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sábado, 6 de septiembre de 2014

EDAD DE LOS HUEVOS

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viernes, 4 de abril de 2014

LA REDENCIÓN NUTRICIONAL DEL HUEVO COMO ALIMENTO

La historia del huevo como alimento siempre me ha recordado a la de esos dramas penitenciarios en los que se descubre, pasada una buena pila de años, que la persona que se tenía encerrada en la cárcel era inocente del crimen que en su día se echó a sus espaldas. Posteriormente, descubierto el pastel, disculpas, indemnizaciones, perdones y demás… eso en el caso del presidiario erróneamente condenado; pero en el caso de un alimento ¿en qué tipo de indemnización se podría pensar con el fin de compensar esa mala fama que un día se ganó injustamente? 

La historia 

El particular calvario del huevo comenzó allá por la década de los 70 del pasado siglo XX cuando se empezaba a juguetear con su culpabilidad en relación con la enfermedad cardiovascular. Así, el papel de las grasas y más en concreto el del colesterol en este tipo de enfermedades fueron los primeros indicios de la catástrofe en ciernes. En mi opinión este negativo clima hacia todo lo que tuviera grasa o colesterol se generó a partir de una incompleta lectura del archiconocidísimo Estudio de los siete países y sus secuelas. De esta forma y en cierta medida muchos alimentos fueron los que empezaron a sufrir los efectos de la ignominia nutricional, algunos se acordarán: desde el pescado azul hasta incluso el aceite de oliva (exculpados posteriormente con mayor o menor agilidad) pasando, como no, por el huevo. 

Pero no fue hasta 1973 cuando se dio a conocer la fatídica sentencia que hacía descender a los infiernos a este último alimento. En aquel año la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) recomendó limitar la ingesta de huevos a un máximo de tres por semana. Esta sentencia recomendación fue acogida con bastante entusiasmo por la mayor parte de responsables sanitarios y terminó por calar muy hondo entre la población general; hasta el punto que a día de hoy aun hay quien sigue haciendo buenas las recomendaciones de 1973. Afortunadamente, con el tiempo, las aguas vuelven a su cauce aunque para ello y en el tema de los huevos haya tenido que mediar un pedazo metaanálisis para dejar las cosas bastante claras al respecto de cuánto malo es para nuestra salud cardiovascular el consumo de huevos. No deja de ser una historia más ejemplificada en el post “La maleta de Asimov, o por qué lo que ayer era bueno hoy es malo (y viceversa)” 

En la actualidad En este estudio Egg consumption and risk of coronary heart disease and stroke: dose-response meta-analysis of prospective cohort studies (Metaanálisis dosis-respuesta de estudios prospectivos sobre el consumo de huevo y el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular), se concluye, de forma resumida, que no se ha hecho evidente una relación entre el consumo de un huevo al día y el aumento del riesgo cardiovascular en comparación con la ingesta de un máximo de tres huevos a la semana. Sea todo esto dicho en relación a la población sana. Es importante hacer esta aclaración ya que el mismo estudio encuentra que entre el colectivo de personas diabéticas los datos de este análisis sugieren una asociación positiva entre un mayor consumo de huevo y el riesgo de enfermedad coronaria. Lo cierto es que, al final, el valor de la colesterolemia de una persona en concreto depende de muchos factores, entre los que la presencia de colesterol en la dieta parece que no es el más determinante. 

Así, buscando entre los responsables dietéticos de la colesterolemia es preciso volver la vista hacia las grasas saturadas y los ácidos grasos del tipo trans. Pero además de estos elementos dietéticos hay otros que van a condicionar la cantidad de colesterol en nuestra sangre, entre ellos y principalmente, los factores genéticos, el peso corporal y otros hábitos de vida (en especial los referentes a la actividad física y al tabaquismo) Y, en el caso del huevo, es cierto que este aporta no poca cantidad de colesterol, en torno a los 200 mg por unidad, pero al mismo tiempo aporta un bajo contenido en ácidos grasos saturados y alto en aquellos poliinsaturados. Una relación más que positiva para no terminar por afectar de forma sensible los niveles de colesterol en sangre. 

Sea como fuere el 17 de enero pasado la Fundación Española del Corazón terminó por hacer pública una nota de prensa en al que se terminaba por indultar el consumo de huevos, al menos en lo que respecta a las anteriores y más restrictivas recomendaciones, y lo hacía de la siguiente forma: La Fundación Española del Corazón no considera necesario restringir el consumo de huevos en la dieta de las personas sanas Así lo entiende y lo comparte un servidor, mientras esa “no necesidad de restricción” no se entienda como una “barra libre” de huevos ya que, bien entendida, una adecuada planificación dietética no implica “barras libres” de nada. Y si en algún grupo de ealimentos es preciso poner el acento a la hora de promocionar su consumo, es sobre el de aquellos alimentos de origen vegetal e integrales, tal y como se pone de relieve en esta entrada. En relación con este tema quizá te interese consultar: ¿Qué haces tú por tu colesterol? La historia, integral, de la fibra Un estudio afirma que los huevos en UK son más saludables hoy que hace años 
http://blogs.20minutos.es/el-nutricionista-de-la-general/2014/04/01/el-calvario-nutricional-del-huevo-como-alimento/

viernes, 28 de febrero de 2014

¿PODEMOS COMER UN HUEVO CADA DÍA?

NUTRITIVO Y VERSATIL

Siempre en boca de todos, el huevo es uno de los alimentos más característicos de la gastronomía española: en tortilla, frito, roto, cocido, son tantas sus posibilidades como sus valores nutricionales. Sin embargo, la sombra del colesterol ha limitado durante largo tiempo su presencia en la dieta ¿qué hay de cierto en estos temores? Según explica a Infosalus Ángeles Carbajal, profesora de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, el huevo juega un importante papel en la dieta por su alto valor nutritivo, es gastronómicamente muy versátil y cuenta con una excelente relación calidad-precio. Además, señala la experta, es el alimento con mayor densidad de nutrientes de entre los que habitualmente consumimos. 

Sin embargo, la publicidad negativa que han recibido los huevos ha limitado su consumo no solo entre quienes deben controlar sus niveles de colesterol sino también entre la población general. El consumo de huevo entre los españoles se sitúa entre los 30 y los 40 gramos al día, es decir, alrededor de medio huevo por persona y día ya que un huevo pesa aproximadamente 60 gramos. Aval científico Según señala Carbajal, no hay justificación científicamente probada para limitar el consumo de huevos en el contexto de una dieta equilibrada y variada y un estilo de vida saludable. Ya en 1999 se publicó en 'Journal of American Medical Association' (JAMA) un primer análisis de estudios dirigido por la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos) que concluía que el consumo de hasta un huevo al día no tenía un impacto global sobre el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria o ictus en la población general sana. 

Estos mismos resultados fueron confirmados por otro meta-análisis de 2013 coordinado por la Universidad Huazhong desde China y en el que también colaboraban los estadounidenses. En este estudio, aparecido en el 'British Medical Journal', los investigadores analizaron los datos de ocho trabajos tras realizar una exhaustiva selección entre más de 1.400 estudios. Valores nutricionales y colesterol Un 30% del peso del huevo lo constituye la yema, un 60% la clara y un 10% la cáscara. Se considera que una ración son dos huevos medianos, con un peso total de unos 100 g de parte comestible al eliminar la cáscara. La grasa, el colesterol y algunos micronutrientes se encuentran en la yema. La clara, sin embargo, está formada principalmente por agua (88%) y proteínas (11%), siendo la ovoalbúmina la más importante. 

El contenido de algunos minerales y el de vitaminas hidrosolubles es también comparativamente mayor en la yema. La experta aclara que en el huevo destacan la calidad de sus proteínas y la abundancia de minerales y vitaminas, además de la presencia de dos antioxidantes claves para el ojo humano: luteína y zeaxantina. Ambos son los principales carotenoides en la lente ocular y en la región macular de la retina y ayudan a prevenir o retrasar el desarrollo de cataratas y de la degeneración macular, una de las principales causas de ceguera en las personas mayores y posiblemente una de las epidemias de los próximos años. Las mayores fuentes dietéticas de luteína y zeaxantina son los vegetales de hoja verde como espinacas, col rizada o brécol pero la yema de huevo es su única fuente de origen animal, señala Carbajal. Según indica Carbajal, existe la creencia errónea de que el huevo es el alimento que más colesterol aporta a la dieta, cuando en realidad son las carnes las que aportan una mayor cantidad. 

El huevo posee un bajo contenido en grasas saturadas como las presentes en abundancia en la carne por lo que es recomendable como sustituto de ésta, añade la experta. Además, gran parte de las grasas existentes en el huevo son grasas insaturadas, las más valiosas para equilibrar los niveles de colesterol en el organismo. La experta añade que los alimentos ricos en colesterol pero con un contenido relativamente bajo de grasa saturada, como es el caso de los huevos y en menor medida de los mariscos, tienen efectos muy reducidos sobre los niveles sanguíneos del denominado colesterol malo.
MADRID, 17 Feb. (Infosalus/EP)

lunes, 23 de mayo de 2011

UN MAYOR CONSUMO DE HUEVOS NO SE ASOCIA CON RIESGO CARDIOVASCULAR

Una investigación llevada a cabo por el departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra demuestra que un mayor consumo de huevo no se asocia con un incremento del riesgo cardiovascular.

En un comunicado, el centro ha informado de que este trabajo ha analizado, durante seis años, la dieta, el estilo de vida y las enfermedades que sufrían 14.185 voluntarios adultos jóvenes e inicialmente sanos a quienes se realizaron repetidas valoraciones durante el transcurso del seguimiento prospectivo.

Según la doctora Itziar Zazpe, "muy pocos estudios han evaluado hasta ahora la relación entre el consumo de huevo y la incidencia de problemas cardiovasculares". "Los que existen se han llevado a cabo en EEUU y en Japón, y salvo en personas diabéticas, no han encontrado que este alimento se asocie a mayor riesgo cardiovascular", ha afirmado.

A pesar de esto, ha destacado, "diversos organismos han recomendado restringir su consumo". "Nuestro estudio es el primero que demuestra esta inocuidad en un país europeo", ha apuntado.

Como consecuencia de algunas recomendaciones contrarias, el consumo de huevos descendió en España de las 300 unidades por persona y año en 1987 a 191 unidades en 2007. En este sentido, la investigadora subraya que este alimento "es la principal fuente de colesterol dietético en nuestra alimentación, con 200 mg. por unidad, pero al mismo tiempo aporta proteínas de alta calidad".

"Es completa, barata, de baja densidad energética, e incluye otros nutrientes que podrían reducir el riesgo cardiovascular, como varias vitaminas del grupo B, ácido fólico y minerales", ha asegurado.

El estudio, desarrollado en la Facultad de Medicina, comprendió una extensa y completa valoración basal de los hábitos alimentarios, junto con el consumo de huevo, así como sucesivas evaluaciones prospectivas de nuevos diagnósticos médicos de eventos cardiovasculares.

La experta ha precisado que "por problemas cardiovasculares, se entendía tanto que el voluntario hubiera sido diagnosticado médicamente de un infarto de miocardio, un ictus (accidente cerebrovascular), se le hubiera realizado un bypass u otro procedimiento de revascularización coronaria. Todo ello verificado por el panel de médicos del proyecto".

TRES HUEVOS POR SEMANA

El equipo de investigadores, dirigido por Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, estimó un consumo medio semanal de tres huevos por persona. En opinión de Itziar Zazpe, "estos resultados confirmaron que los participantes que consumían cuatro o más huevos de gallina por semana no tenían más riesgo de sufrir un problema cardiovascular que aquellos que tomaban menos de uno a la semana".

Este hallazgo sugiere, para la profesora del Grado en Nutrición Humana y Dietética, que la lucha contra las enfermedades cardiovasculares debería orientarse más hacia la promoción de hábitos de vida saludables.

En concreto, ha abogado por "cambios fundamentados por la epidemiología -como el abandono del tabaco, la práctica de ejercicio o el mantenimiento del peso correcto-, en lugar de seguir empeñándose en limitar el consumo de huevos, como se ha aconsejado en ocasiones, quizás por basarse exclusivamente en el contenido químico de este alimento, sin tener en cuenta la evidencia epidemiológica".

Los voluntarios del estudio, publicado recientemente en la revista 'European Journal of Clinical Nutrition', son graduados de la Universidad de Navarra y de otras universidades que conforman la cohorte SUN (Seguimiento Universidad), integrada por más de 20.000 personas. Gracias a ellos se han podido constatar relaciones entre la dieta mediterránea y la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

El proyecto ha sido financiado por el F.I.S. (Instituto de Salud Carlos III), el Gobierno de Navarra y otras entidades financiadoras públicas, y no ha contado con ninguna financiación de la industria alimentaria, según sus responsables.
19 May. (EUROPA PRESS) -