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domingo, 19 de junio de 2016

LOS MEJORES INDICADORES HEMATOLÓGICOS EN LAS PERSONAS DEPORTISTAS

Estos son los mejores indicadores hematológicos en las personas deportistas: 

Número de Hematíes o eritrocitos. Indican el número de glóbulos rojos que hay en la sangre. Los valores normales varían entre 4,5 a 6,5 millones/mm3 en hombres y 3,8 a 5,8 millones/mm3 en mujeres. En las personas deportistas pueden estar por debajo de los valores por la hemodilución de la sangre, sin que exista enfermedad. 

Hemoglobina. Es el principal valor de referencia para diagnosticar una anemia. Los valores normales van entre 13,3 y 18 g/dl en hombres; 11,7 a 15,7 g/dl en mujeres, pero por efecto de la hemodilución de la sangre en los/las deportistas, se pueden encontrar valores más bajos sin que aparezca anemia. 

Hematocrito. Es el volumen total de sangre compuesto por glóbulos rojos, en porcentaje. Normalmente oscila entre el 40 y el 54% en hombres y un 38 a un 47% en mujeres. Las personas que viven en altitud o que pasan temporadas entrenando en alta montaña tienen un aumento fisiológico del valor del hematocrito, para adaptarse al menor porcentaje de oxígeno en la atmósfera. 

Ferritina. Se encarga de almacenar el hierro estable. Una molécula de ferritina puede llegar a transportar de 4.000 a 5.000 átomos de hierro en forma de hidróxido ferroso. La concentración de ferritina indica directamente las reservas de hierro orgánicas. Es uno de los valores más indicativos para diagnosticar la anemia en sus primeras etapas. Se considera normal entre 30-300 ng/ml en hombres, y 10-100 ng/ml en mujeres. Los valores por debajo de 20 ng/ml de ferritina suelen indicar deficiencia de hierro de depósito. Si disminuyen los valores a 12 ng/ml, puede indicar deficiencia en el transporte de hierro. 

Volumen corpuscular medio (VCM). Nos indica el tamaño del glóbulo rojo. Se considera normal entre 83 y 97 fl. Los cambios de tamaño, suelen indicar problemas en la maduración de las células en la médula ósea o falta de vitaminas y minerales (ácido fólico, hierro y vitamina B12) que provocan algunos tipos de anemias no ferropénicas como las anemias macrocíticas o megaloblástica (volumen de los glóbulos rojos mayor al normal) o microcíticas (volumen menor) 

Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media (CHCM). Es el índice que valora la concentración de hemoglobina que lleva cada glóbulo rojo, por lo que indica directamente cuánta hemoglobina hay en un glóbulo rojo.Varía entre 31 y 36 g/dl. 

Hemoglobina Corpuscular Media (HCM). Nos indica la relación entre la concentración de hemoglobina y el número total de glóbulos rojos, por lo que ayuda a diagnosticar las anemias ferropénicas. Varía entre 26 y 34 pg. 

Hierro sérico o sideremia. Es la concentración de hierro en sangre. Los valores normales oscilan entre 60 y 150 ug/dl, aunque los valores bajos de hierro en sangre no sirven para diagnosticar anemia ferropénica, es necesario mirar todos los valores hematológicos. 

Transferrina. Esta proteína se une al hierro y lo transporta desde el sistema digestivo por la sangre. Indica el hierro que está fuera de la hemoglobina o no está en la reserva unido a la ferritina. Se suele medir en transferrina (200 a 400 ug/dl) o en porcentaje por el índice de saturación de la transferrina (%TRF) que debe ser mayor del 20%.
http://www.sportlife.es/salud/articulo/salud-deportiva-sangre-deportista

jueves, 24 de abril de 2014

ENTRENAMIENTO OPTIMO. MIOGLOBINA

La mioglobina es un complejo formado por una parte proteica, la globina, y un grupo prostético, el hemo; situado en la fibra muscular cardíaca y esquelética. Cuando un componente de bajo peso molecular se une a una proteína, normalmente se llama a éste cofactor. Si el factor está asociado de forma permanente a la proteína se denomina grupo prostético (Müller, 2008). La parte proteica de la mioglobina consta de una única cadena polipeptídica de 153 aminoácidos que se pliega formando ocho hélices de tipo alfa (nombradas de la A a la H). Al plegarse, los residuos de los aminoácidos que forman la proteína pueden interactuar de tal manera que aquellos con cadena lateral apolar se disponen hacia el interior interaccionando mediante uniones hidrofóbicas (Cardellà, 2007). 

En la figura 1 se puede observar la estructura tridimensional de la mioglobina.
Figura 1: estructura tridimensional de la mioglobina (extraído de Principios de bioquímica Lehninger, 2005) Como se puede observar, el grupo hemo queda fijado en ese bolsillo hidrofóbico por enlaces no covalentes (Müller, 2008). Este grupo hemo es un sistema aromático de anillos formados por una molécula orgánica compleja nombrada protoporfirina IX, al que se la une un ión hierro divalente (Fe2+) central. Es bastante común en fisiología del ejercicio el clasificar las fibras musculares según su pigmentación en fibras blancas (o rápidas) y fibras rojas (o lentas). Lo que hace posible la distinción a través de su coloración es el extenso sistema de dobles enlaces conjugados de la protoporfirina IX del grupo hemo como se puede observar en la figura
2. Las fibras lentas, al tener mayores concentraciones de mioglobina, presentan a su vez mayor cantidad de grupos hemo y por lo tanto mayor coloración que sus pares rápidas.
Figura 2: estructura del grupo hemo (extraído de: Relat, J. 2010) El ión hierro tiene seis posibilidades de unión (llamados también posiciones de coordinación), cuatro de ellas están ocupadas por nitrógeno de la protoporfirina IX, la quinta posición está ocupada por un residuo de histidina (denominada proximal) de la hélice F y la sexta posición es la que se encarga de ligar de forma reversible el oxígeno (O2). Finalmente, éste oxígeno es ligado con otro residuo de histidina (distal) de la hélice E a través de puentes de hidrógeno dando estabilidad a todo el complejo.

Figura 3:
estructura del grupo hemo (extraído de Principios de bioquímica Lehninger, 2005) La mioglobina, por su capacidad de retener oxígeno en el interior de la fibra muscular, representa la reserva muscular de oxígeno. Ésta presenta una elevada afinidad por el oxígeno, muy superior a la hemoglobina (figura 4), lo que significa que no libera oxígeno si el déficit tisular en el mismo es muy considerable. Esta situación solo se presenta en ejercicios muy intensos (Barbany, 2002).

Figura 4:
curva de disociación de oxígeno en la mioglobina y la hemoglobina (extraído de Relat, 2010). En el eje de las “x” esta ubicada la presión de O2, y en el de las “y” el porcentaje de los centros de unión ocupados por el oxígeno en ambas moléculas. Dicha gráfica muestra como la hemoglobina es más sensible a pequeñas diferencias en la concentración de oxígeno entre los pulmones y los tejidos permitiendo unir oxigeno donde las presiones de oxigeno son altas (pulmones) y soltarlo donde son bajas (tejidos). La mioglobina en cambio se resiste a dejar escapar el oxígeno hasta presiones muy bajas. Durante el reposo y la realización de ejercicio físico moderado, la mioglobina mantiene una elevada saturación de oxígeno (López, 2006).

 Así entonces, teniendo en cuenta la gran afinidad de la mioglobina por el oxígeno, que su volumen almacenado en la musculatura no supera los 500ml yque tampoco se manifiestangrandes modificaciones en su contenido inducidas por el entrenamiento aeróbico;se intuye que sus funciones de administración de oxigeno a la musculatura en la actividad física son secundarias. Parece más oportuno pensar, que la mioglobina podría actuar suministrando O2 en las etapas iniciales del ejercicio, cuando todavía no ha sido posible adecuar el flujo local de oxígeno a las demandas metabólicas (Barbany, 2002).
. http://g-se.com/es/org/f-ahumada-entrenamiento-o/wiki/mioglobina_747¿

viernes, 28 de febrero de 2014

EL DÉFICIT DE HIERRO PUEDE AUMENTAR EL RIESGO DE ICTUS

AL HACER LA SANGRE MÁS PEGAJOSA

Científicos del Imperial College de Londres, en Reino Unido, han descubierto que la deficiencia de hierro puede aumentar el riesgo de apoplejía al hacer la sangre más pegajosa, un hallazgo que publica la revista 'Plos One' y que podría ayudar a prevenir el ictus. Cada año, 15 millones de personas en el mundo sufren un accidente cerebrovascular, casi seis millones mueren y otros cinco millones quedan permanentemente discapacitados. El tipo más común, el accidente cerebrovascular isquémico, ocurre debido a que el suministro de sangre al cerebro se ve interrumpido por pequeños coágulos. En los últimos años, varios estudios han demostrado que la deficiencia de hierro, que afecta a alrededor de 2.000 millones de personas en todo el mundo, puede ser un factor de riesgo para el accidente cerebrovascular isquémico en adultos y niños. Sin embargo, no estaba claro cómo la deficiencia de hierro podría elevar el riesgo de accidente cerebrovascular. 

El equipo de esta investigación encontró que la deficiencia de hierro aumenta la viscosidad de las pequeñas células sanguíneas llamadas plaquetas, que inician la coagulación de la sangre cuando se pegan juntos. Aunque una relación entre la deficiencia de hierro y las plaquetas pegajosas fue descubierta por primera vez hace casi 40 años, su papel se ha pasado por alto hasta ahora. Los científicos estudiaron a un grupo de pacientes con una enfermedad rara llamada telangiectasia hemorrágica hereditaria (HHT, por sus siglas en inglés), que a menudo genera un agrandamiento de los vasos sanguíneos en los pulmones, de forma similar a las venas varicosas. Normalmente, los vasos sanguíneos de los pulmones actúan como un filtro para eliminar pequeños coágulos de sangre antes de que entren en las arterias, pero en pacientes con vasos pulmonares anormales, la sangre es capaz de evitar el filtro, por lo que pequeños coágulos pueden viajar al cerebro. Los pacientes en el estudio a los que se les redujo el hierro eran más propensos a tener un accidente cerebrovascular. 

Además, los investigadores analizaron las plaquetas en el laboratorio y encontraron que cuando los trataron con una sustancia que desencadena la coagulación, las plaquetas de las personas con niveles bajos de hierro se agruparon más rápidamente. "Como las plaquetas en la sangre se pegan más juntas si hay carencia de hierro, pensamos que esto puede explicar por qué estar falto de hierro puede conducir a accidentes cerebrovasculares, aunque se necesita mucha más investigación para probar esta relación", dijo una de las investigadoras, la doctora Claire Shovlin, del Instituto Nacional del Corazón y el Pulmón del Imperial College de Londres. Los investigadores estudiaron los datos de 497 pacientes con vasos sanguíneos anormales en el pulmón, conocidos como malformaciones arteriovenosas pulmonares, que fueron tratados por especialistas clínicos en HHT en el Hospital Hammersmith, en Reino Unido. 

El estudio encontró que incluso niveles de hierro moderadamente bajos, en torno a 6 micromoles por litro, proporcionan aproximadamente el doble del riesgo de ictus en comparación con niveles en el medio de la gama normal de 7 a 27 micromoles por litro. Además de este grupo de pacientes, muchas otras personas tienen condiciones que pueden permitir que se formen coágulos de sangre que eviten el filtro en los pulmones. Una de cada cuatro personas tienen un agujero en el corazón llamado foramen oval permeable, que también permiten que la sangre evite el filtro de pulmón de vez en cuando, aunque no tan a menudo como en el caso de los pacientes de pulmón.
MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS)

lunes, 15 de febrero de 2010

COMPOSICIÓN DE LA SANGRE

Posted by Carlos Bravo Velasco in Fundamentos Biológicos.
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