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domingo, 16 de octubre de 2016

ESTA ES LA CANTIDAD DE AZÚCAR QUE LLEVA CADA PRODUCTO

ESTA ES LA CANTIDAD DE AZÚCAR QUE LLEVA CADA PRODUCTO ¡¡¡COMPÁRTELO!!! Flip 

La Fundación Interamericana del Corazón realizó una investigación sobre 184 bebidas azucaradas. En el marco del Día Mundial de la Alimentación, alerta sobre el alto contenido de azúcar en gaseosas, aguas saborizadas y otras bebidas. 

2-2 (1) La Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC Argentina) realizó una investigación sobre 184 bebidas azucaradas con el objetivo de conocer el contenido de azúcar en cada una de ellas. El dato más relevante corresponde a las gaseosas: una botella de 500ml aporta en promedio 65 gramos de azúcar, que equivalen a 13 cucharaditas de azúcar. 

La recomendación actual de la Organización Mundial de la Salud indica que el consumo de azúcar agregada debe representar menos del 10% del total de energía consumida en un día por una persona. Esto equivale a 50 gramos de azúcar por día (10 cucharaditas) para una dieta promedio de 2000 kcal. De modo que sólo con el consumo de una botella de 600ml de gaseosa, una persona supera ampliamente la cantidad de azúcar agregada recomendada por día. La indicación de la OMS abarca solamente el azúcar agregado o libre, es decir, el azúcar añadido a los alimentos y bebidas durante su preparación, tanto en la fabricación como en el hogar y excluye a los azúcares presentes naturalmente en los alimentos, como es el caso de las frutas. 

El consumo excesivo de azúcar agregado incrementa el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El relevamiento, realizado por FIC Argentina en 2013, demostró que las gaseosas lideran la lista con 21,9 gramos de azúcar en promedio cada 200ml (equivalente a un vaso). Otras categorías relevantes son las bebidas deportivas que contienen 12 gramos en promedio y las aguas saborizadas que, a pesar de estar ubicadas en el último escalón, presentan un elevado nivel de azúcar agregado (9,6 gramos). 

El consumo excesivo y reiterado de bebidas azucaradas tiene un impacto negativo sobre la salud, porque se trata de productos que aportan “calorías vacías” al organismo. Es decir, brindan sensación de saciedad sin aportar nutrientes, lo cual provoca una reducción en la ingesta de otros alimentos y bebidas con mayor contenido de nutrientes, como jugos naturales y verduras, que deberían estar presentes en la dieta regular. “Las gaseosas son alimentos de bajo valor nutricional, que aportan enormes e innecesarias cantidades de azúcar a la dieta. Argentina está entre los primeros puestos de consumo de gaseosas en el mundo, situación que contribuye a empeorar la creciente epidemia de obesidad en niños y adultos que se observa en nuestro país”, explica Lorena Allemandi, directora del área de políticas de alimentación saludable de FIC Argentina. 

A nivel internacional, recientemente la Organización Mundial de la Salud aprobó el Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en la Niñez y Adolescencia , que tiene como objetivo detener el aumento acelerado de la epidemia de obesidad a través de un paquete de políticas públicas. “En línea con lo que propone el plan recientemente aprobado por todos los países en la Asamblea de la OPS, es necesario promover políticas públicas que reduzcan el consumo de bebidas azucaradas y otras fuentes de azúcar agregada, y garanticen el acceso al agua potable y gratuita, para reducir el dramático impacto que el azúcar genera en los índices de obesidad, diabetes y enfermedades del corazón”, concluye la Lic. Allemandi. 

Según la Encuesta de Factores de Riesgo (2013), el 57,9% de la población adulta tiene exceso de peso y en los últimos años, el sobrepeso y la obesidad aumentaron considerablemente en toda la población, incluyendo los niños y adolescentes, especialmente en los sectores sociales de menor nivel socioeconómico. Dado este escenario, resulta central garantizar el acceso a una alimentación adecuada y fortalecer la capacidad de las personas para optar por alternativas más sanas, especialmente en los grupos sociales más vulnerables. 

 Vía: http://guiamedica.es/

miércoles, 12 de octubre de 2016

MENOS AZÚCAR MÁS SANO


Un refresco, el yogur, ese bombón, el bollo de la merienda, un poco de ketchup... y claro, los terrones que echas en el café. Ve sumando: al cabo del día consumimos nada menos que 94 gramos de azúcar, casi el doble de lo que la Organización Mundial de la Salud considera recomendable para un adulto, y cuatro veces más que más de la cantidad que la misma OMS considera "ideal". 

Ese excesivo consumo de azúcar es una de las causas del sobrepeso u obesidad que padecen más de la mitad de la población española, y que en el caso de los niños, supera el 43%. Y tú, ¿consumes más azúcar del que crees? Apoya con tu firma la campaña Menos azúcar, más sano y podrás acceder a nuestra calculadora y comprobar cuánto azúcar consumes. 

Pide tu guía ¿Quieres comer sano? Llama al 900 816 948 y consigue gratis tu guía 

Comer sano es fácil. Así dispondrás de información útil y práctica que te ayudará a conseguirlo. Mejor menos dulce Recortar la ingesta de azúcar es tarea de todos: 
- Nosotros, consumidores, modificando hábitos, reduciendo el consumo de los alimentos con más azúcar añadido... y educando nuestro gusto (y, sobre todo, el de nuestros niños) para que se acostumbre a un sabor algo menos dulce. 
- La industria, reduciendo el porcentaje de azúcar añadido innecesariamente, y haciéndolo de manera paulatina y sin sustituir el azúcar por edulcorantes. 
- La administración, adoptando normas en este sentido y ejerciendo mayor control de la publicidad, alegaciones, etc. Desde OCU solicitamos que se reduzca un 10% la cantidad de azúcar que se añade: ayúdanos a conseguirlo firmando nuestra petición 

MENOS AZÚCAR = MÁS SANO
http://www.ocu.org/movilizate/menos-azucar

miércoles, 30 de octubre de 2013

NIVELES BAJOS DE AZÚCAR EN SANGRE BUENOS PARA EL CEREBRO

'NEUROLOGY' Niveles bajos de azúcar en sangre pueden ser buenos para el cerebro.

Incluso entre las personas que no tienen diabetes, aquellas con los niveles más altos de azúcar en sangre son más propensas a tener problemas de memoria, según un nuevo estudio. Los resultados sugieren que incluso en los individuos con un rango normal de azúcar en la sangre, reducir los niveles de azúcar podría ser una estrategia prometedora para la prevención de problemas de la memoria y el deterioro cognitivo a medida que envejecen, como señala el autor del estudio, Agnes Floel, de la Universidad de Medicina Charité en Berlín, Alemania. En el estudio, publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', participaron 141 personas con una edad media de 63 años sin diabetes o prediabetes, condiciones conocidas c
omo intolerancia a la glucosa.

No se incluyó en la investigación a las personas con sobrepeso, los bebedores de más de tres bebidas y media de alcohol al día y los que tenían deterioro de memoria y pensamiento. Se pusieron a prueba las habilidades de la memoria de los participantes, además de examinar sus niveles de glucosa o azúcar. Los investigadores también realizaron escáneres cerebrales a los voluntarios para medir el tamaño del área del hipocampo del cerebro, que desempeña un papel importante en la memoria. Las personas con menores niveles de azúcar en la sangre eran más propensas a registrar mejores puntuaciones en las pruebas de memoria. En una prueba en la que los participantes tenían que recordar una lista de 15 palabras, 30 minutos después de escucharlas, acordarse de menos palabras se asoció con niveles más altos de azúcar en sangre. Por ejemplo, un aumento de aproximadamente siete mmol/mol en un marcador a largo plazo del control de la glucosa llamado HbA1c se vinculó a recordar dos palabras menos. Las personas con niveles más altos de azúcar en sangre también tenían volúmenes más pequeños en el hipocampo.
MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

jueves, 13 de junio de 2013

COCA-COLA TOMA EL CONTROL DE LA AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

Coca-Cola toma el control de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria Coca-Cola tomará las riendas del organismo encargado de velar por la nutrición y de regular la comercialización de los productos. El presidente en España de la multinacional estadounidense, Marcos de Quinto, ha logrado que una de sus ejecutivas de confianza, Ángela López, dirija la dirección general de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. 

El Consejo de Ministros nombró a Ángela López de Sá y Fernández presidenta del organismo el 23 de marzo. El Gobierno unificó la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y el Instituto Nacional de Consumo (INC). Quitándole la independencia a éste, que en la práctica está también a las órdenes de la ejecutiva de la multinacional. La llegada de esta ejecutiva de Coca-Cola al Gobierno ha desatado la respuesta de asociaciones por la seguridad alimentaria, que han sido ignoradas. No es de extrañar la respuesta inmediata, una de las asociaciones comunicó que “es una decisión descarada por parte del PP poner como responsable de la AESAN a una representante de una bebida que ha provocado numerosas intoxicaciones y que tiene componentes perjudiciales para la salud e incluso venenosos como el Aspartamo”. 

Los grandes fabricantes de productos relacionados con alimentos vinculados a la dieta sana y mediterránea también dudan de la imparcialidad de Ángela López. “El sector está en alerta máxima por este nombramiento, por la bajada de estándares en el binomio alimentación-salud, y el posible trato de favor a Coca-Cola”, apuntó un alto ejecutivo que prefiere no ser citado. Con este nombramiento, se completa el organigrama de la agencia estatal, dependiente del Ministerio de Sanidad y presidida por la secretaria general de Sanidad y Consumo. 
Información / La República Lunes, 10 de Junio de 2013 
http://www.larepublica.es/2013/06/coca-cola-toma-el-control-de-la-agencia-espanola-de-seguridad-alimentaria/ --

sábado, 15 de diciembre de 2012

GRAVAR LAS BEBIDAS AZUCARADAS Y ALIMENTOS GRASOS MEJORA LA SALUD

PLOS MEDICINE

Crear unos impuestos sobre los refrescos y los alimentos ricos en grasas saturadas y, por el contrario, subvencionar las frutas y verduras podría conducir a beneficiosos cambios en la dieta y mejorar la salud, según las conclusiones de un estudio realizado por expertos de Nueva Zelanda, publicadas esta semana en 'Plos Medicine'. Eyles Helen y sus colegas de la Universidad de Auckland y la Universidad de Otago, ambas en Nueva Zelanda, llegaron a estos hallazgos mediante la revisión de todos los estudios de modelos pertinentes sobre la asociación entre las estrategias de fijación de precios de alimentos, consumo de alimentos y las enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiovascular y la diabetes. 

Su análisis combinado de 32 estudios (todos de países de altos ingresos de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo), detectó una caída de 0,02 por ciento en el consumo de energía de las grasas saturadas por cada aumento de precio de esos productos en un 1 por ciento. Del mismo modo, un aumento del 10 por ciento en el precio de refrescos podría disminuir el consumo entre un 1 por ciento hasta un 24 por ciento. En contraste, los autores hallaron que una disminución del 10 por ciento en el precio de frutas y verduras puede aumentar el consumo de entre un 2 y un 8 por ciento. 

Sin embargo, los investigadores creen que esa subvención podría destinarse a la compra de otros productos, como el pescado, o más de productos menos saludables (por ejemplo, azúcar), que pueden no ser beneficiosos para la salud en general. Los científicos también detectaron que los estudios que compararon las estrategias de precios de alimentos por grupo socioeconómico estimado obtuvieron mejores resultados de salud en las personas con ingresos más bajos, lo que sugiere que las estrategias de fijación de precios de los alimentos también tienen el potencial de reducir las desigualdades. 

 "En base a los estudios de modelización, los impuestos sobre las bebidas carbonatadas y las grasas saturadas y las subvenciones a las frutas y verduras se asocian con cambios beneficiosos en la dieta, que tienen el potencial de mejorar la salud", subrayan los autores del estudio. No obstante, señalan que debe tenerse en cuenta que el impacto de cualquier impuesto en determinado alimento o subvención puede diferir según los países.
12 Dic. (EUROPA PRESS)

lunes, 24 de septiembre de 2012

LAS BEBIDAS AZUCARADAS REFUERZAN LA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA A LA OBESIDAD

ESTUDIOS | Sobre obesidad 

Han sido varias las noticias que esta semana han vinculado el consumo de bebidas azucaradas con el sobrepeso y obesidad. De hecho, la ciudad de Nueva York ha prohibido la venta de estos refrescos en su tamaño 'maxi' para frenar esta epidemia. Pero los datos de tres estudios publicados por la revista 'The New England Journal of Medicine', además de insistir en este mensaje, van un poco más allá: las bebidas ricas en azúcares refuerzan la susceptibilidad genética a tener unos, o muchos, kilos de más.

"Nuestros resultados muestran una interacción significativa entre un importante factor dietético, como es la ingesta de bebidas azucaradas, y la mayor o menor predisposición genética con relación al IMC (índice de masa corporal que cuanto mayor es su valor indica más sobrepeso u obesidad) y el riesgo de obesidad", señalan los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EEUU) en el estudio. Algo a considerar si se tiene en cuenta que la ingesta de azúcar procedente de estas bebidas es responsable, por sí sola, del 15% del consumo calórico en varios grupos de población, conformándose como la mayor fuente calórica alimenticia al menos en Estados Unidos, aunque en otros países de Occidente también su ingesta es elevada. 

Los investigadores de Harvard registraron los datos de 6.934 mujeres (reclutadas para el estudio Nurses's Health), de 4.423 hombres (del estudio Health Professionals Follow-up) y de otro grupo formado por 21.740 mujeres (del estudio Women's Genome Health). De todos los participantes, se evaluaron datos sobre su ingesta calórica y su procedencia. Los investigadores también analizaron si los participantes presentaban variaciones genéticas en 32 lugares del ADN que están relacionadas con una mayor predisposición genética a la obesidad. 

De esta manera, encontraron "que un mayor consumo de bebidas azucaradas estaba asociado con una más pronunciada predisposición genética a tener un IMC más elevado y a un mayor riesgo de obesidad [...] Estos datos sugieren que las personas que ingieren más bebidas de este tipo pueden ser más susceptibles a los efectos genéticos sobre la adiposidad. O dicho de otra manera, las personas con una mayor predisposición genética a la obesidad parecen ser más susceptibles a los efectos deletéreos de las bebidas azucaradas sobre el IMC", explica el trabajo. Y ese efecto es mayor cuanto mayor es la ingesta de refrescos o zumos azucarados, según han comprobado. Cómo contribuyen al sobrepeso.  

Al contrario que los carbohidratos con alto contenido de fibra, las bebidas azucaradas son nutrientes pobres y con frecuencia se asocian al consumo de alimentos salados y calóricos. Además, esa ingesta también contribuye a la obesidad por otros motivos. Los refrescos y zumos azucarados tienen un alto contenido calórico con una baja saciedad y una incompleta compensación de estas calorías líquidas, resultando en un incremento de la ingesta total de energía. A eso se une que estas grandes cantidades de carbohidratos se absorben rápidamente, y esa mayor ingesta puede incrementar los riesgos de resistencia insulínica, la disfunción de las células beta del páncreas y la aparición de otros trastornos metabólicos. 

 Por estos motivos, los autores del estudio señalan la necesidad de "probar intervenciones que reduzcan la ingesta de bebidas azucaradas como una manera de reducir el riesgo de obesidad y enfermedades relacionadas". Además, reemplazar estos refrescos por otros 'light' contribuye a ganar menos peso y grasa, según los datos de otros dos estudios, uno de ellos realizado con 224 adolescentes y el otro con 641 niños. "Pensamos que disminuir el consumo de bebidas azucaradas podría reducir la alta prevalencia de sobrepeso en los niños", afirman investigadores de la Universidad de Amsterdam (Holanda) y autores de uno de estos trabajos. 

Un editorial, publicado también en 'NEJM', refuerza la idea de que controlar estas bebidas sería una buena medida para frenar la obesidad. Sin embargo, considera que no debe considerarse la única estrategia. Habría que otras para "lograr y mantener un peso normal, como el aumento de la actividad física".
Enrique Calvo Ángeles López | Madrid 

domingo, 16 de septiembre de 2012

NUEVA YORK DA EL VISTO BUENO AL POLÉMICO Y PIONERO VETO A LOS REFRESCOS GIGANTES

EEUU | Salud pública 

Las autoridades sanitarias de Nueva York han dado luz verde a la polémica prohibición de los refrescos azucarados en envases grandes en la ciudad, una medida pionera en Estados Unidos con la que el alcalde Michael Bloomberg da un paso más allá en su cruzada contra la "epidemia" de obesidad. "Solamente con la propuesta de limitar las bebidas azucaradas, Nueva York ha llevado el asunto de la obesidad y del impacto que tienen estos refrescos al plano nacional", aseguró horas después de la aprobación de la medida el primer edil de la Gran Manzana en una conferencia de prensa.

Conocido como la "niñera Bloomberg" por sus múltiples regulaciones para mejorar la salud de los neoyorquinos, en especial contra las comidas con exceso de grasas saturadas o el tabaco, el alcalde consiguió ahora materializar la amenaza que lanzó hace poco menos de cuatro meses contra las bebidas azucaradas. La Junta de Salud de la ciudad aprobó la medida por ocho votos a favor y una abstención, durante una proceso en el que se recordó que alrededor de 6.000 neoyorquinos mueren cada año debido al sobrepeso y la obesidad, la segunda mayor causa de mortalidad que puede ser prevenida, tan solo por detrás del tabaco. 

Así, a partir del 12 de marzo del próximo año, cuando entra en vigor la norma, los refrescos con elevados niveles de azúcar (más de 25 calorías por cada 8 onzas ó 0,236 litros) no podrán ser comercializados en envases que superen las 16 onzas ó 0,464 litros en la Gran Manzana. Duras críticas Los establecimientos afectados serán todos aquellos regulados por el Departamento de Salud de Nueva York, es decir, restaurantes, cadenas de comida rápida, carritos de comida callejeros, bodegas y tiendas de ultramarinos, cines, estadios y salas de conciertos. 

Precisamente el Barclays Center, que será hogar del equipo profesional de baloncesto Brooklyn Nets cuando abra sus puertas en dos semanas, anunció que será el primero en implementar de forma voluntaria la medida, que no afecta a los supermercados porque éstos se rigen por la normativa estatal. Pero la respuesta a la polémica medida, que según una reciente encuesta de 'The New York Times' rechazan seis de cada diez neoyorquinos, no ha sido tan favorable por parte de la coalición 'Neoyorquinos para opciones de bebidas', que reúne a cerca de 2.000 empresas que se verán afectadas por ella. 

"No podemos permitir que la Administración o el Gobierno dicten lo que uno puede comprar. Es una sustancia legal, estamos hablando de refrescos azucarados, eso no es ilegal. Estamos dejando que el Gobierno nos diga que no tenemos la educación para determinar lo que queremos comprar", dijo la presidenta de la coalición, Liz Burman. La organización, financiada por grandes empresas del sector de refrescos, lanzó una masiva campaña contra la propuesta que pasó por pintar camiones de reparto en Nueva York con una silueta que se asemejaba a la Estatua de la Libertad, pero que en lugar de sujetar una antorcha sostenía un enorme refresco. 

"Estamos examinando nuestras opciones, incluyendo rebatir la propuesta a nivel legal", aseguró Burman, de origen dominicano, quien afirmó que en las próximas dos a tres semanas desvelarán los planes de la organización, que desde su lanzamiento ha reunido más de 256.000 firmas para plantar cara a esta prohibición. La normativa, la primera de este tipo jamás aprobada en un país en el que más de un tercio de la población sufre de obesidad, tampoco ha convencido a algunos expertos como Mary Platek, profesora de nutrición clínica de la Universidad de Nueva York. 

"Probablemente no va a ayudar a frenar la obesidad porque la gente puede comprar los envases más pequeños y beberse dos o tres", explica a Efe Platek, quien añade que el problema de la obesidad es "demasiado complejo" como para poder atajarlo con una medida que solamente se centra en las bebidas azucaradas. Pero pese a toda la polémica y rechazo que ha generado desde que la anunciase en mayo pasado, el alcalde de Nueva York celebró la aprobación de una medida que, a su juicio, "es el mayor paso que cualquier ciudad haya tomado jamás para poner fin a la obesidad".
Reuters Efe | Nueva York 

sábado, 1 de septiembre de 2012

EL AZÚCAR ENEMIGO PÚBLICO

El azúcar, enemigo público Italia se suma a Francia y prevé gravar los refrescos por su impacto en la salud.
Como con el alcohol y el tabaco, crece la presión para combatir el abuso de bebidas dulces. Los refrescos, por sus altas concentraciones de azúcar, se han convertido en un nuevo blanco en la lucha contra la obesidad. Por su alto contenido en azúcar, los refrescos empiezan a engrosar las listas negras de productos que las autoridades sanitarias quieren desincentivar. Y gravar: el Gobierno italiano de Mario Monti pretende seguir la estela de Francia e imponer un impuesto especial a las bebidas azucaradas “para fomentar los hábitos alimentarios”.

La industria de bebidas emprende así una batalla como la que ya libraron las del tabaco o el alcohol. Dentro de pocos días, los italianos podrían pagar más por una gaseosa, una coca-cola (también por una light) y hasta una botella de agua con gas. El Parlamento de Roma votará el viernes un decreto preparado por el titular de Sanidad, Renato Balduzzi, que prevé, entre otras medidas, un impuesto sobre las bebidas con azúcar, edulcorantes y burbujas. De aprobarse, el Estado cobrará siete céntimos por cada litro de líquido producido. Una lata de Pepsi, por ejemplo, costará tres céntimos más.

El plan, que incluye otras subidas de impuestos, pretende inyectar en las destartaladas arcas públicas cerca de 250.000 millones por cada curso. El impuesto sobre las “bebidas azucaradas” existe en Francia desde el año pasado, cuando el Gobierno conservador presidido por Nicolas Sarkozy aprobó una tasa de entre tres y seis céntimos de euro por litro. La decisión, que se calcula supone unos ingresos anuales de 120 millones de euros al Estado y fue sancionada por el Tribunal Constitucional en diciembre, se vivió como un episodio más de la vieja guerra cultural entre Francia y Estados Unidos. La lucha contra la obesidad - Reino Unido. Intento de veto en los Juegos Olímpicos.

La Academia de los Reales Colegios Médicos, que representa a 200.000 facultativos del Reino Unido, pidió el pasado mayo que se prohíba que firmas como McDonald’s o Coca-Cola patrocinen grandes acontecimientos deportivos, incluidos los Juegos Olímpicos. Sin éxito. - Nueva York. Contra los refrescos supergrandes. El próximo 13 de septiembre se votará en Nueva York una ley propuesta por su alcalde, Michael Bloomberg, que prohíbe la venta de refrescos de tamaño extragrande (más de medio litro) en restaurantes, cafeterías y otros establecimientos alimenticios de la mayor zona metropolitana de EE UU. - Francia. Entre tres y seis céntimos por litro. El año pasado Francia aprobó un impuesto especial para las bebidas azucaradas: la gravamen es de entre tres y seis céntimos de euro por litro. Eso significa al año unos 120 millones de euros de ingresos para el Estado francés. - Dinamarca. Contra las grasas saturadas.

Desde el 1 de octubre pasado, Dinamarca aplica una tasa especial sobre aquellos productos con más de un 2,3% de grasas saturadas. Eso supuso 15 céntimos más por una hamburguesa o 33 por un tarro de mantequilla. El Gobierno calcula una recaudación de unos 188 millones de euros. - Finlandia. Impuestos a los dulces. Los impuestos especiales contra la obesidad en Finlandia tienen en el punto de mira los productos muy azucarados, como los refrescos, pero también los helados y el chocolate. E Italia. Tasa para los refrescos y alcoholes edulcorados. El Gobierno italiano estudia un nuevo impuesto sobre las bebidas alcohólicas que llevan azúcar y los refrescos edulcorados. La tasa gravaría con 7,16 euros cada 100 litros comercializados de este tipo de bebidas.

La tasa fue justificada por las autoridades como una forma de combatir el sobrepeso, que según diversos estudios afecta a cerca de un tercio de la población, el doble que hace 15 años, aunque otras estadísticas aseguran que los franceses son, de media, el segundo pueblo más flaco de Europa. Los refrescos preocupan de forma creciente a las autoridades sanitarias por sus efectos sobre la salud. El presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, Felipe Casanueva, explica que los estas bebidas forman parte de una serie de hábitos que producen sobrepeso, por lo que ve con buenos ojos que se apliquen medidas impositivas. “Gravar las bebidas azucaradas sí reduce el consumo. Lo hemos visto con el tabaco”.

El endocrino defiende que las medidas fiscales para prevenir el consumo de refrescos y tabaco son equiparables porque no son productos fundamentales para las familias y no privan de la libertad de elección a los consumidores. “Por gravar unos céntimos no se priva a la gente del producto, pero sí se reduce bastante el consumo”. Casanueva asegura que las bebidas azucaradas inducen a la obesidad, sobre todo entre adolescentes, porque se consumen en ambientes de socialización. “La subida moderada de impuestos debe sumarse a otras pequeñas medidas que, junto a la educación, nos ayudará a combatir la obesidad”, concluye. En España, el 19% de los niños padece obesidad y el 26% sobrepeso. En Italia, como en todos los países occidentales, las personas pesan cada vez más. “En nuestra dieta los azúcares no tienen que superar el 60% de las calorías que ingerimos en el día.

Por eso, entre los muchos factores que provocan obesidad, uno es el abuso de refrescos”, considera Pietro Antonio Migliaccio, presidente de la Sociedad italiana de Ciencias de la Alimentación. “El porcentaje de pacientes con exceso de peso se ha disparado en los últimos años. Hoy, más del 24% de los niños en edad de crecimiento pesa más de lo que debería y el 12% es obeso”, explica. “Me parece importantísimo preocuparse por el azúcar, cuyo exceso puede provocar hipertensión, diabetes, ataques de corazón, enfermedades en los huesos. Patologías que acaban disparando el gasto de la sanidad pública”, asegura Migliaccio. El debate despierta tanto optimismo entre los sanitarios como preocupación en la patronal. Josep Puxeu, director general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (Anfabra), cree que subir los impuestos a las bebidas azucaradas son “palos de ciego” que dan los Gobierno de la Eurozona “para recaudar”.

Y se queja amargamente de que “se especule con cuestiones de salud que no tienen una base científica”, pues, “si se gravan los refrescos por tener azúcar, ¿habría que gravar este ingrediente?”, ironiza. Califica la medida de “discriminación arbitraria”. Los fabricantes, además, defienden que las subidas de impuestos son “ineficaces” porque retraerán el consumo. Puxeu recuerda que las fábricas de bebidas azucaradas generan 60.000 empleos directos en España. “Los refrescos aportan solo el 1% de las calorías que los italianos ingieren cada día”, insiste el presidente de la Asociación Italiana de Industriales de las Bebidas Analcohólicas (Assobibe). Una lata de Coca-Cola (330 mililitros) tiene 139 kilocalorías, el 7% de las que necesita un adulto que consuma 2.000 kilocalorías al día, como advierte el envase.

En Francia, la multinacional del refresco recibió como una ofensa la idea del Gabinete de François Fillon de gravar su producto, y se apresuró a declarar que la tasa lo estigmatizaba como si fuera tan poco saludable como el tabaco. Amenazó con no realizar una inversión de 17 millones de euros en su histórica fábrica de Pennes-Mirabeau, cerca de Marsella, que produce dos millones de litros de refrescos diarios y lleva funcionando 40 años. Al final, sin embargo, la compañía confirmó la millonaria inversión. La multinacional americana también tiene problemas en Estados Unidos. Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, anunció en mayo la prohibición de que las bebidas azucaradas se sirvan en envases de más medio litro, medida que llegó a comparar con la restricción de fumar en lugares públicos. La iniciativa no afecta a los refrescos light ni a los que tengan menos de 25 calorías por cada ocho onzas (unos 47 centilitros).

El demócrata Gavin Newsom ya puso la mira en los refrescos en el año 2007, cuando era alcalde de San Francisco (California), y propuso gravar los refrescos para combatir la obesidad. En Italia, sin embargo, no solo la oposición ha cuestionado la propuesta del Gobierno italiano. Las críticas han emergido incluso en el partido más representado en el Congreso, el Pueblo de la Libertad del exprimer ministro Silvio Berlusconi, que apoya el Ejecutivo de tecnócratas. "Ahora Mario Monti quiere tasar hasta la gaseosa de los chavales", ironizó Maurizio Gasparri, presidente del grupo parlamentario de este partido. Con información de Miguel Mora (París).
LUCIA MAGI / JAVIER G. PEDRAZ Bolonia / Madrid 30 AGO 2012 

jueves, 15 de marzo de 2012

LAS BEBIDAS AZUCARADAS DAÑAN EL CORAZÓN

ESTUDIO En hombres

La mayoría de refrescos y zumos contiene una alta cantidad de azúcar.

Las bebidas azucaradas son objeto de estudio... Y algunas de ellas no pasan por su mejor momento. A la dudas que crean sus componentes y la demostración científica de que se relacionan con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, ahora se añade, en el caso de los hombres, el incremento de sufrir un 20% más de enfermedades cardiovasculares si se toma poco más de una lata al día.

Esta es la conclusión a la que llegan desde las páginas de 'Circulation', publicación de la Asociación Americana del Corazón de EEUU. Según el estudio que recoge liderado por Frank B. Hu, profesor de Nutrición y Epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard de Boston (EEUU), "este trabajo se suma a la creciente evidencia de que las bebidas azucaradas son perjudiciales para la salud cardiovascular".

Evidencias


La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en los Estados Unidos. Los factores de riesgo incluyen la obesidad, el tabaquismo, la inactividad física, la diabetes y la mala alimentación; pero hasta ahora muy poco se sabía sobre el papel que jugaban las bebidas azucaradas en este peligroso cóctel.

Por ello, el equipo de Hu se dedicó a seguir los casos de cerca de 43.000 hombres, todos ellos dedicados a algún área de la Medicina, durante 22 años. Para que no se viesen los resultados influidos, se descartó a todos aquellos que ya tuviesen diabetes tipo 2 o algún tipo de enfermedad cardiovascular.

De 1986 a 2008, los participantes en este estudio tuvieron que someterse cada dos años a una serie de encuestas sobre sus estilos de vida, así como a un análisis de sangre. "Medimos lípidos y proteínas diferentes en la sangre, que son indicadores de una posible enfermedad cardiaca. Así, investigamos la proteína C-reactiva (PCR), los lípidos dañinos llamados triglicéridos o los lípidos buenos como las lipoproteínas de alta densidad (HDL)", comenta el profesor Hu.

"Lo que descubrimos fue que, en comparación con los que no consumían este tipo de refrescos, aquellos que bebían 12 onzas (355 mililitros) de bebidas azucaradas al día -una lata y poco más- tenían mayores niveles de triglicéridos y PCR, mientras que se mantenían bajos niveles de HDL". ¿Y esto qué quiere decir? "Fundamentalmente con estos datos se muestra la relación entre las bebidas azucaradas y un mayor riesgo de sufrir un accidente cardiovascular", resume Hu. Y casos tuvieron para comprobarlo, pues en estas dos décadas de seguimiento, entre los participantes se dieron casi 3.700 casos de problemas cardíacos.

Por otro lado, las bebidas endulzadas artificialmente -es decir, aquellas que contienen menos azúcares, como las light- no parecen vinculadas a este aumento del riesgo.

Algo que los autores destacan en su estudio es que el crecimiento del riesgo se mantiene incluso después de controlar otros factores como fumar, la inactividad física, el consumo de alcohol y los antecedentes familiares de enfermedades del corazón. Esto no quiere decir que para cuidar la salud no se pueda tomar alguna que otra bebida azucarada. "El consumo menos frecuente -por ejemplo, dos veces por semana- no aumenta estas probabilidades", concluyen los investigadores.
Silvia R. Taberné Madrid

sábado, 19 de febrero de 2011

LAS BEBIDAS ENERGÉTICAS PUEDEN SER PELIGROSAS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES

PUEDEN CAUSAR LA MUERTE SÚBITA
Las bebidas energéticas pueden ser peligrosas para niños y adolescentES.
El consumo de bebidas energéticas puede ser peligroso para niños y adolescentes, causando --sobre todo por su exceso de cafeína y de ingredientes similares-- palpitaciones, ataques, ictus e incluso la muerte súbita, según un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, que han publicado este trabajo en 'Pediatrics'.

El equipo del doctor Steven Lipshultz, jefe de Pediatría de la Universidad de Miami, revisó datos de gobiernos, grupos, literatura científica, casos registrados y artículos publicados en medios de información general y de negocios. En su informe, señalan que algunas de estas bebidas tienen entre cuatro y cinco veces más cafeína que la soda y dicen que algunos menores consumen entre cuatro y cinco bebidas diarias.

Esta investigación apunta también que las bebidas energéticas suelen contener ingredientes que pueden aumentar los efectos excitantes de la cafeína o que puede tener otros efectos secundarios, entre los que se incluyen las nauseas y la diarrea.

Así, recomiendan que los pediatras pregunten, de forma rutinaria, a los pacientes y a sus padres sobre el uso de bebidas energéticas y les adviertan de sus efectos. "Debemos desaconsejar su consumo diario", ha dicho Lipshultz.

Asimismo, ha pedido que se regulen estos productos de forma tan estricta como el tabaco, el alcohol o la prescripción de fármacos. "Para la mayoría de los niños, adolescentes y adultos jóvenes, no están establecidos cuáles son los niveles seguros de consumo", apunta.

Las bebidas energéticas aparecieron en el mercado hace ahora más de 20 años y su consumo ha sido el de más rápido crecimiento dentro del sector de las bebidas. Se espera que las ventas de 2011 lleguen a los 9.000 millones de dólares (unos 6.655 millones de euros), según este informe, que sugiere que cerca de un tercio de los adolescentes y jóvenes consume estos productos de forma regular. Sin embargo, aún faltan investigaciones sobre los riesgos a largo plazo de su uso y sus efectos en niños, sobre todo en aquellos con enfermedades que puedan aumentar estos riegos.

La American Association of Poison Control Centers adoptó a finales de 2010 una serie de códigos para comenzar a contabilizar las sobredosis con bebidas energéticas y sus efectos secundarios en todo el país. De octubre a diciembre se registraron un total de 677 casos. Este año ya llevan contabilizados 331 casos, la mayoría en niños y adolescentes, viéndose implicados en un cuarto de ellos niños menores de seis años, según datos de este grupo de control de intoxicaciones.
15 Feb. (EUROPA PRESS) -

miércoles, 12 de enero de 2011

EL CONSUMO ELEVADO DE AZÚCARES DESDE NIÑOS ELEVA EL RIESGO CARDIACO

Un consumo elevado de azúcares añadidos en la adolescencia podría elevar el riesgo cardiaco en la vida adulta, según un estudio de la Universidad de Emory en Estados Unidos que se publica en la revista 'Circulation'. Los adolescentes que consumen cantidades elevadas de azúcares añadidos en bebidas y alimentos son más propensos a tener perfiles pobres de colesterol y triglicéridos que pueden conducir a una enfermedad cardiaca en años posteriores de la vida.

El estudio también muestra que los adolescentes con sobrepeso u obesidad con niveles más elevados de consumo de azúcar añadido tenían mayores signos de resistencia a la insulina, a menudo un precursor de la diabetes. Con azúcares añadidos los autores se refieren a cualquier edulcorante calórico que se añade a alimentos o bebidas en el proceso de producción o por el consumidor.

El trabajo es el primero en evaluar la asociación de los azúcares añadidos y los indicadores de riesgo de enfermedad cardiaca en adolescentes. Los resultados muestran que el 21,4 por ciento de la energía total de los adolescentes estudiados (2.157 individuos entre 12 y 18 años) procedía de esta fuente y que aquellos que consumían niveles más elevados tenían menores niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), el colesterol bueno, y mayores de triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol malo.

Además, los resultados mostraron que los adolescentes con un mayor consumo de azúcares añadidos tenían niveles de LDL de 94,3 mg/dL en comparación con los 86,7 mg/dL de los que tomaban niveles más bajos de azúcar, un 9 por ciento de diferencia. Los niveles de triglicéridos en los que tenían un consumo más elevado de azúcares añadidos era de 79 mg/dL en comparación el 71,7 por ciento de los que tomaban niveles más bajos, un 10 por ciento de diferencia.

Por último los autores destacan que los adolescentes con sobrepeso u obesidad con los niveles más altos de consumo de azúcares añadidos tenían mayores signos de resistencia a la insulina.
MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

jueves, 27 de mayo de 2010

CONSUMIR MENOS REFRESCOS PARA REDUCIR LA HIPERTENSIÓN

Ingerir gran cantidad de bebidas azucaradas no sólo contribuye a tener un mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades coronarias. Ahora, un nuevo estudio desvela que el consumo de este tipo de productos también podría estar asociado con la hipertensión. "Consumir menos bebidas azucaradas o con jarabe de maíz con mucha fructosa puede reducir la tensión sanguínea", concluyen los autores de una investigación, publicada en 'Circulation', la revista de la Asociación Americana del Corazón.

Los investigadores de la Universidad Estatal de Louisiana (Estados Unidos) observaron que la reducción de una lata al día implicaba una bajada de 1.8 milímetros de mercurio en la tensión arterial sistólica (máxima) y 1.1 en la diastólica (mínima).

Como argumenta el principal autor de la investigación, Liwei Chen, "se estima que la disminución de tres milímetros de mercurio (mm Hg) en la tensión sistólica podría reducir la mortalidad por infarto cerebral en un 8% y la mortalidad por enfermedad coronaria en un 5% [...] Esto se podría conseguir reduciendo el consumo de bebidas azucaradas", tales como refrescos, limonadas, bebidas de frutas... Con los refrescos sin azúcar, sin embargo, los responsables del estudio no encontraron relación.

Este hallazgo es relevante en los casos en los que el individuo ingiere varias unidades al día, por ejemplo, en un contexto americano, donde el consumo de bebidas azucaradas es alto. Según los autores de este estudio, la media se sitúa en 2,3 latas diarias. Sin embargo, "en el contexto español, donde la media no llega a una lata por día, la reducción no es clínicamente significativa y, por lo tanto, no sería necesario quitarle al paciente hipertenso la única lata que bebe al día; sí si bebiera 10", explica Lluis Serra, presidente de la Academia Española de Nutrición y Ciencias de la Alimentación. Y añade: "Lo que sin duda reduce de forma importante la tensión arterial (15 ó 20 mm Hm) es la dieta DASH (en inglés modificaciones en la dieta para detener la hipertensión): baja en sal, con lácteos desnatados, rica en fruta y verdura, baja en carnes rojas y sin alcohol".

Los investigadores analizaron los datos de un total de 810 adultos cuyas edades oscilaban entre los 25 y los 79 años, con prehipertensión (entre 120 y 80 mm Hg y entre 139 y 89 mm Hg) y una primera etapa de hipertensión (entre 140 y 90 mm Hg y 159 y 99 mm Hg). Todos participaban en un estudio que duró 18 meses y durante este tiempo se valoraba la pérdida de peso, el ejercicio y la dieta saludable para prevenir y controlar la hipertensión.

Aun teniendo en cuenta y controlando los factores de riesgo de la hipertensión (como la obesidad), "el cambio de tensión arterial fue significativo", subrayan los responsables de este trabajo. "Nuestro descubrimiento, por lo tanto, puede ser una importante estrategia dietética para reducir la tensión arterial y otras enfermedades relacionadas, dado que la hipertensión sigue siendo uno de los más importantes y comunes problemas de salud en Estados Unidos". También en España, donde aproximadamente el 30% de la población es hipertensa.

En cualquier caso, matiza el presidente de la Academia Española de Nutrición, "no es tan importante el consumo de un refresco o un alimento en concreto como la dieta global de todo el día".
LAURA TARDÓN. elmundo.es salud

domingo, 7 de marzo de 2010

LAS BEBIDAS AZUCARADAS AUMENTAN LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y LA DIABETES


MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) aseguran que el mayor consumo de bebidas azucaradas e isotónicas o refrescos con sabores de frutas puede haber favorecido la aparición de nuevos casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos durante la última década, según destacaron en el marco de un encuentro sobre epidemiología y prevención cardiovascular de la Asociación Americana del Corazón.

Estas conclusiones parten de los resultados de un modelo de simulación creado a partir de grandes estudios epidemiológicos realizados en Estados Unidos, como el estudio Framingham del Corazón, un estudio sobre Salud y Enfermería y la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, en sus siglas en inglés).

Según dicho modelo, el aumento en el consumo de bebidas azucaradas entre los años 1990 y 2000 favoreció la aparición de 130.000 nuevos casos de diabetes, 14.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica y 50.000 años de vida adicionales con una enfermedad coronaria a lo largo de esa década.

Este tipo de productos contienen entre 120 y 200 calorías según el tipo de bebida, por lo que los investigadores están convencidos de que pueden haber tenido parte de culpa en el aumento de la obesidad que se ha registrado en los últimos años en Estados Unidos.

Además, a través del modelo han estimado que este incremento de enfermedades cardiovasculares ha provocado un gasto sanitario de entre 300 y 550 millones de dólares (de unos 220 y 400 millones de euros), una cifra que incluso puede "subestimar los verdaderos costes" ya que "no tiene en cuenta el aumento de los gastos asociados con el tratamiento y el cuidado de los pacientes con diabetes. Tras la década estudiada, estiman que se pueden haber producido al menos 6.000 muertes y unos 21.000 años de vida perdidos por el aumento de las bebidas azucaradas.

Para evitar este incremento en años sucesivos, los expertos en política sanitaria sugieren limitar el consumo de bebidas azucaradas incluyendo un impuesto de 1 centavo por onza (28,3 gramos) de bebida, ya que aseguran que esto podría hacer disminuir el consumo en un 10 por ciento.

Tras estos resultados, los autores están estudiando ahora el impacto de los diversos enfoques para reducir el consumo de bebidas azucaradas, con el objetivo de que "el público en general se conciencie de los efectos adversos para la salud del consumo de estas bebidas", explicó Litsa Lambrakos, autora del estudio.

La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite máximo de calorías procedente de azúcares añadidos, que para las mujeres no debería ser de más de 100 calorías por media jornada y para los hombres un máximo de 150 calorías diarias.