Este blog pretende ser un herramienta de intercambio de información, experiencias y conocimientos, para ampliar en lo posible la formación y poner de manifiesto la relación entre la capacidad motriz y la inteligencia.La defensa indivisible del hombre para que su desarrollo sea equilibrado. Los conocimientos no se dan aislados tal como ofrece la educación actual... somos una unidad.
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lunes, 2 de abril de 2018
domingo, 28 de enero de 2018
CETOGÉNESIS Y BIOLOGÍA HUMANA
CETOGÉNESIS Y BIOLOGÍA HUMANA.
Cetosis, cetogénesis, cuerpos cetónicos, dietas cetogénicas, cetoacidosis diabética, son términos que se tiran sobre el tapete en el ámbito de la nutrición y el entrenamiento. De repente, una molécula pasa a ser la panacea del rendimiento, el verse bien y el elixigr de la juventud. Por lo tanto, creo que amerita un buen apartado.
Como siempre hacemos en cada uno de los artículos que les comparto, comenzaremos desde lo básico adentrándonos en el tema explicando punto por punto qué es cada una de las cosas que intervienen en el tema.
En los anaqueles de la ciencia, la química se divide en dos grandes apartados: la química inorgánica y la química orgánica. La diferencia entre ambas es sencilla: mientras la primera describe la formación, composición, estructura y reacción de compuestos que no poseen enlaces carbono-hidrógeno, la segunda sí. La química orgánica es, lisa y llanamente, la 'química de los seres vivos' y para comprender lo que viene, es necesario tener en cuenta los siguientes tips:
— Una molécula orgánica es una 'cadena de carbonos' enlazados unos con otros.
— Cada carbono de la cadena tiene, como máximo, la posibilidad de enlazarse con cuatro elementos más. Nada más.
— Los carbonos pueden tener enlaces simples, dobles y hasta triples.
— Cuando en la cadena carbonada existe al menos un doble (o triple) enlace entre carbonos, se dice que la cadena está 'insaturada'. De lo contrario, está 'saturada'.
Dentro del apartado 'moléculas orgánicas' existen los denominados 'grupos funcionales'. Estos grupos determinarán la 'identidad' de la molécula en cuestión. Dependiendo del grupo, su posición, y su orientación espacial será el nombre dado a esa entidad molecular. Por ejemplo: el grupo carbonilo —que es uno de los de interés— consta de un átomo de carbono unido a uno de oxígeno mediante un doble enlace (C=O), quedándole a ese carbono dos enlaces libres. Si esos enlaces se unen a dos carbonos se formará una cetona. Si se unen a otra cosa, darán otra molécula (por ejemplo: dióxido de carbono). Por lo tanto, siempre que veas una larga ristra de carbonos y en medio un grupo carbonilo, tené por seguro que estás ante una cetona. Ejemplo: la acetona —propanona— (https://goo.gl/c5Tm8F).
En nuestro organismo, se producen cientos de miles de reacciones al momento. Una de ellas es la 'cetogénesis' que significa, como su nombre lo indica, la 'generación' de cetonas, y surge como consecuencia del metabolismo de los ácidos grasos. A estas cetonas se las denomina 'cuerpos cetónicos'. ¿Qué tienen en común con la propanona que te mostré anteriormente? El grupo funcional carbonilo.
La cetogénesis se produce, principalmente, en las mitocondrias de los hepatocitos. Cuando la glucosa sanguínea y las reservas glucogénicas disminuyen de manera considerable, este es un mecanismo biológico de excelencia para mantenerte vivo.
Y aquí entra otro grupo funcional de nuestro interés. En la química orgánica, un ácido es aquello que tiene como grupo funcional al 'grupo carboxilo' al menos una vez en su estructura que consiste en un carbono con un doble enlace a un oxígeno y un enlace simple a un grupo hidroxilo (—COOH), quedándole al carbono un enlace libre que puede aparear alguna otra estructura aledaña. Ejemplo: ácido acético —ácido etanoico— (https://goo.gl/mvx4S1).
Cuando tenemos un ácido de cadena larga (muchos carbonos uno al lado del otro) estamos entonces ante un 'ácido graso'. Ejemplo: ácido palmítico —ácido hexadecanoico— (https://goo.gl/rv5ErG).
En sí, podemos formular un ácido graso genérico como R—COOH, donde R es la cadena hidrocarbonada que identifica al ácido en particular.
Algo muy curioso es que, si tomamos tres de estos ácidos y los unimos a un glicerol (previamente esterificado, por supuesto) tenemos lo que se conoce como 'triacilglicérido' (TAG) también llamado 'triglicérido', 'acilglicérido' o 'acilglicerol'.
Sin entrar a tallar profundamente en un tema que así como apasionante es también complejo, daré una descripción utilitaria más que académica de lo que es este proceso biológico. Básicamente, imaginemos un proceso circular —o recurrente para no ser tan inexactos— en el cual tomamos un ácido graso de los descritos anteriormente y, a través de distintos pasos, quitamos dos carbonos 'por vuelta'. Llegará un punto en que ese ácido graso terminará siendo moléculas de acetil-CoA cuyos destinos serán el afamado ciclo de Krebs, la consecuente producción de hidrogeniones y la fabricación de millones de moléculas de ATP. Es decir: mientras una molécula de glucosa es capaz de darnos 36 moléculas de la moneda energética de nuestros procesos biológicos, un ácido graso, ¡tan solo uno!, puede darnos el mismo resultado multiplicado por tantos pares de carbono como tenga la cadena. ¿Se entiende entonces por qué 'la grasa' rinde más, metabólicamente hablando?
Ahora bien, estando en la puerta de ingreso del ciclo de Krebs podemos encontrarnos con paisajes muy poco alentadores. Por ejemplo: puede ser que la producción de acetil-CoA —por la vía que fuere—, exceda la capacidad mitocondrial para su procesamiento. Algo hay que hacer con ella; o si la actividad del ciclo de Krebs se ve disminuida por la poca presencia de ciertos agentes intermediarios como el oxalacetato (agotado por suplir el proceso de la gluconeogénesis, a través de aminoácidos glucogénicos). En cualquiera de los casos, la acetil-CoA se utilizará entonces para generar cuerpos cetónicos que son tres: acetoacetato, acetona (que es la única que se exhala y presenta ese característico 'aroma a manzana verde' en el aliento, utilizado como indicador de de cetosis en el paciente diabético), y el betahidroxibutirato. El cuerpo entonces ha 'entrado en cetosis'. Cuando el nivel de los cuerpos cetónicos es demasiado alto, el pH sanguíneo baja (<7 alcoh="" ceto="" cetoacidosis="" cido="" com="" como="" conoce="" cuadros="" da="" de="" diab="" el="" en="" es="" este="" generalmente="" i="" igual="" licas.="" lo="" n="" no="" o="" paciente="" personas="" produce="" que="" se="" tico="" tipo="" y="">7>
¿Y qué pasa con estos cuerpos cetónicos? Simple: nuestro hígado no está equipado enzimáticamente para metabolizarlos, por lo que son liberados al torrente sanguíneo y utilizados por el encéfalo que, en última instancia, es el que quiere subsistir. En segunda instancia, el resto de los órganos del cuerpo incluidos los músculos.
Es así que, por medio de la cetosis, el cuerpo sobrevive consumiendo sus reservas grasas en vistas de no tener disponible glucosa ya sea en sangre como en sus reservas glucogénicas. Este sería el fundamento sobre el que se basan las 'dietas cetogénicas'. La dieta cetogénica sería en sí un 'estado de cetosis inducido' con un objetivo: la pérdida de tejido graso.
Como en todo, depende. Parafraseando a Paracelso: el veneno está en la dosis. Llevar un estado de cetosis más allá de los límites puede llevar al individuo a la muerte segura. Hablando de individuos sanos esto es una rareza. Pero lo cierto es que, cuando la cetosis se convierte en cetoacidosis y los mecanismos de tamponamiento son ineficientes, de seguro se induce un coma. Por eso, los cuadros cetónicos deben ser de especial interés para los profesionales de la actividad física que trabajan con personas diabéticas. Siempre, y esto es un consejo personal, alienten al paciente a ingresar con una botella de Coca Cola y, cuando sientan su aliento 'rico' y con aroma a 'manzana verde' o ellos manifiesten un cansancio 'raro', ínstenlo a medir su glucemia. Si esta está por debajo de los 60 mg/dl, urgente un trago de la bebida azucarada (ni light ni Zero, la comun), y sus valores de glucemia subirán de inmediato. Siempre, pero SIEMPRE es preferible una hiperglucemia (a regularse por medio del suministro de insulina) que una hipoglucemia y posible coma.
¡Saludos!
REFERENCIAS.
Fisiología Humana | Dee Unglaub Silverthorn (6º Edición) - PEARSON.
Principles of Human Physiology | Stanfield (5th Edition) - PEARSON.
Tratado de Fisiología Médica | Guyton & Hall (12º Edición) - Elsevier SAUNDERS.
Fisiología Humana | J.A.F. Tresguerres (3º Edición) - McGraw-Hill
Clínica diabetológica | https://goo.gl/N5ANaj
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FISIOLOGÍA
sábado, 20 de enero de 2018
domingo, 7 de enero de 2018
lunes, 1 de enero de 2018
SELECCIÓN DE SERIES, REPETICIONES Y EJERCICIOS
Un punto importante y del que siempre hay dudas es el número de series, ejercicios y repeticiones requeridas para que un músculo genere hipertrofia. Primero me gustaría aclarar que cada músculo se exita a diferentes hertz y llega a su maxima contaccion a ciertos microsegundos, determinado lo anterior principalmente por el tamaño muscular y el tipo de fibras musculares, siendo las tipo 1 las que se exitan a menor numero de hertz y se agotan menos a una intensidad baja y las tipo 2 las que soportan la máxima velocidad de impulso pero se agotan rápidamente.
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Tomando en cuenta lo anterior y que para poder generar una adaptación (hipertrofia) es necesario propiciar un estrés adecuado, es decir, llegar a la fatiga ( hay niveles, no necesariamente un fallo muscular, dependiendo de la periodización) de las fibras tipo dos, cada repetición debe ser a una alta velocidad de contracción o elevado peso para que se superen 65hz y asi asegurar el estímulo de motoneuronas tipo 2.
El último factor principal para planificar una sesion efectiva y no insuficiente o excesiva es tomar en cuenta los sutratos metabolicos que se van a utilizar como principal fuente energética.
Estos son, para la hipertofia de fibras blancas, la fosfocreatina y glucosa. La primera se agota a los 12 seg aprox con una intensidad alta de entrenamiento y se recupera en un 90% después de 3 min de descanso y la segunda a maxima intensidad se agota en 15 min y entre 40 min y 1 hora a una intensidad media-alta, recuperándose sólo con aporte alimenticio, sin embargo, al cuerpo le toma entre 1 y 3 minutos eliminar una buena cantidad de ácido láctico o resintetizar atp a partir del mismo permitiéndonos continuar la siguiente serie a una intensidad considerable.
Tomando en cuenta todo lo anterior, el número de repeticiones va a estar determinado primero por la intensidad que se desee manejar (mayor intensidad, mayor cantidad de hertz y microsegundos) y segundo por el tipo de sustrato que desemos ocupar, sin olvidar que el número de repeticiones que nos va a permitir el tiempo de acción del creatinfosfato propiciara mas la fuerza que la hipertrofia y que la glucosa nos permite trabajar la hipertrofia con un rango más amplio tomando en cuenta el tiempo de duración mencionado anteriormente y podemos retomar una pregunta del grupo donde se menciona si se puede lograr hipertrofia con un rango de repeticiones alto al igual que con pocas repeticiones.
Mas que el numero de repeticiones, lo importante es trabajar siempre por arriba del umbral anaerobico para la participación exclusiva de las fibras tipo 2.
El número de series deben estar determinadas por llegar y mantener el estrés requerido sin sobrepasar el tiempo que nos permite cada sustrato y así evitar la movilización de otros sustratos que no deseamos como los lípidos que sólo serán metabolizados en fibras 1 que tienen una hipertrofia más bien longitudinal o proteinas obtenidas de músculo.
Y el número y tipo de ejercicios debe estar más orientado hacia la zona que queremos estresar según nuestros objetivos, por ejemplo mezclar ejercicios multi y mono articularess para descansar músculos sinergistas.
* Lo anterior sin tomar en cuenta suplementación o dopaje que modificaria la resistencia muscular y/o el tiempo de duración de los sustratos.
López Chicharro, Fisiología del ejercicio, 3era edición.
https://www.facebook.com/groups/562259680649596/permalink/738396373035925/
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EJERCICIO FÍSICO,
FISIOLOGÍA,
FUERZA
miércoles, 22 de noviembre de 2017
sábado, 18 de noviembre de 2017
TÉRMINOS "AERÓBICO Y ANAERÓBICO" UTILIZADOS EN FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO- UNA REFLEXIÓN CRÍTICA SOBRE LA TERMINOLOGÍA
Karim Chamari1 y Johnny Padulo
1Athlete Salud y Centro de Investigación de Actuación, ASPETAR, Qatar Orthopaedic y Hospital de Medicina de Deportes, Doha, Qatar.2University e-campus, Vía Isimbardi, 10-22060 Novedrate, CO, Italia.3Tunisian Investigación Laboratorio Deportes Actuación Optimización", el Centro Nacional de Medicina y Ciencia en los Deportes, Tunis, Túnez.
Artículo publicado en el journal PubliCE del año .
El propósito de este artículo de Opinión Actual es enfocarnos en el uso apropiado en medicina deportiva de los términos ejercicio ”aeróbico” y “anaeróbico”, para intentar unificar su uso por parte de los entrenadores/atletas y científicos del deporte. A pesar de la alta calidad de la mayoría de las investigaciones, los términos aeróbico/anaeróbico siguen siendo utilizados inadecuadamente por algunos investigadores de las ciencias del ejercicio. Por ejemplo, hasta finales de 2014, en PubMed se citaron 14883 y 6136 artículos, pertenecientes al campo de “la ciencia del ejercicio”, que utilizaron las palabras “aeróbico” y “anaeróbico”, respectivamente. En este sentido, algunos autores todavía emplean mal estos términos. Por ejemplo, nosotros creemos que es erróneo clasificar un esfuerzo como “ejercicio láctico anaeróbico” cuando también están involucradas simultáneamente otras vías metabólicas. Se ha demostrado extensivamente que la contribución de las vías metabólicas depende principalmente, tanto de la intensidad como de la duración del ejercicio. Por consiguiente, buscamos aclarar este punto crucial y simplificar esta terminología para los entrenadores y científicos deportivos. En este sentido, discutiremos algunos artículos de investigación con respecto a la terminología que se utiliza para describir las vías metabólicas predominantes activas en diferentes duraciones de ejercicio, y la excesiva simplificación que esto introduce. En conclusión, nosotros sugerimos que los científicos deportivos y los profesionales del campo deben usar los siguientes términos para referirse a esfuerzos máximos (all out effort) sobre la base de la duración del ejercicio: (a) “Esfuerzos Explosivos “(con una duración de hasta 6 segundos, con preponderancia de la vía metabólica de los fosfágenos); (b) “Esfuerzos de Alta Intensidad” (esfuerzos que abarcan de >6 s hasta 1 min, con preponderancia de la vía glucolitica), y (c) “Esfuerzos de Resistencia de Alta Intensidad” (para las series de ejercicio que tienen una duración superior a1 min, con preponderancia de la vía de la fosforilación oxidativa).
Puntos claves
- Discutiremos el uso apropiado de los términos “aeróbico y anaeróbico” en las Ciencias del Ejercicio.
- Las contribuciones metabólicas para el ejercicio no pueden ser separadas o categorizadas tan facialmente; por consiguiente, es aconsejable evitarlas al momento de nombrar los esfuerzos físicos.
- Los esfuerzos máximos (all out) podrían ser categorizados en “Explosivos”, “Alta Intensidad” o “de Resistencia de Alta Intensidad” sobre la base de su duración.
ANTECEDENTES
La ciencia deportiva y la práctica deportiva en el campo están vinculadas estrechamente. De hecho, a menudo los investigadores están inspirados por el rendimiento deportivo y los sucesos de entrenamiento, mientras que los profesionales del deporte (atletas, entrenadores, médicos, fisioterapeutas..) utilizan extensivamente la ciencia deportiva en su práctica diaria. Idealmente, ambos lados deberían utilizar términos comunes para evitar cualquier equivocación que podría traducirse, entre otras cosas, en un entrenamiento inapropiado. En tal sentido, en 1978, Knuttgen [1] publicó un estudio pionero que propuso el término “intensidad” para describir la dureza con que el ejercicio se realiza o se percibe como porcentaje de la carga externa. Unos 30 años después, un libro publicado por Winter y MacLaren [2] resaltó este paradigma utilizando “ejercicio de intensidad máxima” para describir la fisiología del ejercicio relacionada con la contribución del metabolismo aeróbico/anaeróbico para el suministro de energía. En este contexto, nosotros creemos que describir esfuerzos/ejercicios sobre la base de su “vía fisiológica” podría provocar errores. De hecho, muchos autores describen el ejercicio de corta duración como “anaeróbico” [3-6] y los esfuerzos más largos como “aeróbicos” [3-7]. No obstante, la fisiología del ejercicio ha evolucionado durante la última década, y la tecnología ha hecho contribuciones que nos han permitido evolucionar desde las bolsas de Douglas en el laboratorio hasta los analizadores de gases portátiles en el campo para evaluar las respuestas cardiorrespiratorias frente al ejercicio [8]. Además, los métodos invasivos como las biopsias musculares permiten a los investigadores determinar la cinética del metabolismo aeróbico/anaeróbico durante el ejercicio [9,10].
Luego, los analizadores de lactato sanguíneo portátiles y económicos [11] permiten a los investigadores medir fácilmente el lactato (un metabolito de la glucólisis) y determinar la magnitud de la contribución “anaeróbica” frente al ejercicio en el campo en segundos [12]. A pesar de eso, algunas publicaciones recientes aún utilizan nomenclaturas que no están actualizadas [13].
Por lo tanto, el propósito del presente “Artículo de Opinión Actual' es resaltar los errores que se encuentran por detrás de una nomenclatura en particular. Esto nos ayudará a estandarizar la terminología utilizada en las publicaciones de los científicos de todo el mundo. En tal sentido, la terminología aeróbico/anaeróbico en las ciencias deportivas (Figura 1) presenta algunos problemas por las siguientes razones:
(a) El término “anaeróbico” está mal interpretado; algunos piensan que hace referencia a la ausencia de O2. El término “aeróbico” también parece implicar la ausencia de cualquier contribución “anaeróbica”.
(b) Las contribuciones metabólicas al ejercicio no pueden ser fácilmente separadas o categorizadas.
(c) La intensidad del ejercicio impacta fuertemente en la contribución metabólica de las vías energéticas; por lo tanto es necesario realizar una aclaración al respecto.
(d) Algunos profesionales del deporte podrían tener pocos “conocimientos básicos de fisiología” y, por consiguiente, esto incrementa la probabilidad de que utilicen erróneamente algunos términos y conceptos en sus prácticas de campo.

Figura 1. Uso de los términos “aeróbico” y “anaeróbico' en las ciencias del ejercicio en Pubmed a partir de diciembre de 2014.
En los últimos años, diferentes publicaciones importantes han desafiado conceptos previos lo que ha provocado un cambio en las opiniones y en los descubrimientos. Por ejemplo, Racz et al. (2002) [14] investigaron la contracción muscular y aportaron nuevos datos a la visión de contracción muscular presentada por Hill en 1938 [15]. En el mismo contexto, varios artículos recientes mencionados en este “Artículo de Opinión Actual” nos han permitido “considerar” los esfuerzos de una manera diferente a la manera en que ellos descriptos por primera vez hace algunas décadas.
Es importante destacar que el metabolismo “anaeróbico” no es una vía que funciona en de ausencia oxígeno sino que “no utiliza oxígeno”. Por lo tanto el “metabolismo anaeróbico” que transforma el adenosín trifosfato (ATP) y la fosfocreatina (CrP) no debe ser llamado “anaeróbico” sino “independiente de oxígeno o no-mitocondrial” [16]. Así, en lugar de llamarlo “vía aláctica anaeróbica”, debe ser llamada “vía de los fosfágenos”. De manera similar, la “glucólisis” simplemente debe remplazar a la “vía láctica anaeróbica”, porque nuevamente, aunque no está directamente involucrado en esta vía, el oxígeno todavía está presente. En la tercera vía metabólica energética, la “fosforilación oxidativa” se debe remplazar al termino “vía aeróbica”. Además, en el laboratorio, los intentos para cuantificar las contribuciones de los metabolismos anaeróbico/aeróbico están ensombrecidos por desafíos técnicos y teóricos que han sido abordados consecutivamente por varios grupos de investigación [7, 10, 17]. Por ejemplo, Medbo et al. (1988) presentaron un método para evaluar la capacidad del metabolismo anaeróbico [17]. Este método, aunque está basado en una teoría legítima, ha sido criticado por el hecho que durante el VO2max la relación potencia/VO2 no se mantiene lineal [17,18].
DISCUSION
Los esfuerzos máximos muy cortos (con una duración inferior a 1 segundo y hasta 6 segundos) no sólo dependen de la vía de los fosfágenos si no que también dependen parcialmente de la glucólisis [19, 20]. Por ejemplo, un solo esprint “máximo” de 6 segundos se realiza con aproximadamente la mitad de energía proveniente de los “fosfágenos” y la otra mitad proveniente de la vía glucolítica [20]. Este hallazgo de Gaitanos et al. [20] se publicó hace más de 20 años, y creemos que es tiempo de tenerlo en cuenta para entender los esfuerzos “máximos” cortos. Estos esfuerzos implican series de ejercicios durante las cuales el atleta intenta alcanzar el mayor rendimiento posible durante una duración de esfuerzo pre-determinada [21]. Por consiguiente, en lugar de llamar estos esfuerzos como “ejercicios alácticos anaeróbicos, deberían llamarse, por ejemplo, “esfuerzos de alta intensidad de corto plazo o, de modo más resumido, “esfuerzos explosivos”. Estos esfuerzos explosivos se realizan en producciones de potencia aproximadamente seis veces superiores a la “potencia aeróbica máxima (MAP; que discutiremos mas detalladamente luego)” [2]. Es más, algunos años atrás, los esfuerzos máximos mas largos con una duración inferior a 1 min eran descriptos como “anaeróbicos”; una afirmación basada en (a) una ecuación teórica [22] y (b) en el consumo de oxígeno medido durante el primer minuto del ejercicio [23]. Sin embargo, Spencer et al. [21], entre otros, demostraron contribuciones anaeróbicas/aeróbicas mixtas en diferentes duraciones de ejercicio (de 20 a 234 segundos) que correspondían a distancias de carreras que iban de 200 a 1500 m. Diferentes autores [6, 7] demostraron que incluso en esfuerzos máximos muy cortos realizados en el campo y en el laboratorio había una contribución significativa de la “fosforilación oxidativa” (también llamada “metabolismo aeróbico”) [16]. En particular, esta contribución relativa se incrementaba aun más cuando los esprints se repetían [24].
En el campo, los esfuerzos de resistencia se describen a menudo como “aeróbicos”. Sin embargo, el ejercicio completamente aeróbico no existe porque en los esfuerzos se utiliza un mínimo de intensidad. En este contexto, es incorrecto llamar “test aeróbico” al “test de referencia” que se utiliza para evaluar la capacidad / aptitud aeróbica, es decir, al “test de consumo de oxígeno máximo (VO2max)“. En este sentido, estudios recientes desafían el concepto de VO2max después de que modificaciones al protocolo de evaluación permitieran encontrar diferentes valores de VO2max [25]. De hecho, uno de los criterios para alcanzar el plateau de VO2max es alcanzar un valor mínimo de lactato de 6 a 9 mmol L-1 (dependiendo de los autores y de la edad de los sujetos). Esto demuestra claramente una participación significativa de la “glucólisis” antes de la finalización del ejercicio. Esto no es sorprendente, dado que un esfuerzo máximo al final de un “test de VO2max “ se produce en intensidades muy por encima del segundo umbral ventilatorio (qué también se describe como umbral de compensación respiratorio [26]). Por consiguiente, nosotros creemos que es necesario describir que es lo que se está evaluando con cada ejercicio para evitar describir erróneamente cual es la vía metabólica particular que está involucrada. Por ejemplo, para describir un resultado de test incremental (VO2max), uno no puede hablar de “velocidad aeróbica máxima” alcanzada, si no que de la “velocidad pico alcanzada en el VO2max o “vpicoVO2max” tal como lo hace Billat et al. [27].
Además se han observado faltas de cuantificación de la contribución de la energía anaeróbica [2] para diferenciar el porcentaje de metabolismo anaeróbico contra metabolismo aeróbico durante un esfuerzo. Para llenar este vacío, hace 40 años, Hermansen propuso por primera vez, una estimación indirecta de la capacidad anaeróbica a través de la valoración del “déficit de oxígeno acumulado máximo (MAOD)“ basada en mediciones de ejercicios de intensidad máxima y de intercambio gaseoso [28]. Varios años después, el método MAOD fue utilizado por Mebdo et al. [17], aunque este método también plantea algunos pequeños problemas metodológicos (mencionados arriba), en la actualidad es posible estimar las contribuciones anaeróbicas y aeróbicas para el ejercicio. En tal sentido, frecuentemente también se ha sugerido que “el metabolismo aeróbico” contribuye con la provisión de energía para el ejercicio varios segundos/minutos después del comienzo del ejercicio. Sin embargo, Granier et al. (1995) observaron que para un ejercicio máximo de 30 segundos (test de Wingate, presentado previamente como una metodología para evaluar la capacidad anaeróbica [29]), la contribución de esta vía varía entre 28% a 45% de la producción de energía total (dependiendo del perfil de los atletas [7]), lo que nuevamente nos aporta un nombre equivocado en la fisiología/valoración del ejercicio [2]. Además, durante una carrera máxima de 400-m de aproximadamente 52 segundos, los últimos 20 segundos de esfuerzo se realizan en el VO2max, lo que demuestra que la activación de “la fosforilación oxidativa es mucho más rápida que lo que se pensaba previamente [21]. Hoy, se acepta que la provisión de energía para cada esfuerzo depende de la participación simultánea de las tres vías de energía y que una vía predominante trabaja por encima de las otras [21]. Por consiguiente, la descripción de los esfuerzos no debe basarse en sus “procesos fisiológicos”, si no que debe ser denominada en función de su duración/intensidad. Más específicamente, para “esfuerzos máximos” (el esfuerzo máximo para la duración pre-determinada), nosotros proponemos la siguiente nomenclatura:
1. “Esfuerzos explosivos”: ejercicios máximos con una duración de hasta 6 segundos (predominio de la “vía de los fosfágenos”).
2. “Esfuerzos de alta intensidad“: esfuerzos máximos con una duración de 6 segundos a 1 min [21] (con predominio de la “vía glucolítica” además de la “vía de los fosfágenos” y de la “fosforilación oxidativa”); y finalmente,
3. “Esfuerzos de Resistencia de Alta Intensidad: ejercicios con una duración superior a 1 min (predominio de la “fosforilación oxidativa”).
Es necesario proponer otras definiciones para el ejercicio de intensidad submáxima. En tal sentido, el paradigma de metabolismo aeróbico y anaeróbico debe ser investigado con mayor detalle y ambos sistemas se complementan uno con otro. De hecho, frecuentemente se piensa que en el caso de “aeróbico” se utiliza oxígeno, mientras que en el caso de “anaeróbico” no se utiliza oxígeno. Por lo tanto cualquier mal uso de los términos puede conducir a conceptos engañosos y malos entendidos para los lectores, y errores potenciales en el campo de la prescripción del entrenamiento. Pensamos que algunos otros conceptos de la fisiología del ejercicio en la ciencia deportivanecesitan una aclaración similar, y pedimos a los colegas especialistas que aclaren estos puntos en declaraciones de consenso general relevantes. Esto ayudaría a que las ciencias deportivas y las ciencia del ejercicio evolucionen en la dirección correcta, utilizando terminología adecuada que permita que los científicos, entrenadores, profesores y estudiantes hablen el mismo idioma [30].
CONCLUSIONES
En resumen, en lugar de llamar esfuerzo físico a algo relacionado con las vías fisiológicas “aeróbicas” y/o “anaeróbicas”, aun cuando se necesiten estudios de investigación adicionales para mejorar nuestra propuesta, nosotros sugerimos que los científicos deportivos deben usar los siguientes términos para esfuerzos máximos (all-aut) sobre la base de la duración del ejercicio:
1. Esfuerzo explosivo (duración de hasta 6 segundos)
2. Esfuerzo de alta intensidad (esfuerzos comprendidos entre 6 segundos y 1 minuto)
3. Esfuerzos de resistencia de alta intensidad (para las series de ejercicio con una duración superior a 1 min)
Intereses de competencia
Los autores declaran que no poseen intereses de competencia.
Contribuciones de autores
Tanto KC y JP contribuyeron con este manuscrito. Los autores leyeron y aprobaron el escrito final.
Agradecimientos
Los autores agradecen a Ms Sobro Hommoudi y Govin Trovers por la revisión del idioma en que se publicó el manuscrito.
Referencias
1. Knuttgen .. (1978). Force, work, power, and exercise. Med Sci Sports.10(3):227–8.
2. Winter E.M., MacLaren D.P. (2009). Assessment of maximal-intensity exercise. In: Eston R, Reilly T, editors. Kinanthropometry and Exercise Physiology Laboratory Manual Volume 2: Physiology (third edition). Routledge: Abingdon. p. 307–33.
3. Chaouachi A., Coutts A.J., Chamari K., Wong D.P., Chaouachi M., Chtara M., et al. (2009). Effect of Ramadan intermittent fasting on aerobic and anaerobic performance and perception of fatigue in male elite judo athletes. J. Strength Cond. Res. 23(9):2702–9.
4. Chtourou H., Hammouda O., Chaouachi A., Chamari K., Souissi N. (2012). The effect of time-of-day and Ramadan fasting on anaerobic performances. Int. J. Sports Med. 33(2):142–7.
5. Rodriguez-Marroyo J.A., Garcia-Lopez J., Chamari K., Cordova A., Hue O., Villa J.G. (2009). The rotor pedaling system improves anaerobic but not aerobic cycling performance in professional cyclists. Eur. J. Appl. Physiol.106(1):87–94.
6. Billat V., Renoux J.C., Pinoteau J., Petit B., Koralsztein J.P. (1995). Times to exhaustion at 90, 100 and 105% of velocity at VO2 max (maximal aerobic speed) and critical speed in elite long-distance runners. Arch. Physiol. Biochem.103(2):129–35.
7. Granier P., Mercier B., Mercier J., Anselme F., Prefaut C. (1995). Aerobic and anaerobic contribution to Wingate test performance in sprint and middle-distance runners. Eur. J. App. Physiol. Occup. Physiol. 70(1):58–65.
8. McLaughlin J.E., King G.A., Howley E.T., Bassett Jr. D.R., Ainsworth B.E. (2001). Validation of the COSMED K4 b2 portable metabolic system. Int. J. Sports Med.22(4):280–4.
9. Bangsbo J., Gollnick P.D., Graham T.E., Juel C., Kiens B., Mizuno M., et al. (1990). Anaerobic energy production and O2 deficit-debt relationship during exhaustive exercise in humans. J. Physiol.422:539-59.
10. Bangsbo J. (1996). Oxygen déficit: a measure of the anaerobic energy production during intense exercise? Can J Appl Physiol. 21(5)350-63.
11. Baldari C., Bonavolonta V., Emerenziani G.P., Gallotta M.C., Silva A.J., Guidetti L. (2009). Accuracy, reliability, linearity of Accutrend and Lactate Pro versus EBIO plus analyzer. Eur. J. Appl. Physiol.107(1):105-11.
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14. Racz L., Beres S., Hortobagyi T., Tihanyi J. (2002). Contraction history affects the in vivo quadriceps torque-velocity relationship in humans. Eur. J. Appl. Physiol. 87(4-5):393-402.
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Cita Original
Karim Chamari and Johnny Padulo. “Aerobic” and “Anaerobic” terms used in exercise physiology: a critical terminology reflection. Sport Medicine-Open (2015) 1:9 DOI 10.1186/s40798-015-0012-1
Cita en PubliCE
Karim Chamari y Johnny Padulo (2016). Términos “Aeróbico y Anaeróbico” Utilizados en Fisiología del Ejercicio - Una Reflexión Crítica sobre la Terminología. PubliCE.
https://g-se.com/terminos-aerobico-y-anaerobico-utilizados-en-fisiologia-del-ejercicio-una-reflexion-critica-sobre-la-terminologia-2059-sa-157cfb27274e7f
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Etiquetas:
AERÓBICO,
ANAERÓBICO,
FISIOLOGÍA
jueves, 2 de noviembre de 2017
RUNNING Y SEXO: BENEFICIOS, PROBLEMAS Y RENDIMIENTO
¿Quieres saber si el running te ayuda o perjudica en tus relaciones sexuales? ¿Quieres saber si tener relaciones antes de una carrera afecta tu rendimiento?
Todo esto y mucho más, en este ESPECTACULAR ARTÍCULO solo para adultos.
BENEFICIOS DEL RUNNING EN TUS RELACIONES ÍNTIMAS
1.- MEJORA TU CONFIANZA
El running repercute (o debería repercutir) en tu cuerpo, te hace más resistente, más fuerte y más saludable. Los beneficios a nivel emocional y psicológico pueden ser aún mayores.
Así, en corredores es normal notar un aumento de la autoestima al lograr superar las metas personales: correr más kilómetros, más tiempo, terminar una carrera, vencer una distancia o la que sea.
Aumentar tu autoestima y confianza, produce efectos en tu vida cotidiana e indudablemente en tu vida sexual. El running te ayudará a sentirte más confiado y más atractivo y , en la cama, estas dos características pueden marcar la diferencia.
2.- TE AGITARÁS MENOS
Personas sedentarias y con poco estado físico pueden llegar a “sufrir” las relaciones sexuales, luego de algunos minutos, las pulsaciones se elevan demasiado, aumenta la temperatura corporal y todo empieza a molestar.
Para un corredor en buena forma física el acto sexual significa una exigencia física menor. Si puedes correr durante una hora sin parar, una relación sexual será algo “fácil” para tí.
3.- PARA LOS SOLTEROS, HAY MÁS POSIBILIDADES
El sexo se hace de a dos, y para muchas personas es difícil conseguir otra persona para relacionarse intimamente.
Correr da una magnífica posibilidad de conocer nuevas personas y rápidamente estrechar vínculos unidos por una pasión común.
En las grandes ciudades, donde las multitudes llevan a la soledad, aparece la posibilidad de mejorar tu vida desde el aspecto social.
Un corredor siempre tendrá un tema de conversación con otro/a runner y el lugar de encuentro perfecto: los entrenamientos. Lo que hagas después, dependerá de tí.
4.- MAYOR VARIEDAD
Posiciones sexuales hay muchas, “la v erótica”, “el balancín”, “el molinillo de viento” y otras tantas.
Muchas de estas posiciones sexuales presentan una exigencia física elevada que puede ser desafiante para muchas personas.
Sin embargo, para quienes corren y tienen piernas más fuertes, resistentes, y todos sus músculos entrenados, es mucho más fácil agregar variedad a tus relaciones sexuales.
El running permite que posiciones sexuales que parecían imposibles, sean mucho más posibles.
5.- PARA ELLOS, MENOS IMPOTENCIA
La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria.
La impotencia o disfunción eréctil es una enfermedad frecuente que si no se trata puede llegar a afectar a las relaciones con la pareja, la familia, el entorno laboral y social.
En un Estudio de 2003 de la Universidad de Harvard encontró que los hombres mayores de 50 años que ejercitan al menos tres horas a la semana tienen un riesgo 30% menor de la impotencia de los que lo hacen poco o ningún ejercicio.
6.- MÁS PLACER
En un Estudio de la Universidad de Harvard , 160 nadadores masculinos y femeninos de entre 40 y 60 años mostró una relación positiva entre la actividad física regular y la frecuencia y el disfrute de las relaciones sexuales.
Además, los resultados indicaron que los nadadores de 60 años informaron una vida sexual comparable a las personas de 40 años.
En otro Estudio se encontró una correlación importante, entre el nivel de forma física en hombres y mujeres con la actividad sexual y satisfacción.
7.- TE HACE SENTIR MÁS DESEABLE
Aunque tiene relación con el punto 1, es importante decir que existen pruebas de que las mujeres y hombres se sienten más deseadas al hacer actividad física.
Así, en un Estudio las mujeres reportaron sentirse más deseadas. El 71% de las mujeres que dijeron tener una forma física superior al promedio, se calificaron con más deseables.
En hombres, el 100% de aquellos que ejercitaban 6 o 7 días por semana reportaron sentirse más deseados que el promedio. En mujeres el porcentaje fue del 63%.
LOS 4 PROBLEMAS DEL RUNNING EN TU INTIMIDAD
1.- DEMASIADO CANSADO
Para producir mejoras en tu rendimiento físico, necesitas entrenar; a veces más, a veces menos; algunas veces duramente y otras veces más liviano.
La carga de entrenamientos puede hacer que tus niveles de cansancio sean demasiados elevados y a veces no tengas deseos de tener relaciones sexuales.
No solo eso, estar demasiado cansado puede afectar tu movilidad mientras tienes relaciones sexuales. Estar en la cama tirado sin poder moverse de tanto cansancio, no resulta nada sexy.
Más allá del riesgo de sobreentrenamiento y lesiones, este tipo de conductas puede afectar tu relación sentimental de forma significativa.
2.- RIESGO DE BAJOS NIVELES DE TESTORENA
La testosterona es una hormona producida por tu cuerpo (en hombres y mujeres) y aunque es la principal hormona sexual masculina, tiene otras importantes funciones para el ser humano (sin importar el sexo).
La testosterona cumple un rol clave para el aumento, mantenimiento y reparación de la masa muscular y colabora para luchar contra la acumulación de grasa corporal. Además, la testosterona afecta tu fuerza e incrementa la densidad y mantenimiento de tus huesos.
Existen Estudios que señalan que, mientras el entrenamiento moderado puede estimular la producción de testosterona, en corredores de largas distancias con elevados volúmenes de entrenamientos, las concentraciones tienden a disminuir.
Así, un Estudio encontró que correr durante más de horas tiende a disminuir los niveles de testosterona.
Los hombres con niveles bajos de testosterona pueden sufrir dolores de cabeza , irritabilidad y fatiga. Asimismo, los niveles anormalmente bajos de testosterona en hombres también pueden resultar en una disfunción reproductiva, que puede incluir disminución de la libido , el conteo de espermatozoides y la consiguiente disminución de la fertilidad.
Sin embargo, la testosterona baja no sólo es un problema para los hombres, ya que en mujeres los síntomas pueden incluir sofocos, irritabilidad, pérdida del deseo sexual (disminución de la libido), trastornos del sueño, y la pérdida de vello corporal también puede ser visto.
3.- LESIONES
Las lesiones son un problema para todos los corredores; no hay forma de asegurar que no sufrirás una.
Algunas pueden ser evitadas con conductas preventivas, otras son causadas por errores de los corredores y otras tantas pueden producirse como resultado de un accidente.
Las lesiones no solo pueden obligarte a dejar de correr, sino que puede afectar tu estado de ánimo. Lesiones de gravedad pueden generar hasta depresión en corredores que se toman muy en serio su actividad.
La depresión afecta a cada parte de la vida diaria, incluyendo el sexo. Algunos medicamentos para la depresión pueden reducir su libido.
4.- MAL HUMOR
El running tiene la gran capacidad de mejorar la salud física y mental de quienes lo practican.
Así, la mayoría de las personas que corren, suelen informar que su humor y estado de ánimo es mucho mejor desde que corren.
Básicamente, el running sirve como una terapia alternativa para luchar contra el estrés y las preocupaciones diarias.
Sin embargo, determinadas circunstancias afectan el estado de ánimo de un corredor y pueden ponerlo de pésimo humor.
Una lesión, un mal entrenamiento, una mala carrera o simplemente el cansancio, pueden ser causales de mal humor, pocas ganas de tener sexo y pueden convertirte en una persona no tan deseable.
¿Quien quiere tener sexo con un malhumorado?
¿
AFECTA TU RENDIMIENTO ANTES DE UNA CARRERA?
Aunque ha sido una materia de mucho debate, pocos son los Estudios que hemos podido encontrar.
Sin embargo, hay dos Estudios que resultan muy interesantes y que nos ayudarán a responder a nuestro interrogante.
Así, en un Estudio (Boone) realizado en corredores, se compararon los resultados de una prueba en cinta habiendo tenido relaciones 12 horas antes o sin haberla tenido.
Así, de las pruebas de esfuerzo no surgieron diferencias entre quienes tuvieron relaciones y quienes no.
Como consecuencia de ello, los investigadores concluyeron que puede desestimarse la creencia de que las relaciones antes de una prueba física disminuyen el rendimiento físico.
E
El otro Estudio (Sztajzel et al) referido al tema, ha sido realizado en ciclistas que tuvieron relaciones 2 horas antes de las pruebas que tuvieron como finalidad detectar los efectos de los niveles de testosterona en sangre y en la concentración.
Para ello, se realizaron las pruebas en 2 días diferentes (1 con relaciones y el otro sin) y los investigadores detectaron que en el grupo que tuvo relaciones se observó una frecuencia cardíaca mas elevada al terminar la actividad física.
En base a los resultados, los investigadores concluyeron que “… la actividad sexual no tuvo ninguna influencia perjudicial sobre la carga de trabajo máxima alcanzada ni en la concentración mental de los atletas”.
Sin embargo, observaron que la capacidad de recuperación de un atleta podría ser afectada si tenía relaciones aproximadamente 2 horas antes de un evento deportivo.
Del análisis de ambos Estudios, podemos concluir que las relaciones antes de la actividad física no afecta el rendimiento ni la concentración; pero resulta aconsejable no realizarlo en las horas cercanas a la misma.
Lamentablemente, ambos Estudios han sido realizados en deportistas varones, por lo que no nos resultará posible trasladar directamente estas afirmaciones a las corredoras.
Tener relaciones antes de una carrera no disminuye el rendimiento.
EL GRAN BENEFICIO DE LAS RELACIONES ANTES DE UNA CARRERA
Ahora que pudimos determinar que las relaciones no afecta el rendimiento, vale decir que el principal beneficio de tener relaciones antes de una carrera, es que ya seas hombre o mujer sentirás sus efectos relajantes y placenteros.
De esta manera, las relaciones la noche previa a la carrera, puede ser muy útil para lograr conciliar el sueño, regular la ansiedad propia de una competición y controlar los nervios.
Claro, que valdrá tener en cuenta dos recomendaciones esenciales:
– Intenta que el acto sea entre 8/12 horas antes de la carrera como mínimo y así evitarás que afecte la cantidad de horas de sueño.
– Intenta que el acto no afecte tu forma física y evita posturas que generen un desgaste físico innecesario o te pongan en riesgo de sufrir una lesión.
Sexual function in men older than 50 years of age:
Results from the health professionals follow-up study http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12899583
Sexual Desirability and Sexual Performance: Does Exercise and Fitness Really Matter?http://www.ejhs.org/volume7/fitness.html
Physical fitness, aging, and sexuality http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1305535/
Effects of se.ual intercourse on maximal aerobic power, oxygen pulse, and double product in male sedentary subjects (Boone) http://europepmc.org/abstract/MED/8775649
Effect of se.ual activity on cycle ergometer stress test parameters, on plasmatic testosterone levels and on concentration capacity. A study in high-level male athletes performed in the laboratory. (Sztajzel et al) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11125766
http://runfitners.com/2017/03/running-sexo-beneficios-problemas-rendimiento/2/
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miércoles, 27 de septiembre de 2017
lunes, 4 de septiembre de 2017
martes, 6 de junio de 2017
domingo, 16 de abril de 2017
miércoles, 8 de marzo de 2017
lunes, 6 de marzo de 2017
miércoles, 8 de febrero de 2017
viernes, 3 de febrero de 2017
sábado, 8 de octubre de 2016
¿EL EJERCICIO FRENA EL ENVEJECIMIENTO FISIOLÓGICO?
El debate sobre si el ejercicio, y que modalidad de ejercicio, puede llegar a frenar el envejecimiento del organismo siempre ha existido. Más allá del estado de la piel de un deportista de resistencia aeróbica, la idea general es que las adaptaciones inducidas por el entrenamiento frenan al menos las consecuencias fisiológicas del envejecimiento.
Algunos estudios han sugerido que el entrenamiento puede prevenir algunas enfermedades crónicas que se han vinculado al excesivo acortamiento de los telómeros al enlentecer precisamente ese acortamiento vinculado a la edad.
Los telómeros son los extremos de los cromosomas, constituyendo regiones de ADN no codificante y cuya función principal es dar estabilidad a los cromosomas. Su longitud se ha vinculado al tiempo de vida de la célula.
Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Denham y col, 2015; J Appl Physiol 19-nov) cuyos autores cuantificaron la longitud de los telómeros de leucocitos, analizando la expresión de los genes que regulan los telómeros en deportistas de resistencia aeróbica y controles sanos. Los resultados mostraron que los deportistas tenían telómeros aproximadamente un 7% más largos que los controles, mientras que la expresión del mRNA fue más alta al ajustarla con la edad. Al ajustar la longitud del telómero y la expresión mRNA por frecuencia cardiaca de reposo o VO2max las diferencias desaparecieron.
Los autores comprobaron además, que aquellos deportistas que realizaron volumen moderado y alto de entrenamiento mantenían telómeros más largos, respecto a los que realizaban volúmenes más bajos. Los datos obtenidos enfatizan en la importancia del Fitness cardiorrespiratorio y el entrenamiento en la prevención del envejecimiento biológico.
Los resultados de este estudio soportan el concepto de que cantidades moderadas de ejercicio enlentecen el envejecimiento biológico, sin que mayores volúmenes de entrenamiento aporten ventajas adicionales significativas al respecto.
http://www.fisiologiadelejercicio.com/ejercicio-frena-envejecimiento-biologico/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter
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miércoles, 31 de agosto de 2016
¿EN QUÉ CONSISTE LA PÁJARA DEL DEPORTISTA?
Es común haber escuchado esta palabreja en el mundo deportivo, sobre todo viendo las grandes vueltas por etapas como es el Tour de Francia en la que los ciclistas se “apajaran” subiendo los puertos y es como si se les hubiese parado el motor.
También hemos visto como la gente que corre maratones sufre un “muro” en los kilómetros finales de la prueba teniendo que bajar drásticamente la velocidad hasta tener que ir prácticamente andado.
Más o menos la mayoría sabéis o intuis de lo que se trata pero a continuación os voy a explicar de una manera un poco más técnica en qué consiste exactamente.
Cuando hacemos deporte nuestros músculos consumen distintos tipos de combustibles: ácidos grasos y glucosa principalmente y en menor media proteínas.
Los depósitos de grasa (combustible diesel del organismo) son prácticamente ilimitados, y es que por muy delgados que estemos tendríamos suministro de grasa para dar la vuelta al mundo, mientras que los depósitos de glucosa (combustible de gasolina de alto octanaje) son muy limitados, se encuentran en forma de glucógeno (3 partes de agua y una de glucosa) tanto en el hígado (80-100 g) como en los propios músculos (entre 300 y 600 g), y su energía solo daría, en el mejor de los casos, para aguantar poco más de una hora.
Las proteínas solo se utilizarían como último recurso, cuando el organismo tiene que destruir su propia musculatura para poder generar algo de glucosa en un complejo proceso metabólico.
Los diferentes combustibles se utilizan en distintas proporciones, si bien los deportistas entrenados tienen una mayor capacidad para utilizar la grasa como combustible y ahorrar en mayor medida el glucógeno muscular, de ahí que sean menos propensos a que les suceda la pájara, que es cuando a un deportista agota sus depósitos de glucógeno.
Cuando se está realizando un esfuerzo de una intensidad bastante intensa, lo primero que se acaba es el glucógeno muscular, con lo que empezamos a notar una merma sustancial del rendimiento, y si aún así prolongamos el esfuerzo en el tiempo sin tomar ningún aporte de glucosa, también se va a acabar el glucógeno hepático, lo que hará que tengamos una sensación de mareo por la bajada de glucosa sanguínea que se genera.
Pero también puede darse el caso que se acabe primero el glucógeno hepático y que el muscular permanezca intacto en esfuerzos suaves y de baja intensidad, como andar, sobre todo cuando hemos salido en ayunas o hace mucho tiempo desde la última ingesta de comida, y os preguntareis cómo es posible que nos “apajaremos” si el glucógeno del músculo no se ha agotado, y la razón está en que este solo lo pueden utilizar los músculos y no puede liberarse al torrente sanguíneo para ser utilizado por el cerebro, que solo puede funcionar con glucosa, con la consiguiente sensación de confusión, bajón y malestar generalizado.
Con toda esta explicación acerca de la “pájara”, he querido dejar claro que no es más que un vaciamiento del glucógeno (hepático o muscular)
Por MIGUEL ANGEL RABANAL SAN ROMAN (www.intelligentrunning.es)
http://blogs.sportlife.es/entrenamientointeligente/2016/07/14/pajara/
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