios. Evita las quemaduras usando protector solar, barra de labios, gafas de sol y gorra.
Bebe líquidos antes y después de practicar este deporte.
Realiza este deporte en compañía de otras personas. Puede ser mucho más agradable y seguro que hacerlo solo.
Es muy conveniente dormir unas 8 o 9 horas diarias para alcanzar un buen rendimiento.
Elija con anticipación el recorrido estudiando bien las dificultades técnicas a las que te puedes enfrentar y toma en cuenta el tiempo de regreso.
Selecciona cuidadosamente el material que debes llevar.
Procura que el itinerario marque un ascenso gradual.
Antes de salir infórmate sobre el estado del tiempo.
Empieza la excursión a un ritmo verdaderamente lento.
Cuida tu respiración. Respira profundamente manteniendo un ritmo.
Practica una dieta cardiosaludable.
Precauciones
Sométete a un reconocimiento cardiológico previo que incluya, entre otras exploraciones, una prueba de esfuerzo. Algunos de los casos de accidentes cardiovasculares que se producen en estos deportes pueden ser detectados antes de que ocurran.
Extrema las precauciones porque en los deportes de montaña es común que no exista asistencia médica de urgencia.
La práctica puede producir trastornos derivados del calor y deshidratación, siendo bastante frecuentes la insolación, los calambres musculares y las lipotimias.
El montañismo y el control de los factores de riesgo
Se desarrolla en estrecho contacto con la naturaleza y proporciona un efecto relajante y antiestresante a las personas que lo realizan.
Mejora la capacidad de resistencia aeróbica general y la resistencia muscular específica de las extremidades inferiores; también favorece la movilidad articular en tobillos, rodillas y caderas debido a la variedad de su terreno.
Incrementa el gasto calórico y combate el sobrepeso.
Disminuye la frecuencia cardiaca por lo que el corazón consume menos energía.
http://www.fundaciondelcorazon.com/ejercicio/deportes/824-montanismo-para-el-paciente-cardiovascular.html
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viernes, 12 de diciembre de 2014
CICLISMO PARA EL PACIENTE CARDIOVASCULAR
El ciclismo es uno de los ejercicios isotónicos o dinámicos indicados para los pacientes que padecen una enfermedad cardiovascular. Practicado con regularidad y a una intensidad adecuada, moviliza los músculos de las piernas, caderas y glúteos (al subir cuestas y pendientes también trabajan los de la parte superior del cuerpo), además actúa de forma positiva sobre los factores de riesgo. Sin embargo, cada paciente es diferente, de allí que hagamos unas precisiones:
Salvo en casos excepcionales, se desaconseja el ciclismo de competición porque aumenta bruscamente la tensión arterial.
Consulta a tu médico sobre la rutina a seguir según tu dolencia.
El ciclismo es un deporte que incluye distintas modalidades y disciplinas que tienen en común la utilización de la bicicleta. Según un estudio de la Escuela Superior de Deportes de Colonia (Alemania), realizado a más de 7.000 personas, el ciclismo está recomendado para todas las edades y es una actividad preventiva, ya que puede ahorrar tratamientos médicos y visitas a los facultativos.
Prepárate para montar en bici
Realiza ejercicios de estiramientos. Suele ser suficiente con una sesión de entre cinco y diez minutos, antes y después de subirse a la bici, en la que se deben trabajar todos los músculos de la pierna (cuádriceps, gemelos, abductores, isquiotibiales), así como los glúteos, la zona lumbar y el cuello.
Una vez realizados los estiramientos, es conveniente empezar el recorrido a una intensidad ligera durante los primeros minutos, para adaptar el organismo progresivamente al esfuerzo.
Pauta de entrenamiento
La investigación del equipo de fisiólogos de la Escuela Superior de Deportes de Colonia también concluyó que 20 minutos diarios de pedaleo alargan la vida y mejorar la salud a corto y medio plazo, además de mejorar la capacidad del cuerpo para revitalizar las defensas del organismo y evitar infecciones. Eso sí, los fisiólogos coinciden en que lo importante no es hacer 250 kilómetros una vez al mes, sino un mínimo de 20 minutos diarios al ritmo que pueda cada persona.
Consejos
Elige el calzado cómodo, mejor si está diseñado para el ciclismo, ya que mejora la eficiencia mecánica de la pedalada y evita dolores en el arco plantar.
Ponte ropa ligera, de materiales transpirables y de colores claros que reflejen las radiaciones.
Cuida tu alimentación y no hagas ciclismo inmediatamente después de comer.
Bebe líquidos antes y después de practicar este deporte. No esperes a tener sed.
Utiliza protección solar para evitar insolaciones.
Cuida tu postura. La posición ideal es la incorporada (con el cuerpo formando un ángulo de 90º) porque la pelvis se mantiene recta y el hueso isquion absorbe la presión que de otro modo recaería en los genitales; esta zona se beneficia, ya que obtiene buen nivel de oxígeno y buena circulación.
No te olvides del casco.
En caso de accidente, puede evitar lesiones de gravedad.
El tamaño del cuadro de la bici debe estar acorde con tu cuerpo; así como la posición del manillar y las potencias para evitar lesiones. La altura del sillín debe permitir que las rodillas queden un poco flexionadas cuando el pedal esté más cerca del suelo.
Cambia con frecuencia la posición de las manos y agarra el manillar con firmeza pero sin excesiva fuerza. Evita fijar en exceso los codos y dejar todo el peso de la parte superior del cuerpo sobre los brazos.
Respeta las normas de circulación, conduce a la velocidad más adecuada al terreno, tráfico y condiciones de cada momento.
Precauciones
Previene los accidentes térmicos subiendo gradualmente la intensidad del esfuerzo y el tiempo de exposición al calor.
Cuidado con el sol y el calor. La primera hora de la mañana y a última de la tarde son las más adecuadas.
Si practicas ciclismo de montaña debes conocer los caminos y evitar aquellos que entrañen un mayor peligro o riesgo de lesiones serias en las caídas.
El ciclismo y el control de los factores de riesgo
Incrementa el gasto calórico y combate el sobrepeso.
Aumenta la sensibilidad a la insulina y mejora la tolerancia a la glucosa, factores importantes en la prevención de la diabetes.
Disminuye el riesgo de padecer un infarto de miocardio. Al pedalear, el ritmo cardíaco aumenta y la presión baja, y el corazón se desgasta menos.
Reduce el colesterol malo (LDL) y disminuye el riesgo de trombosis.
Puede ayudar a abandonar el hábito de fumar.
Reduce la frecuencia cardiaca y respiratoria en reposo.
Estimula la producción de compuestos químicos que mejoran el estado de ánimo, combaten el estrés y revitalizan las defensas del organismo.
Otros beneficios
Evita la sobrecarga de las articulaciones, especialmente la de las rodillas.
Previene el riesgo de contraer artrosis.
Una persona de entre 45 y 80 años puede aumentar hasta tres veces su vigor muscular si monta una hora en bicicleta. La razón es el estímulo del metabolismo de las grasas que se produce a partir de los 50 minutos de pedaleo.
Combate los dolores de las vértebras y previene la aparición de hernias discales.
Fortalece la musculatura de la espalda y protege la columna vertebral de vibraciones y golpes.
http://www.fundaciondelcorazon.com/ejercicio/deportes/821-ciclismo-para-el-paciente-cardiovascular.html
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lunes, 10 de noviembre de 2014
7 MITOS DEL EJERCICIO CARDIOVASCULAR QUE DEBERÍAS DESTERRA
EN FORMA
El ejercicio cardiovascular nunca estuvo tan en boga, y sin embargo, seguro que tienes algunos conceptos erróneos sobre ello que hace que te estés equivocando con tu entrenamiento y no te resulte tan productivo. Repasamos esos mitos del 'cardio' que deberías desterrar de tu mente.
1. Hacer ejercicio cardiovascular quema más calorías. No es del todo cierto. Mientras que con el 'cardio' te puedes estancar, entrenar con pesas hará que crees más masa muscular. Y los músculos exigen un mayor gasto energético a tu metabolismo por lo que la cuenta está clara: puedes quemar más grasa corporal 'en reposo' si haces más ejercicio con pesas. Así de simple. Además, ejercicios 'híbridos' como HIIT, el TRX, el CrossFit o las rutinas de Tabata también son excelentes 'quemagrasas'.
2. Primero haz ejercicio 'cardio', luego haz pesas. Un error que, afortunadamente, cada vez está más en desuso. Si sales a correr antes de hacer entrenamiento de fuerza estarás agotando tus reservas de glucógeno ¡antes de empezar siquiera! 5-10 minutos de calentamiento suave serán más que suficientes. Pero si aún así insistes en salir a correr, separa los días de entrenamiento de 'cardio' y levantamiento de peso.
3. 'Quema' al menos 400 calorías. Fiarte de un contador que te va marcando las calorías, ya sea en la cinta, en la elíptica o el propio pulsómetro es un poco malsano. Los objetivos no se deben contar en calorías, sino en intensidad. En vez de mirar las calorías, mira la intensidad con la que estás haciendo tu ejercicio. Para los principiantes, deberías empezar a moverte al 60% de tu Frecuencia Cardíaca Máxima (FCM), mientras que cuanto más avanzado hazlo entre el 75-80% de tu capacidad.
4. Entrenar sólo en el intervalo 'quemagrasa'. Para quienes no estén familiarizados con el término, la zona del 60-70% de tu FCM es conocida como la del control del peso. 'Quemagrasa', vamos. En esa franja, hasta el 85% de tu energía proviene de tu grasa corporal. Pero no es la panacea. Para progresar con tu físico y no estancarte deberás trabajar por encima de esta franja con mayor asiduidad. Y es que, a mayor intensidad, más calorías quemarás. Así que entrena más con ejercicios a intervalos de alta intensidad (HIIT).
5. Si entreno en ayunas quemo más calorías. Otro mito, y de los peligrosos. Entrenar con el estómago vacío para 'quemar' más calorías está totalmente desaconsejado por médicos y entrenadores. Los niveles de glucógeno estarán al mínimo y la fatiga muscular llegará antes, por lo que entrenarás mucho menos tiempo. Así que procura comer al menos una hora antes de salir a correr para tener tus reservas al máximo.
6. Separar completamente 'cardio' y pesas. Error. La tendencia actual (y más saludable) del 'fitness' apuesta por lo contrario que se pensaba hace unos años: Juntar 'cardio' y pesas para que nuestro entrenamiento sea más completo. Ejemplos tienes desde las rutinas de Tabata hasta el CrossFit, pasando por el HIIT. Puedes y debes unir pesas y ejercicio cardiovascular para obtener una respuesta armónica de tu cuerpo. Además, tu metabolismo basal estará más activo que nunca, lo que te permitirá quemar más calorías en reposo de las que habías soñado en tu vida.
7. Haciendo mucho 'cardio' me puedo permitir comer 'de todo'. "Ya he entrenado, ahora me puedo permitir..." Pues va a ser que no. En los países anglosajones tienen una expresión para referirse a las comidas fuera de las comidas: 'cheat meals' (comidas engañosas). Aplícatelo: snacks, bollería, alimentos con azúcar, bebidas... Deberían ser la parte más ínfima de tu dieta. Comer mal a deshoras, por más que nos hayamos matado en una hora de 'cardio' arruinan todo nuestro esfuerzo. Así que no, comer de todo no vale para estar sano. Opta por alimentos que estén lo menos procesados posible y comprueba el cambio. Recuerda el trío ganador para un cuerpo en forma: alimentación, descanso y entrenamiento.
http://www.mujerhoy.com/salud/en-forma/mitos-ejercicio-cardiovascular-deberias-838902112014.html
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sábado, 13 de septiembre de 2014
EL SISTEMA CARDIOVASCULAR DEL CUERPO DEL DEPORTISTA
El sistema cardiovascular está constituido por el corazón y una árbol vascular ramificado por todo el cuerpo donde la sangre se encarga de transportar el oxigeno y nutrientes y recoger los residuos metabólicos.
Es un sistema que responde al ejercicio físico cardiovascular generando adaptaciones que además de mejorar el rendimiento, mejoran la salud y la calidad de vida de la persona deportista.
→ Captación de aire
La nariz y la boca se encargan de captar el aire del exterior. La frecuencia respiratoria aumenta con el ejercicio.
→ Retorno venoso con CO2
El CO2 se transporta a través del retorno venos que, ayudado por las contracciones musculares, asciende de nuevo hasta el corazón para ser bombardeado a los pulmones y ser expulsado finalmente al exterior.
→ Expulsión de agua (sudor)
El agua producida en la obtención de energía se expulsa en forma de sudor haciendo la función de regulación de la temperatura a modo de radiador humano.
→ Obtención de energía
El oxígeneo pasa a las células donde junto a los diferentes sustratos energéticos (glucosa, ácidos grasos) se obtiene energía química, agua y dióxido de carbono.
La energía química se transforma en energía mecánica produciéndose la contracción muscular necesaria para el movimiento.
→ Intercambio gaseoso
Una vez llega los pulmones, los alveolos se encargan de realizar el intercambio gaseoso: el oxígeno pasa a la sangre y se expulsa el dióxido de carbono.
Con el ejercicio, este intercambio gaseoso mejora la eficiencia en la difusión alveolo-capilar.
→ Bombeo del corazón
La sangre enriquecida en oxígeno llega al corazón y es enviada a todo el sistema por el ventrículo izquierdo. El músculo cardíaco se adapta al ejercicio convirtiéndose en un músculo más grande, fuerte y potente, mejorando el sistema de bombeo sanguíneo.
→ Transporte de O2
El oxígeno es transportado por la sangre a través de la hemoglobina llegando a los diferentes órganos y músculos que demandan oxígeno. En personas entrenadas cardiovascularmente, la cantidad de hemoglobina en sangre es más elevada.
→ Aporte de O2 celular
Los capilares constituyen las últimas ramificaciones de las arterias periféricas, sus pardes están formadas por una única capa de células permitiendo así el intercambio de sustancias entre la sangre y las células. El oxígeno pasa a las células y el dióxido de carbono y otros residuos metabólicos pasan al interior capilar.
El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que
El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que "bombean" la sangre.
La circulación
El retorno venoso se produce en contra de la gravedad. Los vasos venosos poseen unas válvulas internas que impiden su reflujo. El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que "bombean" la sangre.
La circulación es un sistema cerrado compuesto por dos circuitos. El circuito menor que corresponde a la circulación pulmonar encargado de llevar a los pulmones la sangre pobre en oxigeno y retornarla al corazón purificada con oxígeno.
El circuito mayor o circulación sistémica, es impulsado por el ventrículo izquierdo aportando sangre oxigenada a todos lo tejidos.
Durante el ejercicio cardiovascular, se produce una redistribución del flujo sanguíneo aportando mas sangre a los músculos activos.
El sistema nervioso simpático reduce la cantidad de sangre aportada a estómago, intestinos, riñones y piel, mientras que se produce una vasodilatación en los vasos que aportan sangre a los músculos, llegando más cantidad de sangre y con ello, nutrientes y oxígeno.
En condiciones de reposo el flujo de sangre a través de los músculos varía entre 4-7 ml por cada 100 g de músculo, y durante el ejercicio intenso puede aumentar hasta 60-80 ml por cada 100 g de músculo, es decir, unas 15-20 veces más elevado.
El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo
El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo
La sangre
Con el entrenamiento cardiovascular se generan mayor cantidad de glóbulos rojos, aumentado ligeramente el nivel de hematocrito en sangre.
Aumenta la capacidad de transporte de oxígeno y mejora el rendimiento aeróbico.
Los hematíes, eritrocitos o glóbulos rojos son las células encargadas fundamentalmente del transporte de oxígeno a las células del organismo.
El hematocrito es el porcentaje del volumen de la sangre que ocupa la fracción de los glóbulos rojos.
Las cifras normales oscilan entre: hombres, de 40,7% a 50,3%; mujeres, de 36,1% a 44,3%.
Cuando se entrena en altura (1500/1600m) el aporte de oxígeno se reduce, se estimula la liberación de eritropoyetina (EPO) desde los riñones, aumenta el hematocrito aumentando el número de eritrocitos en sangre, hasta que se vuelve a recuperar el aporte adecuado de oxígeno. Al volver a descender existe una mejora de la capacidad de transporte de oxígeno.
El gasto cardíaco puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo
El gasto cardíaco puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo
El corazón
El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo. Tiene el tamaño de un puño, sus latidos se deben al sonido que se produce al cerrarse las válvulas.
Los latidos del corazón por minuto (frecuencia cardiaca, F.C.) es una referencia objetiva de la intensidad del ejercicio.
La F.C. máxima disminuye con la edad y no se modifica con el ejercicio.
Si la F.C. en reposo que es menor en deportistas, el músculo cardiaco es mas eficiente y bombea mayor cantidad de sangre en cada latido.
A la misma intensidad, los sujetos sedentarios mantienen F.C. más elevadas.
Con el trabajo cardiovascular, aumentan las cavidades del corazón.
Las paredes del corazón son algo más gruesas que en la población no deportista.
En conjunto el corazón crece de una forma armónica sin que se produzcan desequilibrios entre el volumen de las cavidades cardiacas y los espesores de las paredes.
Pueden provocarse cambios estructurales de hasta un 25%.
Como consecuencia de esta mejora del músculo cardiaco, la frecuenta cardiaca de reposo disminuye.
Durante el ejercicio, el corazón, bombea llenando aún más sus cavidades y además con más frecuencia. El gasto cardíaco, puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo, representando un aumento de 5-6 veces.
La tensión arterial sistólica se eleva hasta el doble que en reposo.
Esta máxima expresión del músculo cardiaco se produce a intensidades del 80%.
Siendo esta intensidad la ideal para producir adaptaciones cardiacas beneficiosas para la salud.
http://www.sportlife.es/salud/cuerpo-deportista/articulo/el-sistema-cardiovascular-del-cuerpo-del-deportista
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