lunes, 22 de septiembre de 2014

¿SON TUS BACTERIAS INTESTINALES QUIENES DECIDEN LO QUE COMES?

Aunque suene a ciencia ficción, las bacterias que viven en ti….. te manipulan!! Revisando la literatura científica al respecto entre los años 1981 y 2013 parece que nuestra microbiota sea en muchos casos la responsable de estados de ánimo y antojos capaz de influir en la conducta alimentaria humana y en nuestras opciones dietéticas favoreciendo el consumo de los nutrientes que necesitan para poder desarrollarse en lugar de ser pasivas y simplemente vivir de los que ingerimos. La forma de actuar que usan es mediante la liberación de moléculas de señalización en nuestro intestino, produciendo toxinas que nos hacen sentir mal, sustancias que sirven de recompensa y que nos hacen sentir bien u otras capaces de alterar los receptores del gusto. ¿Como?, a través del nervio vago que conecta el tracto gastrointestinal con el cerebro y del que el 90% de conexiones funcionan en sentido ascendente. 

Y dado que el intestino está relacionado con el sistema inmunológico, el sistema endocrino y el sistema nervioso, esas señales podrían influir en nuestras respuestas fisiológicas y de comportamiento. microbioma y dieta Actualmente la estimulación eléctrica del nervio vago se usa para aliviar los síntomas de depresión severa y epilepsia, mejorando las capacidades de aprendizaje y memoria. Pero que esta hipótesis no de pie a usarla como excusa para justificar una mala alimentación, ya que es una calle de 2 vías y lo que nosotros comemos puede influir en tan solo 24h en el comportamiento y poblaciones de nuestra microbiota.
Y es tan sencillo como escoger alimentos o sustancias con efectos prebioticos y probioticos Como ejemplo basta recordar el caso de la población japonesa que por comer un tipo de algas, su microbiota se adaptaba con bacterias capaces de aprovechar sus nutrientes. Esto me recordó al trabajo de Michael D. Gershon en su libro: “The Second Brain” donde nos descubre que el intestino funciona de forma totalmente independiente del cerebro, como si fuese un segundo cerebro. No solo se dedica a absorber nutrientes. ¿Influye el intestino en las emociones? Según Gershon, no hay duda. Las señales que el intestino envía al cerebro tienen una función homeostática (de equilibrio). 

Antes se creía que en personas con colitis, Crohn ..etc. su personalidad (personas nerviosas, compulsivas, excesivamente perfeccionistas y algo neuróticas) influenciaba su comportamiento, pero no es que el cerebro esté enviando señales equivocadas al intestino, es justamente al contrario y una vez el intestino se libra de su permeabilidad las personas se “relajan” y su comportamiento (antes alterado) mejora notablemente. Lo mismo sucede con la depresión, donde cada vez más se la relaciona con problemas intestinales y nutritivos. El 95% de la serotonina que encontramos en el cuerpo humano incluido el 2-3% de la sangre se fabrica en el intestino y es diferente de la que se encuentra en el cerebro. La serotonina es uno de los neurotrasmisores más importantes del organismo humano, se podría decir que es la sustancia que hace que las cosas merezcan la pena. 

Nuestra alegría, sexualidad, apetito y sueños dependen de la cantidad de serotonina que tengamos en el cerebro. En el intestino la serotonina, entre otras muchas funciones, actúa como una sustancia que impide la inflamación de las células nerviosas cuando se produce una sobreproducción bacteriana. Si las células se dañan y mueren, la serotonina ayuda a crear nuevas células. Sin suficiente serotonina en nuestro intestino se producen proliferaciones bacterianas no deseables. La serotonina intestinal es también un factor de saciedad junto con la colecistoquinina, enterostatina y el GLP-1 (péptido similar al glucagón) que actúan en conjunto como mediadores para estimular e inhibir la ingesta de alimentos y para descomponer y absorber nutrientes. ¿Existen diferencias entre hombres y mujeres? Parece que sí y es otro de los estudios que se han publicado recientemente en el que la misma dieta producía diferentes resultados según el sexo de la persona. 

Algo que también sucede en las especies de pescado que estudiaron, pero no en ratas (otro motivo a tener en cuenta para entender porque no podemos extrapolar a humanos resultados de estudios en roedores) Lo que significa es que la microbiota humana se convierte en otra variable a tener en cuenta a la hora de realizar estudios dietéticos, y lo primero sería conocer cuales son las bacterias deseables para los humanos. Además de saber como interactúan estas bacterias con las hormonas propias de cada sexo y todo ello sobre el sistema inmunitario. En conclusión, queda mucho por investigar, descubrir y aprender del cuerpo humano. ¿No te parece algo emocionante? Más información: - Is eating behavior manipulated by the gastrointestinal microbiota? Evolutionary pressures and potential mechanisms. Bioessays. doi: 10.1002/bies.201400071 - Individual diet has sex-dependent effects on vertebrate gut microbiota doi:10.1038/ncomms5500 http://megustaestarbien.com/2014/08/27/son-tus-bacterias-intestinales-quienes-deciden-lo-que-comes/

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