Mostrando entradas con la etiqueta FATIGA MUSCULAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FATIGA MUSCULAR. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de febrero de 2018

SI CONSUMES SUPLEMENTOS DEPORTIVOS SIN UN BUEN ASESORAMIENTO, PUEDEN SALIR MUY PERJUDICADOS

JOSÉ MANUEL LÓPEZ NICOLÁS
Me he apuntado a un gimnasio. No solo quiero ponerme en forma sino también convertirme en el nuevo Arnold Schwarzenegger. Sin embargo, en la primera visita me llevé una sorpresa. Mi idea de gimnasio estaba obsoleta. Ya no es solo un centro para hacer deporte. Muchos destinan parte de sus instalaciones a la distribución de suplementos deportivos ricos en determinadas moléculas. Me refiero a la carnitina, la creatina, la ribosa y muchas otras añadidas a bebidas, barritas energéticas, cápsulas, jarabes, etc. Como aún quedaba media hora para el comienzo de mi primera clase de crossfit, decidí averiguar si merecía la pena comprar alguno de los complementos deportivos que se venden en mi nuevo gimnasio.
La L-Carnitina, una amina cuaternaria sintetizada en el hígado, los riñones y el cerebro a partir de dos aminoácidos esenciales, la lisina y la metionina. Es uno de los ingredientes estrella de infinidad de complementos deportivos. Sin embargo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha rechazado que ayude a una recuperación más rápida de la fatiga muscular después del ejercicio, o a reparar el tejido muscular esquelético, o a aumentar la capacidad de resistencia. Por todo ello desestimé comprar L-Carnitina.
A continuación le eché el ojo a los famosos hidrolizados de caseína (fosfoproteína presente en la leche y en algunos de sus derivados), uno de los productos dietéticos que más compran los culturistas. Debido al gran valor biológico de la caseína muchas empresas la comercializan en forma hidrolizada para aumentar la rapidez de absorción de sus aminoácidos y acelerar lo antes posible la síntesis proteica. Sin embargo, la EFSA ha informado de que estos productos no ayudan ni en el crecimiento ni el mantenimiento de la masa muscular, ni al aumento de la capacidad de resistencia ni aceleran la recuperación de la fatiga muscular después del ejercicio... no los compré.

Glutamina

Luego vi un complemento alimenticio rico en glutamina, un aminoácido biosintetizado por el hígado y los pulmones y que es utilizado desde hace tiempo como suplemento dietético para que los músculos ejercitados no bajen de volumen. Tradicionalmente este compuesto ha sido empleado por deportistas de musculación para 'llenar sus depósitos', ya que el esfuerzo anaeróbico desgasta las reservas naturales de glutamina en los músculos.
Pues bien, tras evaluar una gran cantidad de estudios presentados por las compañías que comercializan la L-Glutamina, la EFSA ha dictaminado que este aminoácido no solamente no beneficia al músculo sino que tampoco favorece la mejora de una amplia gama de habilidades cognitivas, intestinales, condiciones inmunológicas y energéticas. Qué desastre.
En mi gimnasio también venden suplementos de L-tirosina, recomendada para incrementar el rendimiento deportivo y también para tratamientos depresivos, dietéticos, párkinson, albinismo y otras patologías. Debido a sus supuestas implicaciones en la contracción muscular, la suplementación con este aminoácido no esencial ha sido recomendada para luchar contra el sobreentrenamiento y la fatiga. Sin embargo, este aminoácido no ha evidenciado ningún efecto cuando se ha añadido a suplementos. Evidentemente, no compré L-tirosina. Tampoco compré la famosa ribosa, ese monosacárido de cinco átomos de carbono de gran importancia para los seres vivos al ser componente de moléculas tan importantes como el ácido ribonucleico, nucleótidos y el ATP. Los suplementos de ribosa no aumentan los niveles de ATP, ni incrementan el rendimiento físico, ni promueven una recuperación más rápida de la fatiga muscular después del ejercicio. Lo mismo ocurre con otras moléculas químicas empleadas en la suplementación deportiva como la coenzima Q, el fosfato de sodio, etc.

Bebidas

¿Entonces no existen productos que mejoren el rendimiento físico? Claro que existen.
Un ejemplo son algunas bebidas a base de hidratos de carbono y electrolitos que «mejoran la absorción de agua durante el ejercicio físico» y «pueden contribuir al mantenimiento del rendimiento prolongado durante ejercicios de larga duración». Los expertos advierten de que solamente está demostrada la eficacia de aquellas bebidas que: I) contengan de 8 a 35 kcal por 100 ml procedentes de hidratos de carbono; II) el 75% de la energía debe proceder de hidratos de carbono de alto índice glucémico; III) proporcionen entre 46 y 115 mg de sodio por 100 ml; y IV) tengan una osmolalidad (una forma de medir la concentración de un compuesto) comprendida entre 200 y 330 mOsm/kg agua.
Otra molécula que sí ha demostrado eficacia es la creatina, un ácido orgánico nitrogenado que se encuentra en los músculos y células nerviosas de algunos organismos vivos. Hay evidencias científicas de la utilidad de la creatina para «aumentar el rendimiento físico durante el ejercicio repetido breve y de alta intensidad», pero no para el aumento de la resistencia. Además, la EFSA emitió un informe que reconoce que el consumo diario de creatina puede aumentar el efecto del entrenamiento de resistencia sobre la fuerza muscular en los adultos mayores de 55 años. Con el fin de obtener el efecto que se alega, deben consumirse 3g de creatina diarios combinados con entrenamiento de resistencia que permita un aumento en la sobrecarga muscular. El entrenamiento de resistencia se debe realizar por lo menos tres veces por semana durante varias semanas. Eso sí, hay que dejar claro que los beneficios de la suplementación en la fuerza medida son pequeños y que la carne roja y el pescado azul son también buenas fuentes de creatina.
https://scientiablog.com/2018/02/07/un-cientifico-en-el-gimnasio/

sábado, 30 de diciembre de 2017

¿QUÉ ES MEJOR ENTRENAR POR LA MAÑANA O POR LA NOCHE?

Tal vez mejoras entrenando cuando sale el sol. O tal vez prefieras pasar la hora feliz haciendo pesas. Siempre y cuando estés yendo al gimnasio regularmente, estás cosechando la cantidad máxima de beneficios de desarrollo muscular... ¿verdad?

Es una pregunta común que se hacen los fanáticos del gimnasio en todas partes: ¿el horario en el que entrenas, realmente importa para ganar músculo? ¿Hay realmente algún beneficio de hacer que tu corazón bombee a primera hora de la mañana? ¿O es realmente mejor hacer ejercicio después de que tu cuerpo haya tenido la oportunidad de alimentarse durante todo el día?

Al igual que con muchas preguntas en el campo del fitness, no parece haber una respuesta clara. Aún así, ha habido algunas investigaciones sobre el tema, y ​​la evidencia parece favorecer los entrenamientos en la tarde/noche. De hecho, un estudio finlandés de 2016 descubrió que un programa combinado de entrenamientos de fuerza y ​​resistencia, podría generar mayores aumentos musculares cuando se realizaba por la tarde, en vez de en la mañana.

Un estudio previo, que analizó la potencia de la parte superior e inferior del cuerpo en la mañana, frente a la noche encontró algo similar: hubo mayor fuerza y potencia muscular durante la tarde que en el día. Pero, los investigadores encontraron que, cuando las personas ingirieron cafeína antes del entrenamiento de la mañana, eso elevó su rendimiento a los niveles observados por la noche.

Entonces ¿cuándo deberías entrenar para obtener los mejores resultados?

Todo depende de tu horario y preferencias. Si estás tratando de desarrollar músculo, hay diferentes ventajas de hacer ejercicio por la mañana o por la noche, pero los profesionales se preocupan más por cómo se relacionan tu horario y tus hábitos con el momento de tu entrenamiento, en lugar de la hora del día, indica Menachem Brodie, CSCS, fisiólogo del ejercicio y entrenador en Human Vortex Training.

Una de las ventajas de hacer ejercicio por la mañana es que a menudo terminas haciendo más entrenamientos en el transcurso de la semana, y el efecto acumulativo puede generar mejores resultados, agrega.

"Un beneficio de ejercitarse por la mañana es que lo primero que tachas de tu lista de pendientes es el entrenamiento. De esta forma, pase lo que pase durante el día, no te perderás tu sesión de sudor”, explica. Sí, es posible que tu jefe te pida que llegues temprano, pero regularmente estas solicitudes se hacen la noche anterior, dándote tiempo para organizar tu agenda de tal modo que sí puedas entrenar. Esto no sería posible, cuando ya estás por correr al gimnasio y te piden que entregues un reporte urgente, lo que significa que faltarás a tu cita con las pesas.

Sin embargo, un inconveniente de los entrenamientos mañaneros es que quizás no te alimentes adecuadamente para dar el máximo. Lauren Mangainello, nutrióloga con sede en Nueva York y entrenadora personal certificada, señala que corres el riesgo de quedarte sin combustible.

"Si tiendes a saltearte el desayuno, el entrenamiento de fuerza por la mañana no es tu mejor opción", dice ella. "Hacer ejercicio con el estómago vacío puede obstaculizar tu progreso: si tu cuerpo no tiene suficiente energía para apoyar tu entrenamiento, comenzarás a perder músculo y posiblemente a incrementar los niveles de cortisol. Además, es probable que te falte energía y, por lo tanto, no aproveches al máximo tu entrenamiento".

Sin embargo, con los entrenamientos durante la tarde o noche, un tanque vacío no es una opción tan probable. Además, los estudios, como los enumerados anteriormente, han demostrado un mayor rendimiento en los entrenamientos en la tarde. Y si te estás esforzando más, probablemente obtendrán mejores resultados.

El aumento en el rendimiento probablemente tiene que ver con el hecho de que nuestros cuerpos se calientan y están listos para rendir mejor, más tarde en el día, dice Brodie.

"En los entrenamientos de fuerza realmente estamos entrenando al sistema nervioso, por lo que tiene sentido, ya que el sistema nervioso ha tenido todo el día para calentar", dice.

Ahora, con los entrenamientos nocturnos, no tienes que preocuparte por no pararte para ir al gimnasio. Pero debes considerar cómo afectará a tu descanso más adelante.

Si vas al gimnasio demasiado tarde, Mangainello dice que podrías terminar saboteándote. "Si estás tratando de desarrollar músculo, entrenar demasiado tarde puede afectar tu ritmo circadiano y hacer que te resulte difícil conciliar el sueño por la noche (debido a la 'excitación del ejercicio')", explica. "Esto puede afectar el desarrollo muscular porque nuestros cuerpos necesitan un descanso adecuado para desarrollar músculo". Hacer ejercicio es importante, pero el crecimiento muscular realmente está ocurriendo cuando estamos descansando, por lo que dormir de 7 a 9 horas por noche es igual de crucial".

En pocas palabras: las consideraciones más importantes para la construcción muscular son la consistencia, la nutrición, la recuperación y garantizar un estímulo de entrenamiento adecuado, dice Brodie.

Al elegir una hora del día para entrenar, el factor decisivo debería ser seleccionar un período de tiempo que te permita desempeñarte adecuadamente en estas cuatro áreas clave. Si eres un noctámbulo al que madrugar arruina el día, es posible que quieras quedarte con los entrenamientos en la tarde. Pero, si constantemente te tienes que quedar tarde en el trabajo o tienes que saltarte tu visita al gimnasio para hacer otras diligencias después de salir de la oficina, tal vez tengas que darte tiempo para entrenarpor la mañana.

Es más, Mangainello señala que ir en contra de la inclinación natural de tu cuerpo puede tener un impacto negativo en tu búsqueda de desarrollo muscular. "Si te obligas a hacer ejercicio por la mañana, cuando naturalmente tienes más energía en la noche (o viceversa), esto puede 'estresar' a nuestro cuerpo y aumentar los niveles de ciertas hormonas, como el cortisol (que puede obstaculizar el crecimiento muscular)", explica.

"La clave es ser consecuente y permitir que tu cuerpo se adapte a un ritmo", dice Brodie. "Elige lo que funcione mejor para ti, mantente firme y sé consistente".

Y eso, explica Brodie, es más importante que cualquier pequeña diferencia observada en los estudios. "La consistencia es lo que nos permitirá ver los resultados. Es uno de los factores principales del entrenamiento de fuerza: sin importar nada, debes ejercer una presión constante sobre el cuerpo para ver resultados. Si te esfuerzas en ser consistente con tu entrenamiento, te irá mucho mejor que si te la pasas batallando por tratar de entrenar en un horario que no es el indicado para ti.
http://www.menshealthlatam.com/fitness/17/11/14/cual-es-el-mejor-horario-para-entrenar.html

sábado, 30 de octubre de 2010

PÉRDIDAS DE HIDRATOS, SODIO Y ELECTROLITOS EXPLICAN LA FATIGA DEL DEPORTISTA

XIII Congreso de FEMEDE

29 Oct. (EUROPA PRESS)

Las pérdidas de hidratos de carbono, sodio y electrolitos son las principales responsables de la fatiga durante el ejercicio físico intenso, según los especialistas en medicina deportiva que han participado en el XIII Congreso Nacional de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE), que se celebra en Bilbao.

Así, han advertido de que mantener una estrategia nutricional determinada resulta clave para minimizar el cansancio del deportista producido por el ejercicio físico intenso. Además, han recordado que el estrés oxidativo inducido por el ejercicio es directamente proporcional a la intensidad del mismo. Así, aseguran que movilizar los antioxidantes desde el organismo contribuye a combatir esta situación.

Concretamente, según los expertos reunidos en el simposium 'Estrategias nutricionales de la lucha contra el cansancio producido por el ejercicio', organizado por Powerade, para un óptimo rendimiento se aconseja una presencia de hidratos de carbono en líquidos de entre un 4 y un 10 por ciento.

La jefe de servicio de Medicina, Endocrinología y Nutrición del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes, Nieves Palacios, ha apuntado que "el deportista libera la mayor parte de la energía de su esfuerzo en forma de calor, y su organismo recurre a la sudoración para evitar que la temperatura corporal aumente y tenga consecuencias negativas". De esta forma, ha explicado que "se enfría el cuerpo, pero se provoca una importante pérdida de líquidos".

Por otro lado, ha asegurado que pese a que los deportistas han de hidratarse bebiendo distintos tipos de líquidos, deben prestar especial atención a aquellos que aporten la cantidad necesaria de Sodio, el electrolito que más se pierde durante la sudoración y "fundamental para mantener el equilibrio de los fluidos celulares".

Por su parte, el doctor del Centro Andaluz de Medicina del Deporte, Carlos de Teresa, ha señalado que "en competiciones de larga duración, la consecuencia de una hidratación realizada exclusivamente con agua puede producir hiponatremia o descenso de Sodio en sangre", descrita cuando los deportistas ingieren un exceso de líquido sin el aporte suficiente de este electrolito.
Al hilo de la noticia que os dejo arriba, os paso un infografía sobre la digestión de alimentos que puede complementar lo dicho.Tomado de Ciclos Deporte.Consumer Eroski .

jueves, 19 de noviembre de 2009

LA FATIGA MUSCULAR Y LAS AGUJETAS

FATIGA MUSCULAR
Hacia un nuevo esquema de la biología del ejercicio
Nuevas hipótesis cuestionan la teoría clásica sobre la formación de las agujetas

ÁNGELES LÓPEZ
Hasta dónde puede llegar un atleta sin poner en riesgo su salud se desconoce. También la fisiología del músculo. Una teoría centenaria que apuntaba al ácido láctico, una sustancia segregada por el organismo, como el principal culpable de la fatiga muscular ha caducado. Numerosos estudios aportan nuevas teorías sobre cómo utiliza el cuerpo sus nutrientes para generar la energía necesaria para superar las metas humanas.

Hasta hace poco se pensaba las agujetas se generaban por la formación de pequeños cristales de ácido láctico en el músculo, pero investigaciones realizadas en los últimos años apuntan no sólo que esta sustancia no es dañina para el músculo sino que es una fuente de energía. Sin embargo, poco se conoce sobre el dolor típico de las agujetas o del causado por la fatiga muscular tras un gran esfuerzo, ya que la mayoría de las investigaciones se han hecho en animales y en condiciones diferentes de las que sufren los atletas.

"Las agujetas son distintas al dolor producido por un esfuerzo extremo. En la primera no hay fatiga mientras que en la segunda sí se sufre fatiga además de originarse un fuerte dolor en glúteos, cuádriceps y brazos", afirma José Luis Martínez Rodríguez, responsable nacional de pruebas combinadas de la Real Federación Española de Atletismo.

El cuerpo humano no es capaz de funcionar sin energía. Existen diferentes sistemas que transforman los nutrientes ingeridos a través de la dieta en pequeñas moléculas de energía. Uno de ellos es el que proporciona energía en actividades de alta intensidad y corta duración, de uno o dos minutos. En ese proceso no se utiliza el oxígeno, por lo que se denomina metabolismo anaeróbico, es decir, la transformación de la glucosa en ácido láctico y en moléculas de energía.

Cuando el oxígeno interviene en las reacciones energéticas, el proceso se denomina sistema aeróbico, en él no se produce el 'famoso' ácido láctico y la energía generada es mucho mayor que en la fase anaeróbica.

Hasta ahora se pensaba que el ácido láctico generado en un ejercicio de alta intensidad era el responsable de la fatiga muscular.

De hecho, muchos entrenadores y atletas desarrollan programas para trabajar en el "umbral láctico". Aunque, como explica José Luis Martínez, en los entrenamientos no se habla de ese umbral sino que se trata de ir "más allá del esfuerzo extremo. A ese nivel de lactato, el atleta tienen una reserva energética que le permitirá seguir y superar a los demás".
Según este experto, que lleva entrenando a cuatro generaciones de atletas en nuestro país, todo el entrenamiento va encaminado a convivir más tiempo con un ácido láctico muy alto y poder seguir con el ejercicio a ese nivel. En cuanto a las teorías existentes sobre la fatiga tras un gran esfuerzo, José Luis Martínez es contundente, "el trabajo del músculo aún no se conoce".

Tanto entrenadores como los científicos de ahora están cuestionando la creencia del peligro del ácido láctico. De hecho, parece que ya se ha dejado a un lado una teoría cuyo origen se encuentra a comienzos del sigo pasado.

En 1922 Otto Meyerhof y Archibald Vivian Hill extirparon las ancas a varias ranas para someter sus músculos a impulsos eléctricos para favorecer la contracción sin oxígeno. Una vez que dejaron de moverse, los examinaron y descubrieron que estaban bañados en ácido láctico.
Estos científicos dedujeron que la falta de oxígeno conducía a la producción de esta sustancia y por lo tanto a la fatiga muscular. Por esta teoría, se les concedió el premio Nobel de Fisiología y Medicina y, a partir de ese momento todos los atletas evitaban ejercicios anaeróbicos ya que les podían forzar a parar su entrenamiento.

Pero diferentes expertos, avalados por numerosas investigaciones, comienzan a rebatir esa hipótesis. "Es uno de los clásicos errores de la historia de la ciencia", afirmaba George A. Brooks, profesor del departamento de biología integrada en la Universidad de California (Berkeley, EEUU), al diario The New York Times.

Este científico ha realizado diferentes estudios en ratas y ha comprobado cómo éstas transforman más rápido el ácido láctico que cualquier otra sustancia que se les administre. Esta sustancia aumenta la masa de las mitocondrias, orgánulos presentes en el cuerpo humano que se encargan de suministrar la energía. Según Brooks, el ácido láctico ayudaría a los músculos a trabajar más y durante más tiempo.

"Los entrenadores han comprendido cosas que los científicos no han podido", explica Brooks. Algo con lo que está conforme José Luis Martínez. El responsable nacional de pruebas combinadas de la Real Federación Española de Atletismo afirma que "el científico acreditado no puede arriesgar, algo que el atleta y el entrenador hacen continuamente y que les lleva más allá. La teoría nos ayuda, pero el entrenador tiene un laboratorio vivo que es el atleta, el ser humano, al que tiene que conocer muy bien".

La respuesta, en el cerebro
David Allen, fisiólogo del Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad de Sydney (Australia), sugiere numerosas posibilidades sobre el efecto del esfuerzo máximo: "Muchos componentes del metabolismo muscular (ácido láctico, glicógeno, fosfocreatinina, fosfato inorgánico, ATP, calcio, sodio o potasio) cambian durante la fatiga y, por cada uno de ellos, necesitamos saber qué proteínas se ven afectadas y cómo éstas regulan la contracción muscular", afirmaba en un comentario publicado en 'Science' como respuesta a un artículo en el que se sugería que las agujetas surgían debido a un desequilibrio celular en los iones de potasio.


Este fisiólogo, en una revisión publicada en 'News in Physiological Sciences', explica que la evidencia a favor de la acidosis (aumento del ácido láctico) como origen de la fatiga muscular se basa en estudios de fibras musculares realizados a temperaturas de 15 grados centígrados o más bajas. Según se ha comprobado en otros trabajos, a una temperatura de 30 grados la acidificación sólo tiene un efecto pequeño o casi nulo sobre la musculatura.

Este experto también apunta que el fosfato inorgánico [un producto del metabolismo anaeróbico] puede generar la fatiga. Por un lado, esta sustancia podría reducir la fuerza al disminuir la sensibilidad de las fibras al ion calcio, algo que se observa con frecuencia en la fatiga musculoesquelética. Por otro lado, también podría actuar directamente sobre la liberación del ion calcio o sobre su recaptación, lo que provoca espasmos sobre los músculos. Sin embargo, no hay conclusiones evidentes sobre esta sustancia y se precisan de más estudios hechos a una temperatura corporal normal.

Quizás la respuesta a parte de estas dudas se encuentre en el cerebro humano. Como afirma José Luis Martínez, "la fisiología depende de la mente del atleta. En una competición las emociones son distintas de las que se dan en un laboratorio. Con un tono emocional alto, el músculo recibirá más impulso nervioso que el que se da en un entrenamiento. Habría que investigar más cerca del cerebro humano".