miércoles, 28 de enero de 2015

¿DE VERDAD TE CONSIDERAS PROFESIONAL DE LA ACTIVIDAD FÍSICA?

Últimamente estoy leyendo bastantes opiniones de compañeros sobre cómo está evolucionando el sector del fitness, la salud y la actividad física y por dónde creen que irán los tiros los próximos años. Concretamente esta semana leía un artículo de David Martínez titulado “I do it my way” en el que habla de la importancia de formarse como profesional e ir creando un criterio propio como única manera de marcar la diferencia, utilizando las actividades o los distintos materiales dirigidos a un objetivo concreto con el cliente. Es decir, el método o la actividad al servicio del entrenador y no a la inversa independientemente de que hablemos de HIIT, TRX o Método Pilates. hacer-profesion-negocio_1_1708110 fuente: http://es.globedia.com Frente a lo que David propone están los últimos coletazos del anterior modelo, del que ya te he hablado, perteneciente a los “años de prosperidad” cuando proliferaban gimnasios cuyo objetivo era conseguir socios en el sentido más estricto de la palabra. 

Personas que aportaran una cuota mensual por el uso de unas instalaciones o más bien por el no uso (si no sabes a lo que me refiero échale un ojo a ésto antes de seguir leyendo). Las instalaciones eran enormes eso sí con multitud de máquinas nuevas muy sofisticadas. Con cada una podías hacer un ejercicio concreto y por lo general bastante simple. Sólo tenías que fijarte mientras esperabas a que terminara la persona que estaba delante de ti y repetir lo mismo pero con una carga que pudieras levantar. En muchos casos esas personas de las que te hablo no habían hecho nunca ejercicio pero el consejo de su médico o el ir viendo que a partir de los cuarenta el cuerpo se vuelve desagradecido, hizo que se decidieran a empezar. Y en su cabeza estaba directamente asociado el concepto “hacer ejercicio” con apuntarse al gimnasio. Pero como ya sabes apuntarte al gimnasio no mejorará tu condición física. 

Lo que lo mejora es la práctica de ejercicio regular ya que, una cosa no necesariamente va acompañada de la otra. De ahí que, como te contaba en aquella entrada se daba en muchos casos la situación absurda del chiste: -Llevo 6 meses en el gimnasio. – ¿Si? ¿Y cuánto has perdido? – 6 meses. 

Pero curiosamente, a pesar de contar con lo último en equipamientos y las más novedosas clases colectivas, los “socios” no iban a Aero Dance o Body Balance sino que cuando hablaban entre ellos o les preguntabas, te decían que iban a clase de Jaime o de Elena ¿Por qué será? 

Sobre implicación y compromiso. Hace ahora dos años estuve cursando un Máster en Gestión de Entidades en la Universidad de Oviedo. En uno de los bloques, relacionado con recursos humanos nos hablaban de dos conceptos que considero fundamentales de cara a la motivación en la actividad que desarrollamos a diario. 

Implicación y compromiso: - Por implicación se nos hablaba de participación activa. Abarcando tres dimensiones. Identificación psicológica con su trabajo. El desempeño del trabajo afecta a su autoestima. Sentimiento de deber y obligación. Nos puso un deportista como ejemplo de persona implicada. Cristiano Ronaldo. Uno de los mejores futbolistas del mundo que ha pasado por varios equipos. Su profesionalidad, afán de superación y ambición están fuera de toda duda. 

De hecho da la sensación de que su objetivo y sus esfuerzos se centran en ser mejor cada día para convertirse en el número 1. Y como profesional eso le honra. - En relación a compromiso, estando muy relacionado con lo anterior, nos contaba que abarca una dimensión extra, al existir una vinculación con el entorno y los distintos elementos que lo integran. El ejemplo que nos puso es el del jugador Leo Messi. Según los que saben de ésto, el mejor jugador del mundo los últimos años pero cuyo éxito parece estar supeditado al de su club, del que forma parte desde que era un niño por lo que cuesta imaginarle fuera de él. Sus esfuerzos irán orientados a la consecución de objetivos que se encuentran más allá de su persona. Profesional Vs “el que pasaba por allí”. En todos los gremios hay dos tipos de trabajadores el profesional de lo que hace y el que pasaba por allí. Al profesional la pasión por lo que hace le pierde y no puede evitar dedicar tiempo a lo que le gusta. A veces hay que sujetarle los estribos, que hay más cosas en la vida. 

Pero la línea que separa lo profesional de lo personal es tan fina que a veces cuesta encontrarla. Mientras que, el que pasaba por allí cuando buscaban a alguien, arrastra la jornada de trabajo y las clases y los clientes se vuelven pesadas cargas a sus espaldas. Hablamos de una profesión muy vocacional porque va asociada a un estilo de vida concreto. Es como si el conductor de autobuses terminara su jornada, dejara el bus en las cocheras fuera al aparcamiento y cogiera su vehículo, otro autobus, para ir a casa. Eso hacemos nosotros. Terminamos nuestra última clase tarde pero cumplimos con nuestra ración deportiva diaria. Aprovechamos los descansos para entrenar o practicar tal o cual ejercicio del último curso al que asistimos. Aprovechamos el fin de semana para seguir haciendo actividad física. Está integrado en nuestra vida. Seguramente sepas de qué te estoy hablando. 

Piensa cuántos compañeros que empezaron contigo siguen estando ahí. Y si como alumno o cliente acudes a un centro deportivo piensa por manos de cuántos instructores has pasado. Y esto tampoco significa estancarse porque por suerte o por desgracia este sector se encuentra en constante cambio, de manera que si haces lo mismo en tus clases que hace un par de años, no lees, te informas, buscas vídeos para seguir aprendiendo o no tienes una nueva formación en mente, preocúpate. Tienes los días contados. Ahora bien, tengo una mala noticia que darte. Implicación y compromiso no es lo único que te convertirá en un auténtico profesional. Te ayudarán a mantener tu motivación para lo más importante: que sigas formándote y trabajes, trabajes y trabajes. Y trabajo no sólo es el tiempo invertido en una actividad por la que recibes una remuneración económica. 

Hay otras maneras de trabajar que aunque no te generen de manera directa te supondrán otra serie de aportes a corto plazo realmente valiosos y te harán crecer y seguir aprendiendo. Yo llevo un año trabajando y aprendiendo cada día gracias a este blog. Si quieres distinguirte: sé implicado en tu lugar de trabajo, con tus compañeros, con la persona que te paga, con quien trabajas por conseguir un objetivo. Aunque si de verdad te consideras un auténtico profesional de la actividad física y quieres marcar la diferencia, en un sector donde el reconocimiento del profesional es escaso: Sé comprometido con tu profesión. 
http://whynotpilates.net/2013/08/30/de-verdad-te-consideras-profesional-de-la-actividad-fisica/

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