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sábado, 4 de noviembre de 2017

LAS MUJERES QUE CORREN

Las mujeres que corren

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Dora, autora del artículo, durante una carrera.
Escribo este texto sin tratar de ofender a nadie, como reacción a un comentario que he venido oyendo a personalidades diversas en el mundillo trail, del género masculino. Siempre en tono de broma, que conste, pero las bromas que se repiten tienen en mi opinión un trasfondo que merece la pena considerar. El comentario es más o menos de este modo: “Voy a tener que hacerme mujer, así a lo mejor haría podium”. Repito, sin ánimo de ofender, pero con ganas de despacharme a gusto:
Hacerte mujer no te ayudaría a ganar ninguna carrera. Piensas eso porque no eres mujer y porque como hombre de una sociedad patriarcal y machista las mujeres somos “el otro sexo que no es un hombre”. Por eso te parece injusto que una mujer pueda llegar después que un hombre y que ella suba al podium y tú no. Porque estás pensando simplemente en el tiempo que tardamos en llegar, sin pararte a pensar en otras muchas cosas. ¿Verdad que no te cuestionas las categorías por edad?
Voy a abstenerme de explicar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres porque son muy aburridas. Podéis mirar algo de eso aquí:
Me parece mucho más interesante reflexionar sobre esos obstáculos invisibles, esos kilómetros virtuales que tenemos que correr muchas mujeres cada vez que nos colocamos en la línea de salida.
¿Preparados? ¿Listos? Vamos. A muy pocas de nosotras nos inculcaron el deporte como un valor propio de nuestro género. Ni nuestros padres, ni la televisión, ni la escuela, ni los amigos. Yo tuve la suerte de tener un hermano que me animaba a correr la San Antón y al que veía salir al campo con frecuencia, lo que ciertamente me influyó. Se lo agradezco profundamente (¡gracias, Arturo!).
A las mujeres se nos enseña menos a competir, a disfrutar de estar fuertes, al esfuerzo físico. Es un trauma para cualquier chica ser poco bonita o tener dos kilos de más, pero no pasa nada si no aguantas 5 minutos trotando o no puedes abrir el bote de la mermelada.
Y sin embargo, por algún motivo misterioso, algunas de nosotras nos empeñamos en practicar un deporte como es correr por el monte. Tan exigente, tan trabajoso, tan solitario a veces. Las mujeres que corren son un poco diferentes al prototipo de mujeres al que estamos acostumbrados. Aunque eso no implica que nos parezcamos más a los hombres. Las mujeres que corremos tenemos que consultar nuestro calendario menstrual conjuntamente al calendario de carreras. Y no digamos ya los planning a largo plazo que tenemos que ingeniar si nos decidimos a tener hijos. Ser madre y correr una ultra debe ser como estudiar una doble titulación.
Las que corremos somos unas temerarias porque a veces salimos solas a correr (¡y sin spray antivioladores!). Que un hombre salga solo no suele alarmar a nadie. Normalmente no puedes presumir de ser corredora de trail, porque lo más suave que te van a decir es que estás loca o que vaya ganas de sufrir. Usamos los mismos cacharritos que los hombres para correr. Eso sí, las zapatillas suelen ser rosas o de algún color “bonito” (si no, una mujer no podría usarlas) y eso si hemos tenido la suerte de encontrar zapatillas de mujer en la tienda (no, no son iguales, las de mujer son… ¿rosas?).
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Cuando seleccionas tu talla de camiseta en la inscripción de una carrera nunca sabes cuál poner, porque normalmente las camisetas que regalan son DE HOMBRE. Es decir, que es mejor que te pidas una talla más pequeña. Pero que no te pase como a mí, que una vez me dieron unas BRAGAS (porque si no cubren el cachete son bragas y punto) y un sujetador para correr que además eran muy, muy pequeños. Porque la ropa de correr de mujer, cuanta más piel deje al descubierto, más rápida te hace.
Todas nosotras hemos aprendido desde siempre a sentirnos incluidas en el género masculino, a ser “corredores”, “inscritos”, “clasificados”.
Los artículos que leemos sobre hidratación, entrenamiento, nutrición, etc, no suelen estar hechos a nuestra medida tampoco. Bueno, los del tipo “corre y adelgaza” sí. Todos saben quién es Kilian Jornet,  pero muchos sólo conocen a Noelia Camacho de contar cuentos.
Las mujeres, que nos recogemos el pelo porque es una faena correr y que nos de en la cara o nos haga sudar. Que nos hacemos trenzas, coletas, nos colocamos pañuelos, buffs, diademas, horquillas, pasadores… Que nos embutimos en un top apretado porque el pecho, que tantas mujeres quisieran tener más grande, es molesto para casi todos los deportes. Dejamos en casa el maquillaje, los abalorios, la ropa de moda. Estamos dispuestas a que nuestra piel se endurezca, se arañe, se ensucie. A engrosar los gemelos. Y así nos miramos al espejo. Ésta que escribe, se sonríe siempre.
Marchamos al punto de partida donde seremos minoría, pero tenemos un radar para encontrar a nuestras contrincantes y compañeras (a veces por el rosa).
Vamos al baño antes de empezar, como todos. Pero como hay prisa, los baños de las mujeres se vuelven mixtos. Es difícil que estén limpios. Y nosotras no podemos mear de pie. NUNCA hay papel.
Ocupamos poco sitio en el grupo de salida. Hacemos menos ruido. No nos preocupamos por colocarnos delante. Salimos al mismo tiempo, pero desde el principio debemos centrarnos en nuestro propio ritmo porque el del pelotón nos puede engañar. Sentimos envidia de los que paran a vaciar la vejiga nada más empezar, sin aspavientos, junto al camino. Nosotras nos aguantamos si podemos. Aprendimos a escupir corriendo. Y a sonarnos la nariz tapando el otro agujero. Qué poco femenino. (Me encanta)
Cuando nos adelanta un chico no suele pasar nada. Si es chica, bajamos un puesto en la clasificación general. A veces el público o la organización nos dice en qué posición vamos, porque como somos pocas nos pueden ir contando. “¡Corre, que vas cuarta!” (¿máaaaaaaas?). Cuando adelantamos a los chicos a veces recibimos comentarios de ánimo: “¡venga, máquina!”. Otros se quedan silenciosos y puede que les desanime que les adelante “una chica”.
Antes o después llegaremos a la meta, donde hay un reloj con el tiempo que tardamos. Y sólo marca eso, el tiempo. Algunas suben al podium. Aunque tardaran “más” que otros hombres.  Yo opino que son todas heroínas. De la primera a la última.
En la ducha nos ayudamos a controlar que en la puerta de los vestuarios no asomen los chicos. Ahí nos alegramos de ser menos y no tener que esperar mucho. Hablamos, reímos, compartimos. Aún recuerdo los comentarios, hace años, de las mujeres tras la maratón de Sevilla: como si se conocieran de toda la vida, charlando sobre sus hijos y los esfuerzos que hicieron para estar ahí.
En la crónica, el ganador absoluto de la carrera es sólo uno. El primero. A él le suelen hacer la entrevista. Nosotras estaremos mencionadas en segundo lugar. No solemos salir en la foto principal. Volveremos a casa. Y seguiremos siendo mujeres. Para todo. Por fortuna.
Autora: Adoración Montejo (Dora la Soñadora).
https://eltriunfodelonormal.wordpress.com/2016/04/08/las-mujeres-que-corren/

jueves, 2 de noviembre de 2017

LA IMÁGEN DE LA MAESTRA DE EDUCACIÓN FÍSICA AUMENTA SU PRESENCIA EN LOS MANUALES DE PRIMARIA

La representación de los modelos de profesorado de Educación Física (EF) en los libros de texto de Educación Primaria está cambiando, puesto que la imagen de la mujer cada vez tiene más presencia en los manuales. Sin embargo, se mantienen estereotipos relacionados con la juventud, "la raza blanca" y la ausencia de diversidad funcional. Son algunas conclusiones de un artículo en que las investigadoras Irene Moya y Concepción Ros han analizado el modelo de docente de EF en diversas editoriales españolas. 


El hecho de que se haya incrementado la representación de la mujer en los libros de texto de Educación Física "es un paso más respecto a la coeducación y la igualdad de oportunidades de los dos géneros en algunas editoriales", han destacado Irene Moya, profesora del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal (Universitat de València) y Concepción Ros (Universidad Católica de Valencia). La mayoría de las matrículas en universidades españolas, en las especialidades de la Actividad Física y el Deporte, son masculinas. 

En este contexto, las investigadoras explican que las editoriales están adaptando los contenidos a la normativa en el marco de los principios de igualdad de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y la Ley Orgánica 3/2007 por la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, "perviven características físicas y gestos de las imágenes femeninas donde la maestra de Educación Física aparece caracterizada con los labios pintados y siempre sonriente; en contraposición con la imagen del profesor, que aparece con una actitud seria e imponente". 

Además, el artículo «La imagen del docente de educación física en los libros de texto» expone que, en el sexo masculino, predomina el hombre en edad madura (36-65 años) de estructura corporal delgada, mientras que en el sexo femenino predomina la mujer joven (19-35 años), también de complexión delgada. Irene Moya y Concepción Ros aseguran que respecto a la edad, el color de la piel y la diversidadfuncional no se está produciendo ningún cambio en los estereotipos, puesto que en la imagen del docente de EF en los libros de texto de Primaria continúa predominando notablemente la juventud, "la raza blanca" y la ausencia total de cualquier tipo de diversidad funcional. 

La indumentaria con que aparecen los y las docentes también ha sido objete de análisis. En el 100% de las representaciones aparecen con silbato, cronómetro y, en algunos casos, una libreta para anotar los resultados. Moya y Ros afirman al respecto que este tipo de representaciones "crean un estereotipo de asignatura tradicional basada en resultados a partir de ciertas pruebas de condición física, muy alejado de la Educación Física actual". En la investigación, estos parámetros han sido comparados con un estudio anterior sobre las series televisivas. 

Dentro de esta comparación, las docentes determinan que el resto de características coinciden con las de los libros de texto, excepto en cuestión de género. En este punto han observado una presencia masculinizada de la docencia respecto a la mayor presencia femenina en las imágenes de los libros de texto. Según las expertas, esta invisibilización de ciertas características en los contextos educativos, así como en los medios de comunicación, no favorece la integración de cualquier tipo de persona ni en la sociedad ni en la escuela. 

Para la realización del trabajo se han analizado 45 imágenes de libros de texto de Educación Física de Educación Primaria del Estado Español, de las editoriales Anaya, Edelvives, Santillana, Serbal y Teide. Investigación en Educación Física Irene Moya es profesora asociada en la Facultad de Magisterio de la Universitat de València, en el departamento de Didáctica de la Expresión Plástica, Musical y Corporal, y maestra de Educación Física en el CEIP el Almassil de Mislata. Es doctoranda con línea de investigación en análisis de las imágenes de los libros de texto de Educación Física en la etapa de Primaria. Concepción Ros es doctora en Pedagogía por la Universitat de València, y profesora en la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir. Pertenece al Grupo de Investigación en Educación para una Actividad Física Saludable (GIEPAFS) y participa en proyectos de investigación con la Universidad Federal de Paraná (Brasil) y la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Argentina).
http://www.elperiodic.com/valencia/noticias/499242_imagen-maestra-educaci%C3%B3n-f%C3%ADsica-aumenta-presencia-manuales-primaria.html

domingo, 29 de octubre de 2017

sábado, 28 de octubre de 2017

¿POR QUÉ LAS MUJERES HACEN MENOS DEPORTE QUE LOS HOMBRES?

Un reciente informe del Gobierno vasco viene a corroborar que sucede lo mismo en nuestro entorno: solo el 54% de las mujeres hace habitualmente ejercicio frente al 70% de los hombres. Parece, por tanto, una realidad irrefutable, aunque el debate se abre al intentar explicar esa diferencia de género.Las frías estadísticas demuestran que el deporte es, sobre todo, cosa de hombres. En un extenso estudio publicado en la revista Evolutionary Behavioral Sciences, los psicólogos e investigadores Robert O. Deaner, Shea M. Balish y Michael P. Lombardo recogen varias encuestas que apuntan en esa dirección: ellos duplican la presencia de las mujeres en actividades deportivas, superándolas tanto en frecuencia como en duración, un hecho que se percibe en todas las grandes sociedades contemporáneas.
El Instituto DKV buscó averiguar las causas preguntándoselo a ellas. En la encuesta participaron 3.000 mujeres. De las que no practicaban deporte, la mayoría aseguró que era por falta de motivación o de tiempo. Solo una minoría admitió que le vencía la pereza o la poca fuerza de voluntad.
Es posible que, como sostienen algunos, la falta de motivación responda a las escasas referencias en la alta competición. Matilde Fontecha, doctora en Filosofía y licenciada en Ciencias de la Actividad Física y Deporte, señala que los disciplinas femeninas solo obtienen el 5% de la cobertura mediática y que el 43% de las adolescentes considera que no tiene suficientes modelos en ese ámbito.
Otro estudio sobre la actitud frente a la actividad física, este de la Universidad del País Vasco, destaca que ellas suelen sentirse menos habilidosas en el ejercicio, lo que puede provocarles rechazo. Pero probablemente sea una percepción equivocada: "Desde el punto de vista de la motricidad y la coordinación, las mujeres son mejores", asegura Aritz Urdampilleta, especialista en Ciencias del Deporte y uno de los responsables de ese estudio.
Es cierto también que ellas disfrutan de menos tiempo libre, según subraya un informe del CIS publicado en mayo: los hombres dedican de media unas dos horas diarias a las tareas domésticas frente a las 3 horas y 50 minutos de las mujeres.
Más allá de las circunstancias personales, otros expertos añaden ciertos condicionantes culturales al debate, como la tendencia masculina a utilizar el deporte como una manera de sociabilizar y adquirir mayor estatus, incluso como una herramienta para el cortejo al mejorar su imagen ante la pareja.
Pareja practicando deporte juntos. Foto: Shutterstock
Sin embargo, todos estos motivos no son más que especulaciones. De hecho, la conclusión final del estudio publicado en Evolutionary Behavioral Sciences es que ni los factores biológicos ni los culturales determinan esa diferencia de género. Sencillamente las mujeres muestran menos interés por el deporte a pesar de que, sobre todo ahora, tienen las mismas oportunidades para practicarlo
.http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2017/10/28/59ed9024e5fdeadb6b8b4601.html

domingo, 22 de octubre de 2017

EL MITO DEL DEPORTE PARA CHICAS


Llegas al gimnasio y entre música atronadora, espejos y ruido de hierros te das cuenta de que es peor que un colegio ultracatólico. Hay una segregación salvaje: una sala de pesas donde pocas mujeres osan pisar, y unas clases colectivas de aerobic-samba-zumba-cardio-funk (o cualquier combinación de lo anterior) donde apenas se pueden encontrar hombres.
En algunos centros se publican tablas de ejercicio semanal diferentes para hombres y mujeres, e incluso hay una conocida cadena de gimnasios exclusivamente femeninosdonde se hace un circuito de ejercicios suaves con máquinas.
Sin embargo, a la hora de mejorar tu cuerpo haciendo deporte, las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres son irrelevantes.
Es cierto que la presencia de más testosterona hace que los hombres tengan proporcionalmente algo más de masa muscular y más fuerza en el tren superior, pero la testosterona, en menor cantidad, también es una hormona fundamental en las mujeres,  especialmente si quieren ponerse en forma, y eso no quiere decir que les vaya a salir bigote. El campeón de  halterofilia en la categoría de 69kg levanta 196kg por encima de su cabeza. La campeona en ese mismo peso corporal se queda en "solo" 153kg, un 20% menos. 
El mito del deporte para chicas
El mito del deporte para chicas
Las diferencias se hacen más pequeñas en los deportes de resistencia. El récord masculino en una maratón es de 2:02:57. Para mujeres el récord está en 2:15:25, una diferencia del 10%. Precisamente esa es la diferencia media en el conjunto de los deportes, y  no ha cambiado desde los años 80. En otro estudio se pudo comprobar que en las carreras de larga distancia, las mujeres tenían  el mismo rendimiento que un hombre que tuviera su tamaño, entrenamiento y porcentaje de masa muscular. 
Los músculos son los mismos, los órganos internos son los mismos,  la forma de perder grasa y ganar músculo es la misma. Sin embargo, el producto que se vende a hombres y mujeres para mejorar su forma es radicalmente distinto. Ejercicios suaves, largos y que hagan sudar para las mujeres, ejercicios de fuerza para los hombres.

Por qué falla el gimnasio a las mujeres

En este reparto salen perdiendo claramente las mujeres,  porque los ejercicios suaves a ritmo constante no son los más efectivos para conseguir sus objetivos de mejorar su salud y su forma física. Al abandonar los ejercicios de fuerza, las mujeres se llevan lo malo (el sudor, las largas horas de esfuerzo, la horrible música) y no obtienen nada de lo bueno: un cambio en su metabolismo y en la forma de su cuerpo. Para colmo, tampoco se pueden librar de los antojos de comer dulces, que atacan preferentemente a quienes hacen ejercicios suaves, y menos a quienes hacen ejercicios intensos. 
A pesar de los beneficios de los ejercicios con pesas, las mujeres tienden a evitar esta forma de deporte. Mientras me documentaba para escribir  el libro Operación Transformer tuve la ocasión de entrevistar a varias mujeres en gimnasios y preguntarles por qué no entrenaban con pesas. Encontré muchos mitos, miedos e ideas preconcebidas. Estas son algunas de ellas:

"No quiero parecerme a Hulk. Si hago pesas ganaré volumen y pareceré más gorda"

Convertirse en una de esas enormes mujeres marrones de los concursos de culturismo requiere muchos años, mucho pollo y muchos esteroides. Agarrar una barra y hacer sentadillas dos veces por semana no te convertirá en un hombre.
Al contrario, los ejercicios de pesas afinan tu cintura, porque son  más eficaces a la hora de quemar grasa que el cardio a ritmo constante. Las pesas también cambian la forma de tus muslos, caderas y hombros, haciéndolos más redondeados. El resultado es que te acercas a la figura de "reloj de arena" que se identifica como más femenina.

"Yo solo quiero perder peso y tonificar"

Muchas mujeres piensan que esto consiste en hacer 90 minutos en la máquina de escaleras, porque eso supuestamente quema la grasa, y después hacer unas series en la máquina de abductores, porque eso supuestamente "endurece" las caderas.En realidad no ocurre ninguna de las dos cosas.
La tonificación no existe. Si notas flaccidez en tus brazos, tu abdomen o tus piernas no es porque a tus músculos les falte tono. Es porque están recubiertos de una capa de grasa. Si quieres firmeza tendrás que hacer crecer el músculo, porque la grasa no se endurece, solo se puede perder. Ambas cosas, ganar músculo y perder grasa, se consiguen con los ejercicios de pesas.
Medir tus progresos con una báscula es una mala idea . Esta mujer publicó las fotos de su transformación en Instagram después de empezar a hacer ejercicio de fuerza. Su peso apenas se movió, pero su cuerpo (y su salud) son completamente diferentes ahora. 

"Solo hago ejercicio de piernas porque solo quiero perder volumen en las caderas"

Insértese aquí cualquier parte del cuerpo. Por desgracia la reducción de grasa localizada no existe, a no ser que se utilice un bisturí. Las máquinas de ejercicios de cadera no queman la grasa de la cadera. Los abdominales no queman la grasa de la cintura. Las patadas hacia atrás no queman la grasa del trasero. Ya coges la idea.
La grasa se quema de todo el cuerpo  durante el resto del día, mientras estás sentada, o mientras duermes. Para quemar más grasa en reposo, tienes que elevar tu metabolismo. Para elevar tu metabolismo, lo más efectivo son los intervalos o los ejercicios de fuerza multiarticulares, es decir, que impliquen la mayor parte de músculos posibles. La máquina de abductores trabaja solo ese músculo. Una sentadilla implica a tus cuádriceps, glúteos, lumbares, gemelos, abdominales, hombros, todos trabajando a la vez para levantar esa barra. La estimulación muscular es mucho mayor, y quemarás mucha más grasa en reposo.

"No quiero lesionarme"

Si piensas que los ejercicios de fuerza producen lesiones, ni te imaginas las que causa el trote cochinero. En realidad está comprobado que  los ejercicios de fuerza con pesas sirven para prevenir las lesiones en todos los deportes, y esto tiene toda la lógica del mundo. Al fortalecer los músculos también se fortalecen las articulaciones y los tendones, y es menos probable que la próxima vez que tropieces te hagas un esguince.

"Ya no tengo edad"

Vivimos en una cultura que mira con complacencia e incluso con aprobación el que las mujeres abandonen el deporte. Esto no es un juego, porque tiene efectos sobre la salud. Ponerse fuerte solo tiene ventajas, también para ellas.

¿En qué se basa todo esto?

WOMEN AND MEN IN SPORT PERFORMANCE: THE GENDER GAP HAS NOT EVOLVED SINCE 1983
Parece que las diferencias entre sexos en el rendimiento deportivo han permanecido estables durante mucho tiempo, las mujeres no han alcanzado a los hombres.
Testosterone Physiology in Resistance Exercise and Training
En suma, la testosterona es un importante modulador de la masa muscular en hombres y mujeres, y se pueden inducir incrementos agudos de testosterona por medio de ejercicio de resistencia.
A Physiological Comparison of Performance-Matched Female and Male Distance Runners
Estos datos indican que los corredores y corredoras de larga distancia que tienen el mismo nivel de rendimiento son muy similares en composición corporal y en la respuesta metabólica y cardiorespiratoria al ejercicio. 
Skeletal muscle adaptations during early phase of heavy-resistance training in men and women
Estos datos sugieren que las adaptaciones en el músculo esquelético que pueden contribuir a las ganancias en fuerza en las extremidades inferiores son similares para hombres y mujeres en las fases iniciales del entrenamiento de resistencia.
Weight Training Increases Fat-Free Mass and Strength in Untrained Young Women 
El grupo de estudio aumentó su masa magra. La fuerza en la flexión de codo, extensión de codo y flexión de rodilla aumentaron. El porcentaje de grasa descendió sin un cambio significativo en el peso corporal.
Cross-sectional and longitudinal associations between different exercise types and food cravings in free-living healthy young adults.
Los resultados longitudinales indican efectos beneficiosos de el aumento de la intensidad del ejercicio en el control del apetito, particularmente en los hombres.
Strength training for obesity prevention in midlife women  
El entrenamiento de fuerza dos veces por semana es asumible para mujeres ocupadas de mediana edad, y los cambios favorables en la composición corporal que resultan de un entrenamiento de fuerza supervisado se pueden mantener en el tiempo.
Value of resistance training for the reduction of sports injuries.
Se puede hacer ejercicio de resistencia para corregir el desequilibrio y por tanto reducir la incidencia de las lesiones.
The effects of a free-weight-based resistance training intervention on pain, squat biomechanics and MRI-defined lumbar fat infiltration and functional cross-sectional area in those with chronic low back
Un programa de entrenamiento de resistencia con pesos libres [sentadillas] se puede utilizar con éxito para mejorar la discapacidad, el dolor y la calidad de vida de quienes sufren dolor lumbar.http://www.eldiario.es/tumejoryo/moverse/pernicioso-mito-deporte-chicas_0_698880944.html

domingo, 27 de agosto de 2017

GUÍA PARA UNA PRÁCTICA DEPORTIVA IGUALITARIA

GUÍA PARA UNA PRACTICA DEPORTIVA IGUALATORIA. Del sitio del Profesor Juan A. Moreno-Murcia y del Centro de Investigación del Deporte, Universidad de Elche, ofrecen esta guía gratuita.
CID-UMH.ES
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lunes, 26 de diciembre de 2016

LAS CINCO PREGUNTAS MÁS COMUNES DE LAS MUJERES SOBRE EL FITNESS

No hay nada que provoque más frustración en una mujer que no conocer los porqués de las cosas que hace. Y más cuando se trata de su cuerpo, y su salud. Por eso, en lo que respecta al fitness, ¡se acabaron las dudas! Darío Santana, entrenador de Entrenarme, ha decidido sacar a la luz las cinco custiones más escuchadas en su sección de preguntas, y nos da, al fin, respuestas a los grandes interrogantes femeninos que surgen en el gimnasio. 

¿Entrenar con pesas me hará parecer masculina?

Aunque, cada vez más, son las mujeres que han dejado de creer en este dogma, erróneamente conocido en el ámbito del fitness, aún existen otras muchas que aún piensan que incluir cargas en los entrenamientos convertirán su cuerpo en uno feo y masculino. "La ganancia de masa muscular, es decir, la creación de nuevo tejido, es un proceso que nos tomará tiempo, no es inmediato, y donde tendremos que poner buena atención a un entrenamiento planificado y una alimentación acorde a los objetivos. 

Cogiendo una pesa en el gimnasio no despertarás al día siguiente convertida en el increíble Hulk", dice Santana.Además, explica, atendiendo a la endocrinología, se puede afirmar que la ganancia de masa muscular en la mujer de masa muscular es menor (aún entrenando igual) que en un hombre, dado que tiene niveles más bajos de testosterona (hormona anabólica). Un hombre produce hasta 10 veces más de esta hormona que una mujer. "Y en cuanto a la fisiología, la masa muscular en una mujer alcanza un 24%, aproximadamente, frente a un 40% en los hombres. Por no hablar de que, debido al nivel de estrógenos en ellas, la tendencia siempre será a acumular grasa. Así que, si quieres ver un cuerpo esbelto, con formas, dureza y firmeza, entrena con cargas, reduce tu porcentaje graso y podrás ver el cuerpo que has ido esculpiendo con tanto esfuerzo", añade.

¿El desayuno es más importante que la cena?

"Muchas de mis clientas me dicen que no comen hidratos por la noche porque 'engordan' y que la cena debe ser ligera y el desayuno la comida más importante del día. Es un error", dice Santana. Si hubiera una comida importante en el día, esta sería la comida post-entreno. No existe un alimento que, por sí mismo, tenga la propiedad de 'engordar'. Solo un exceso continuado o superávit calórico hará que acumulemos esa reserva en forma de grasa. Los estudios demuestran que la ingesta de carbohidratos por la noche mejora el perfil hormonal durante el día (mejor regulación de la sensación de apetito y satisfacción). Lo que importa es el cómputo global a lo largo del día, cómo distribuyas los macronutrientes y un mínimo control de las calorías. El desayuno no es la comida más importante del día. Organiza tus comidas como mejor se adapten a tu rutina diaria. 

¿Cuántas comidas debo hacer al día?

A pesar de que está muy extendido el consejo de hacer cinco comidas para 'elevar el metabolismo', como explica el entrenador, esta energía que se utiliza para procesar y metabolizar los alimentos ingeridos (termogénesis inducida a través de la alimentación), no es lo suficientemente alta como para provocar una diferencia entre comer cinco veces al día o hacerlo solamente tres."A día de hoy la ciencia niega que haya diferencias en cuanto a la pérdida de grasa en función del número de comidas realizadas. Por tanto, elige el número y la distribución correcta de macronutrientes que mejor se adapte a tu rutina. Eso aumentará la adherencia a la dieta", concluye Santana. 

¿El ejercicio aeróbico es mejor para adelgazar?

Si el objetivo es perder grasa y tener un cuerpo definido, pasar largas horas en la elíptica o la cinta de correr no es la solución. Como defiende el entrenador, si se corre por gusto, o por aumentar el rendimiento, está justificado. Pero si se hace para mejorar la composición corporal, no es la solución más apropiada: "El ejercicio cardiovascular tradicional es una buena herramienta para aumentar el gasto calórico, pero no la única. Existen otros tipos de entrenamientos, como el HIIT, de alta intensidad, con los que lograrás aún más beneficios en un menor tiempo gracias a la deuda de oxígeno que producen (EPOC), quemando calorías horas después de haberlos practicado". Por otro lado, el experto advierte que si no se trabaja la fuerza, y solo se realiza ejercicio aeróbico, es muy probable que se pierda masa muscular. Es decir, que se perderá peso pero con un aspecto flácido y descolgado. 

¿Si sudo significa que estoy quemando grasa?

No, el sudor no es señal de estar perdiendo más grasa. Como señala Santana, esta no se elimina, sino que se oxida cuando es usada como sustrato energético. En este sentido, recuerda que la sudoración no es más que un mecanismo de autorregulación de la temperatura corporal, que solo hace perder líquidos y sales, los cuales se reponen automáticamente tras hidratarse. Por esta razón, hay veces que la báscula marca un kilo menos después de hacer ejercicio. Se ha perdido agua, pero no grasa. En ese caso, el peso no representa una cifra real.
http://www.elmundo.es/yodona/fitness/2016/12/09/5847eaea468aeb21688b4596.html

sábado, 26 de septiembre de 2015

LOS ESFUERZOS DE LA PRENSA DEPORTIVA POR LA IGUALDAD DE GÉNERO

Ser mujer, por mucho que algunas feministas exaltadas y victimistas quieran negarnos, es una suerte que te da vía libre para hacer cosas que no puedes siendo hombres. Entiéndanme, ser un hombre tampoco está tan mal: cobras más por el mismo trabajo, la medicina lleva siglos investigando más tus dolencias que las de la mujer, el Estado nunca se mete en qué haces o no con tu cuerpo, el sexo contrario no te agrede ni te mata por el simple hecho de tener pene, y algunas que otras cosas que no están mal. Pero, ¿qué es eso al lado de todas las ventajas que tenemos las mujeres como entrar gratis en discotecas o poderes tales como meterlos en prisión a golpe de denuncia falsa cuando nos pilla el día tonto? Eso, los hombres no saben lo liberador que es -¡y lo fácil!, sólo hacen falta partes médicos y un poco de morro además de varios requisitos y algún que otro riesgo como que acabes tú condenada-. 

También está lo de la suerte que es salir a la calle siempre con la certeza de que te van a puntuar por tu físico y tu vestimenta. Salir de tu portal es como competir en salto olímpico, tú sales y ellos, el jurado, van dejándote saber su necesario juicio. ¿Qué sería de nosotras sin la opinión constante del patriarcado? ¿Cómo sería vivir sin la mirada atenta de ellos en tu escote, en tus piernas, en tu culo? Ojo con eso. Es cierto que como desde pequeña te hacen creer que estas valoraciones son debidas a tu juventud y a que tu físico cuadra dentro de los cánones de belleza arbitrarios de cada época, cuando no cuadras o sencillamente no les cuadras en su estándar, las miradas desaprobadoras o las no-miradas consiguen hacerte sentir menos persona, pero ¡qué más da! la mayoría cuadramos ya bien sea de culo, de escote o de piernas (muy mal se te tiene que dar para no tener nada de lo que ellos puedan disfrutar), además del hecho de que jóvenes somos o hemos sido todas alguna vez. 

Pero si ser mujer ya es una suerte en esta sociedad por todas las ventajas y garantías que el hecho en sí lleva implícitas, ser mujer y deportista en España es ya para gritar. Primero porque las subvenciones para el deporte femenino no paran de crecer. Vale que a día de hoy no lleguen ni al tercio del total y que haya requisitos que muchas federaciones no cumplen, como tener un mínimo de 33% de mujeres en las juntas directivas y hacer un protocolo de prevención contra el maltrato y el abuso sexual, quedando estas federaciones pendientes de dichas subvenciones, pero ahí estamos, que un día de éstos lo logramos. Segundo, porque tenemos el apoyo de la prensa deportiva. 

Ana Muñoz, la que ha sido directora del Consejo Superior de Deportes (CSD) hasta el mes pasado se reunió con los directores de los cuatro diarios deportivos más importantes del país y estuvieron hablando de igualdad y de cómo ellos lo intentaban con mucho ahínco, pero que lamentablemente la venta de periódicos descendía cuando se ponía en portada deportes minoritarios, aplicable también al deporte femenino, llegando ella a la conclusión de que “en vez de reivindicar un espacio propio por el simple hecho de ser mujeres, creo que tenemos que ser imaginativas en la búsqueda de fórmulas que permitan que la presencia del deporte femenino en prensa se produzca en un ámbito que los medios les resulte rentable”. Lo que parece habérsele pasado desapercibido a la directora del CSD es que los diarios deportivos ya llevan años siendo imaginativos para nuestra inclusión en el interés colectivo hacia nuestro deporte. 

Aquí algunas de las apuestas de la prensa deportiva en cuanto a deporte femenino se refiere: Los esfuerzos de la prensa deportiva por la igualdad de género En su afán por promocionar y visibilizar el deporte femenino, no sólo hace ranking pelín cosificante sobre el cuerpo de la mujer, sino que incluyen a modelos y a familiares de deportistas hombres cuando éstos van a entregas de premios deportivos. Los esfuerzos de la prensa deportiva por la igualdad de género He aquí el detalle en grande, Samantha Hoopes es modelo, pero ese escote se lo puso para los premios de la liga de hockey (que todos sabemos que es un deporte, he ahí el matiz). DIARIO MARCA (el más leído del país, por encima de El País): Los esfuerzos de la prensa deportiva por la igualdad de género "Los mejores glúteos", que no se diga que la prensa deportiva no juega con el léxico. "Culos para inaugurar un museo", porque sí, un museo de culos es algo que no deberíamos descartar también como parte de la promoción del deporte femenino. 

Deberíamos hacer uno para cada profesión: los mejores glúteos de las planchadoras, de las cajeras, de las urólogas. Y así. Los esfuerzos de la prensa deportiva por la igualdad de género Ideaza la de incluir a Allison Stokke, una mujer que tuvo que abandonar el deporte por el acoso que sufrió en redes y prensa precisamente por fotos como ésta que enlaza Marca. No sólo promocionan el deporte de hoy sino el deporte que pudo ser y no fue.
http://www.eldiario.es/zonacritica/prensa_deportiva-machismo-barbijaputa_6_430516946.html

sábado, 14 de febrero de 2015

BOLETÍN "MUJER Y DEPORTE" Nº 15

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Este boletín electrónico tiene como objetivo dar visibilidad a todas las mujeres implicadas en el ámbito de la actividad física y el deporte, a cualquier nivel y en cualquier área (deportistas, entrenadoras, gestoras, juezas...).
Unidad editora: Consejo Superior de Deportes. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Propuesto por: Subdirección General de Promoción Deportiva y Deporte Paralímpico. Programas Mujer y Deporte.
Otras menciones de responsabilidad: Natalia Flores Sanz (Coord.) ; Cristina Gallo Suárez (Red.)

domingo, 1 de febrero de 2015

ASÍ HA CAMBIADO EL CUERPO FEMENINO IDEAL A LO LARGO DE LA HISTORIA (BUENO SEGÚN ESTE VÍDEO)



Así ha cambiado el cuerpo femenino ideal a lo largo de la historia (bueno, según este vídeo) El último vídeo viral sobre el concepto de “belleza real” repasa con modelos la evolución de los estándares desde Egipto hasta hoy .
La gran publicación especializada en contenido viral, ha creado el último hit en internet sobre el discutidísimo concepto de la “belleza real”. El pasado día 26 de enero subió a su cuenta de YouTube un vídeo de poco más de tres minutos, de producción propia, que pretende mostrar la evolución de los tipos de cuerpo ideal a lo largo de la historia, desde el año 1292 A.C. hasta la actualidad. Ha conseguido más de 10 millones de reproducciones en cinco días, a los que se pueden sumar otros 6 millones logrados en Facebook. 

En el vídeo once modelos, todas ellas bellísimas para los cánones actuales, posan al ritmo de una canción pegadiza perfectamente maquilladas y peinadas vistiendo solo un body blanco que resalta el propósito del vídeo: enseñar cómo el peso, anchura de caderas o tono muscular ideales han sido siempre conceptos variables. El ideal egipcio 

Las épocas y estándares del vídeo, que son desarrollados en un artículo dentro de Buzzfeed, son los siguientes: 
 Antiguo Egipto: Delgadez, hombros estrechos, cintura alta, rostro simétrico 
Grecia Clásica: Cuerpo rollizo, piel clara 
Dinastía Han: Cintura estrecha, piel clara, ojos grandes, pies pequeños 
Renacimiento Italiano: Pecho amplio, estómago curvo, caderas rellenas, piel clara 
Inglaterra Victoriana: Figura llena, cintura ceñida 
Locos años 20: Pecho plano, cintura inadvertida, corte de pelo bob, figura masculina 
Edad de Oro de Hollywood: Voluptuosa, silueta reloj de arena, pechos grandes, cintura estrecha 
Años 60: Delgada, piernas largas y estrechas, físico adolescente 
Época de las supermodelos: Atlética, figura esbelta pero con curvas, alta, brazos torneados 
“Heroin chic”: Extremadamente delgada, piel translúcida, andrógina 
Belleza postmoderna: vientre plano, piel saludable, grandes pechos y trasero, 
“thigh gap” 
Desde hace varios años es habitual que vídeos, textos o fotografías que se cuestionan los cánones de belleza actuales se popularicen en internet. La creación de Buzzfeed recuerda mucho a “100 años de belleza un minuto”, un vídeo que desde su lanzamiento a mediados de noviembre ha conseguido más de 19 millones de reproducciones y que recientemente tuvo un remake menos exitoso dedicado a la belleza negra.


http://verne.elpais.com/verne/2015/01/31/articulo/1422722953_709436.html

viernes, 12 de diciembre de 2014

CÓMO ENTRENAR SI ERES MUJER: LO QUE NOS BENEFICIA


Beatriz Crespo Ruiz
El blog de Beatriz Crespo 21 Oct 2014 2

Si eres mujer y aún no sabes cómo funciona nuestro cuerpo en movimiento ha llegado la hora de que te regales 2 minutos para ello. Como mujeres que somos, debemos comprender que nuestra forma de hacer ejercicio físico debe respetar una serie de peculiaridades, diferentes a las de un hombre. El motivo principal es que tenemos un sistema hormonal, fisiológico y anatómico diferente al de nuestros compañeros de viaje. Esto es lo que nos hace únicas, pero también un poco más complejas (si, tenemos escusa basada en evidencia científica para tantos cambios de estado emocional). 

Fuera de cualquier paradigma entre sexos, debemos entender que como mujeres que somos, nuestro cuerpo está preparado para moverse desde el principio de los tiempos. No hacerlo, es uno de los motivos principales por el cual se desarrollan las actuales enfermedades del s. XXI. Enfermedades o patologías metabólicas, cardiovasculares y/o pulmonares como la diabetes, la obesidad, la osteoporosis, las artropatías, etc. son fruto de la falta de movimiento a la que nos sometemos cada día en nuestra sociedad, ¡Debemos ponerle remedio! A raíz de pensar en cómo mejorar el acceso de las mujeres al ejercicio físico, me gustó muchísimo la conferencia que dio mi compañera la Dra. Susana Moral, profesora de la Facultad de Ciencias del Deporte en la Universidad Europea de Madrid. Su conferencia versa sobre los aspectos a tener en cuenta en el entrenamiento de la mujer. En ella nos explica como el ciclo menstrual se convierte en la máxima expresión hormonal de lo que necesitamos a cada momento, pudiendo explicar en muchas ocasiones sensaciones como el cansancio, las ganas locas por el dulce o esos altibajos emocionales que vivenciamos a velocidad del rayo.

- Al final del post te dejo el link para que visualices totalmente gratis las II Conferencias Mujer, Salud y Deporte que se celebraron en Madrid, donde se tratan de forma divulgativa estos temas –no hay excusa para no aprender más sobre nosotras- 2º Apréndelo - Nuestro ADN se expresa y se mejora "moviéndonos"- 1410-bbc-entrenar-si-eres-mujer-dos Entrenamiento de intensidad para la mujer. Beatriz Crespo Con esta frase comenzaba la Dra. Susana Moral su conferencia y es que nuestro cuerpo como mujeres que somos, presenta una serie de "peculiaridades" frente a los de nuestros compañeros masculinos que debemos conocer. 

1. El sistema metabolismo de la mujer esta preparado para acumular grasas por encima del de hombre –toditas las grasas para nosotras- 
2. El entrenamiento aeróbico –cardio- no es el mejor para la mujer. 
3. No podemos ganar tanta masa muscular como un hombre, básicamente porque no tenemos la testosterona suficiente para ello. Por tanto, nuestro objetivo vital para prevenir enfermedades y sentirnos cada día mejor, debe ser el de equilibrar los diferentes picos hormonales que se dan en cada etapa de nuestra vida. ¿Cómo? A través del alimento y el ejercicio físico. 

Si nos centramos en lo que el ejercicio físico puede hacer por nosotras, lo primero que debes tener en cuenta es que los estrógenos -la hormona femenina por excelencia- hacen que la mujer "tenga esa forma de mujer" que nos caracteriza y nos diferencia del cuerpo de un hombre. Como mujer, tendemos a acumular más grasa en la zona de los tríceps, glúteos, muslos, etc. debido al aumento de estrógenos en ciertos momentos del ciclo menstrual. Este hecho conlleva, explicado a gran escala, que aumenten en nuestro cuerpo lo que conocemos como receptores anti-lipolíticos. Receptores que nos dificultan seriamente quemar grasa en aquellas zonas preparadas para la reproducción. Por el contrario, en zonas como el pecho, hombros, espalda, etc. tenemos receptores que facilitan la pérdida de grasa. 

Este es el motivo por el que cuando empezamos a realizar ejercicio físico, parece que "ensanchamos" antes de "adelgazar". Motivo por el cual muchas mujeres abandonan la práctica deportiva antes de que puedan llegar a sentir sus beneficios. 

Además, desde el punto de vista de nuestro ser y estar en el mundo, los estrógenos se caracterizan por ser una hormona "eufórica", explicando esos cambios repentinos entre el llanto y la risa que muchas de nosotras podemos experimentar en un mismo día –nos ha tocado la hormona divertida- . En contraprestación a los estrógenos, que siendo sinceras también son las culpables de que seamos capaces de comernos el mundo como lo hacemos, la progesterona es una hormona que se expresa de forma dominante en la segunda parte de nuestro ciclo menstrual maximizando la sensación de cansancio y la apatía. En este sentido, la presencia de progesterona en el cuerpo en la segunda fase del ciclo menstrual hace que por ejemplo, tengamos más ganas de comer. 

El motivo es simple y llano, cuando los niveles de progesterona aumentan en nuestro cuerpo, éste piensa que vamos a ser fecundadas y lo prepara para ello, aumentando además de nuestro calor corporal, el gasto calórico basal que tenemos en reposo. Sí, exacto, sé lo que estáis pensando y es lo que os decía al inicio del post, ¡nos pasamos la vida en un constante vaivén hormonal que debemos intentar equilibrar! 3º Aplícalo -Más fuerza e intensidad y menos aeróbico continuo- Tanto el alimento como el ejercicio físico puede ayudarnos en este sentido.

Como mi especialidad es el ejercicio físico, mi intención es darte nociones básicas de cómo conseguirlo. A continuación te muestro una tabla resumen que he hecho con las características de la mujer en función del ciclo menstrual, el tipo de alimento que recomiendan consumir, el entrenamiento que más nos conviene en cada fase y la carga del mismo. 

En resumen: Necesitamos más entrenamiento de fuerza e intensidad y menos ejercicio aeróbico continuo. Te libero de las horas eternas corriendo, haciendo elíptica o cualquier otra actividad aeróbica sin ningún tipo de intensidad. 1410-bbc-entrenar-si-eres-cuatro Entrenamiento para la mujer en función del ciclo menstrual. Crespo-Ruiz, 2014 Aquí tienes el enlace a las II Conferencias Mujer, Salud y Deporte. "Diseñadas para movernos" celebradas en Madrid el 7 de Junio de 2014 ¡Disfrútalas!.

http://www.womenalia.com/es/blogs/el-blog-de-beatriz-crespo/como-entrenar-si-eres-mujer-lo-que-mas-nos-beneficia