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viernes, 12 de diciembre de 2014

CÓMO MANTENER EL HÍGADO Y LOS RIÑONES SANOS DE MANERA NATURAL

Los riñones y el hígado cumplen funciones vitales en nuestro organismo, ya que ellos se encargan de la filtración, absorción de nutrientes, eliminación de desechos y contribuyen a la digestión. Tener estos órganos completamente saludables es sinónimo de que nuestro organismo tiene la capacidad de aprovechar al máximo los nutrientes y beneficios de los alimentos que consumimos, evitando que desarrollemos diferentes tipos de enfermedades y dándonos una gran calidad de vida. 

Sin embargo, cuando llevamos una dieta poco saludable con alimentos procesados, grasosos, ricos en sodio y otros compuestos, la función de estos dos órganos vitales se deteriora, causando que haya una acumulación de toxinas y desechos que traerán consigo otros problemas de salud. Por suerte, tanto el hígado como los riñones tienen una respuesta rápida y positiva a los tratamientos de limpieza natural, que permiten promover la eliminación de toxinas y desechos, para que vuelvan a funcionar correctamente. 
¿Quieres saber cómo mantener tu hígado y tus riñones sanos? 

Limita el consumo de proteínas de alta calidad 

El consumo de proteínas es necesario para un correcto funcionamiento de los órganos de nuestro cuerpo, así como para reparar los tejidos dañados. Sin embargo, cuando la función hepática y renal está comprometida, es importante tener en cuenta que el consumo excesivo de proteínas de alta calidad ejerce una presión sobre estos dos órganos, por lo que se debe consumir sólo en las porciones recomendadas. Este tipo de proteínas están presentes en alimentos como las carnes, el pollo, el pescado y los huevos. Alimentos como los vegetales y cereales cuenta con proteínas de baja calidad, pero ambos tipos de proteínas son necesarios para un correcto funcionamiento del hígado y los riñones. En este caso es conveniente consultar con un nutricionista para que él determine la cantidad de proteínas que se necesitan a diario para tener estos dos órganos sanos. 

Evita caer en el sobrepeso y obesidad 

El peso juega un papel muy importante en la salud del hígado y los riñones, puesto que las personas con sobrepeso y obesidad tienen a ejercer presión sobre estos dos órganos vitales. Una persona que tenga funciones renales comprometidas debe hacer todo lo posible por lograr y mantener un peso saludable. El exceso de calorías puede almacenar grasas en el interior del hígado y deteriorar el funcionamiento del mismo. Es muy importante consumir alimentos saludables durante el día y respetar las pautas calóricas. 

No consumir sodio en exceso 

El sodio o la sal son minerales esenciales que se utilizan por lo general para conservar los alimentos. Sin embargo, el consumo excesivo de esta sustancia puede causar un desequilibrio en los líquidos del cuerpo, afectando a su vez la salud de los riñones. Además, la sal es una de las principales causas de la retención de líquidos, especialmente en personas con insuficiencias hepáticas y renales. La retención de líquidos es un problema que debe ser controlado, ya que de no hacerlo puede llegar a causar infartos y accidentes cerebrovasculares. Lo ideal es ingerir sodio naturalmente de los alimentos y no utilizarlo como un ingrediente adicional. Cuidado con el consumo excesivo de alcohol 

Alcohol 

El consumo excesivo de alcohol causa daños graves tanto en el hígado como en los riñones. El alcohol hace que las células hepáticas se debiliten y se destruyan, causado a su vez un desequilibrio de electrolitos que el cuerpo mantiene para su estabilidad biológica. Además, este producto también es causante de retención de líquidos, que como mencionamos en el punto anterior, es causante del deterioro del funcionamiento hepático y renal. 

Poderoso jugo para limpiar el hígado y los riñones 

Además de tener en cuenta los consejos anteriores, es muy bueno limpiar el hígado y los riñones naturalmente con ingredientes que favorecen la eliminación de toxinas y esos desechos que el cuerpo no necesita. Aunque hay varios jugos depurativos para una buena limpieza hepática y renal, en esta ocasión te compartimos un jugo muy poderoso con un sabor que te encantará. Ingredientes 5 zanahorias. 1 manzana. 2 peras. Un puñado de perejil. 
¿Cómo prepararlo? Llevar todos los ingredientes a la licuadora y mezclarlos bien con un poco de agua para facilitar su incorporación. Una vez esté listo se debe consumir preferiblemente fresco durante tres días seguidos en ayunas y repetirlo cada mes. Aunque tienes la opción de colarlo después de prepararlo, es ideal dejarlo sin colar para aprovechar mejor todas sus propiedades.
http://mejorconsalud.com/como-mantener-el-higado-y-los-rinones-sanos-de-manera-natural/

domingo, 23 de noviembre de 2014

SÍNTOMAS DE INFECCIÓN DEL HIGADO

El hígado inflamado o la hepatomegalia es una enfermedad que debemos tener en cuenta. Sucede cuando este órgano indispensable sufre una infección y aumenta de tamaño, ocasionando unos síntomas que vale la pena conocer.  Descúbrelo a continuación. ¿Por qué puede inflamarse nuestro hígado? Como ya sabes, el hígado cumple funciones básicas y esenciales en nuestro cuerpo. Sintetiza vitaminas, elimina toxinas, filtra, depura elementos nocivos, regula los niveles de aminoácidos y las grasas… acciones muy importantes que garantizan el buen funcionamiento de nuestro organismo y el que dispongamos de una buena calidad de vida. Pero en ocasiones, por el simple de hecho de cumplir tantos procesos, hace que algún elemento acabe dañándolo. Alterando su finalidad. En ocasiones son virus o bacterias las que inflaman el hígado. 

Otras veces se debe a una mala alimentación, excesivas grasas, alcohol, demasiada comida industrial, o tomar muchos medicamentos pueden provocar también que suframos una hepatomegalia. Así que vale la pena cuidarnos, y conocer cuáles son sus síntomas asociados. 

Síntomas de una inflamación en el hígado salud-dolor-higado 

1. Síntomas parecidos a una gripe 

Así es, durante los primeros días de esa inflamación en el hígado, es habitual sentir los mismos síntomas que si tuviéramos una gripe. Un cansancio muy agudo, décimas de fiebre, dolor muscular, ganas de vomitar...Pero a medida que pasan las cosas el pronóstico no mejora, al contrario, nos sentimos peor. 

2. Hinchazón del abdomen 

Al tratarse de una inflamación, es habitual que notes tu tripa más hinchada y dura. Sentirás dolor en el abdomen, y cada vez que acabes de comer, tendrás una sensación muy molesta al sentirte muy llena, muy pesada e incómoda. Sentirás náuseas y tus digestiones serán bastante lentas, 

3. Problemas intestinales 

Un hecho bastante común al tener el hígado inflamado, es ir al baño y ver cómo tus heces han cambiado de color. Son más blancas. Esto se debe directamente a la inflamación originada por un virus. Respecto a la orina, nos dicen los médicos que es frecuente notarla de un tono más oscuro. 

4. Mal sabor de boca 

Notar un sabor como metálico o amargo. No acabas de percibir el sabor natural de la comida y todo tiene de pronto una sensación molesta en tu paladar, tanto, que te quita las ganas de comer. Notas además que tienes mal aliento. que pierdes el apetito y que notas la boca seca. Es muy característico. 

5. Dolor y malestar 

Además del cansancio del que ya te hemos hablado, es común sentir un dolor muy incómodo debajo de las costillas. Es una sensación como de tener una placa caliente alrededor de nuestro abdomen. Algo que hace que pierdas las ganas por hacer cosas, que te sientas más cansado y con más sueño. 

6. Tono de piel 

Uno de los síntomas que deben ponernos de inmediato sobre alerta es si nuestra piel, o nuestros ojos, adquieren de pronto un tono amarillento. Es ictericia y un síntoma claro de que nuestro hígado está enfermo, así que acude de inmediato a tu médico. 

¿Qué pruebas me harán para saber a qué se debe mi inflamación? 

No te preocupes, la mayoría de los problemas hepáticos tienen tratamiento y puedes recuperarte. Normalmente lo que hará nuestro médico en primer lugar es palpar nuestro abdomen para notar esa hinchazón. Después nos pedirá una radiografía abdominal para ver si se ha producido un agrandamiento del hígado o no. También es posible que nos hagan una ecografía abdominal, una prueba que tampoco es molesta ni dolorosa. 

La última fase por la que puedes pasar para obtener un diagnóstico claro es una resonancia magnética del abdomen. Aquí se necesitará introducirte un líquido de contraste, mediante una inyección. Pero tranquila, como te decimos la medicina hoy en día dispone de buenos tratamientos para resolver tu infección en el hígado. 

Consejos para tratar un hígado inflamado 

Además del tratamiento que nos prescriban los médicos, en casa podemos seguir unas sencillas pautas que te serán de gran ayuda para restablecerte. 

Toma nota: 
Consume más fibra, más líquidos, jugos naturales y licuados de vegetales. 
Evita carnes rojas, leche, grasas y comidas con muchos sazonados o productos químicos. Infusión de cardo mariano: pocas plantas medicinales son tan adecuadas para tu hígado como el cardo mariano. Lo cura, lo desintoxica, regenera su células y lo desinflama. Puedes encontrarlo en tiendas naturales, tanto en comprimidos como en bolsitas listas para infusión. Tómalo todos los días y te hará sentirte mejor. 
Té verde: ya sabes que el té verde es esa infusión henchida de increíbles propiedades para nuestra salud. Es digestivo, diurético, desinflamante, rico en antioxidantes y muy adecuado para tomarlo todas las tardes. No pierdas la oportunidad. 
El diente de león: ¿Ya lo tienes en casa? Es una de las plantas esenciales para desintoxicar el hígado y para cuidarlo, es como un bálsamo que este órgano agradece todos los días después de comer. No lo dudes, es un remedio sencillo que te hará mucho bien.
http://mejorconsalud.com/sintomas-de-una-infeccion-en-el-higado/

sábado, 24 de mayo de 2014

10 SIGNOS TEMPRANOS DE UN HÍGADO INTOXICADO

La enfermedad hepática está a menudo estereotipadamente vinculada al alcohol o las drogas, pero la verdad es que hay más de 100 formas conocidas de enfermedad hepática causada por una multitud de factores. Aquí la lista de algunos de los síntomas comunes que debes tener en cuenta si estás preocupado acerca de esta enfermedad. El hígado es el órgano interno más grande y la glándula más grande del cuerpo humano. El hígado juega un papel vital en muchas funciones corporales que van desde la producción de proteínas a través de la coagulación de la sangre y también regula los niveles de colesterol, glucosa y el metabolismo de hierro. 

Y filtrando continuamente nuestra sangre, el hígado desintoxica y limpia nuestros cuerpos. A excepción del cerebro el hígado es el órgano más complejo, por lo que mantenerlo en buen estado de salud es imperativo. Un punto único y muy positivo es que nuestros hígados son realmente capaces de repararse a sí mismos, lo que significa que, dependiendo de la causa del daño y si es detectada a tiempo, pueden de hecho hacer recuperaciones completas. Algunos de los síntomas más comunes de las enfermedades del hígado se explican a continuación: 

1.- Ictericia: Se trata del conocido " amarillamiento " de la piel. Todo tu cuerpo incluyendo a veces las uñas y los ojos adquieren un tono amarillo. Esto se debe principalmente a la acumulación de 'bilirrubina' que es un pigmento en la bilis. La bilis se hace en nuestro hígado, y es esencial en el proceso de digestión. Si tu hígado está teniendo problemas de filtrado de toxinas que se ingieren (ya sea a través del tracto digestivo, la piel o el sistema respiratorio) la bilirrubina se acumula en el torrente sanguíneo por lo tanto se converte en palidez amarillenta. 

2.- Cambio de color en orina y heces: Mientras que los cambios de color pueden ser indicadores de muchos de los problemas en el cuerpo, a menudo es una señal clave de problemas hepáticos. Si te mantienes bien hidratado entonces la orina producida siempre debe ser de un color pálido tipo paja. Por ictericia sin embargo, una acumulación de bilirrubina puede manifestarse como un color mucho más oscuro de la orina. Un hígado con mal funcionamiento también puede hacer que tus heces se vuelvan pálidas, con sangre, o incluso negras. Conoce tu propio cuerpo y reconoce los cambios. 

3.- Calambres estomacales e hinchazón: De nuevo, notando cambios es el punto clave. Si comienzas a tener dolores o cólicos en la zona abdominal que son persistentes, esto podría ser un indicio de que no todo está bien con el hígado. También se puede notar hinchazón constante o una sensación de tener gases; esto puede llegar a desarrollar la ascitis. La ascitis es la acumulación de líquido dentro de las paredes del abdomen, y causa exceso de presión en los pulmones resultando en dificultad para respirar. El tratamiento es invasivo y requiere drenaje del fluido por catéter. 

4.- Sensibilidad en la piel: Un síntoma común es la piel hipersensible - excesivamente conpicazón o irritación al tacto. Algo de esto se puede aliviar con la aplicación de crema hidratante pero no va a mejorar sin tratar el problema hepático subyacente. 

5.- Reflujo ácido: Si sufres de ataques cada vez más frecuentes de reflujo ácido con indigestión, con o sin vómitos, estos son otros signos de advertencia de que no todo está bien y necesitas investigar más. 

6.- Diarrea: Es evidente que esto puede tener muchas cosas como su causa, pero si se convierte en un problema más habitual de lo que podría ser es debido a un mal funcionamiento del hígado, ya que es fundamental para el sistema digestivo del cuerpo. 

7.- Fatiga general: No sólo estamos hablando de mucho cansancio aquí, sino más bien como la debilidad absoluta y el letargo general y constante. Si el hígado tiene exceso de trabajo, esto tendrá un efecto de golpe y lo cobra en el cuerpo entero. Si se combina este síntoma con cualquiera de los otros mencionados a continuación, debes buscar ayuda médica de inmediato. 

8.- Repentina pérdida de apetito: Esto puede parecer un síntoma vago que a su vez podría ser el resultado de muchas condiciones. Pero la pregunta clave que hay que preguntarse es ¿tienes alguna otra de estas señales de advertencia? Esto a menudo no aparece hasta bastante tarde en el desarrollo de una enfermedad hepática, por lo que hay que buscar la opinión de un experto médico. 

9.- Retención de líquidos: Comúnmente afecta a los pies, los tobillos y las piernas. La retención de líquidos se manifiesta como la hinchazón de la zona afectada. Si presionas el dedo en el área hinchada, la piel no se recuperara de inmediato y una huella de tu dedo estará allí durante unos segundos después de quitar la presión. 

10.- Malestar general: Esto es difícil de describir, pero cada uno de nosotros debe estar en sintonía con nuestros propios cuerpos. De esa manera puedes realmente decir la diferencia entre unos pocos "días de descanso" y una sensación más general y subyacente de malestar. Esto se debe a que no todas las toxinas se están filtrando fuera de un hígado enfermo de manera eficiente y las toxinas que quedan flotando en nuestro cuerpo pueden manifestarse en dolores de cabeza, brotes en la piel, sequedad de la piel e incluso el mal humor característico. Mantén tu hígado sano conociéndo tu cuerpo, reconociendo los cambios y hacer frente a ellos rápidamente. Esto le dará a tu hígado la mejor oportunidad de recuperación y la auto-reparación. 

Traducción al español: equipo de Vida Lúcida www.lavidalucida.com Toda la traducción con derechos reservados 

Fuente en inglés: naturalcuresnotmedicine.com http://www.lavidalucida.com/2014/05/10-signos-tempranos-de-un-higado.html