Este blog pretende ser un herramienta de intercambio de información, experiencias y conocimientos, para ampliar en lo posible la formación y poner de manifiesto la relación entre la capacidad motriz y la inteligencia.La defensa indivisible del hombre para que su desarrollo sea equilibrado. Los conocimientos no se dan aislados tal como ofrece la educación actual... somos una unidad.
Mostrando entradas con la etiqueta MUSICA Y MOVIMIENTO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUSICA Y MOVIMIENTO. Mostrar todas las entradas
miércoles, 15 de marzo de 2017
lunes, 20 de abril de 2015
sábado, 6 de septiembre de 2014
II PARTE: LA MÚSICA Y EL CORREDOR
Los reproductores de mp3 permiten escuchar música en pequeños dispositivos
En la [ primera parte ] de este artículo, nuestro colaborador Mario Trota ha expuesto los argumentos habituales de los corredores populares a favor y en contra de correr escuchando música. Ahora se detiene en otros aspectos interesantes sobre el tema, como si está o no permitido hacerlo en las carreras o el tipo de música que escuchan los corredores.
-¿Qué tipo de dispositivo usamos para escuchar música?
Aquí la tecnología ha hecho mucho por los corredores, ya que hoy en día es posible llevar cientos de canciones en un minúsculo aparato reproductor de mp3. Yo soy de los que escuchaba música cuando corría siendo adolescente (antes de dejarlo durante 20 años). Lo de llevar el voluminoso walkman de Sony con cintas de casette en la mano o colgado del pantalón y dando golpes con mi cadera era realmente incómodo.
Ahora, muchos llevan su smartphone, en un brazalete o en una riñonera para corredores, y reproducen la música que tienen almacenada en él.
Ahora ya hay, incluso, relojes con GPS y espacio para almacenar y reproducir mp3. Todo en la muñeca.
En cuanto a los auriculares, lo normal es ver a los corredores con los pequeños que se introducen en la oreja. Hoy también se pueden encontrar algunos con diseños especiales que se enganchan de tal manera que los posibles tirones en el cable no desprenden el auricular de nuestro oído. Aunque hay gente que prefiere usar los cascos más grandes que te cubren la oreja. A mí me resultan más incómodos y pesados, pero al final es una cuestión de gustos.
-¿Qué tipo de música debemos escuchar?
Una vez más, es cuestión de gustos. Dejando a un lado los estudios científicos sobre la música ideal para mejorar el rendimiento, mis investigaciones pseudo-sociológicas entre amiguetes corredores me hacen llegar a la sencilla conclusión de que cada uno escucha lo que le da la gana.
Hombre, está claro que el rock y la música dance ocupan los primeros lugares en las preferencias de los corredores, básicamente porque son músicas movidas, animadas y con ritmo. Pero cualquier música vale si nos gusta y nos hace compañía. Y si nos motiva en los momentos en los que lo necesitamos.
Pero hay algo que muchos científicos han estudiado, y es que ciertas canciones pueden afectar a nuestro cerebro más que otras: las que tienen algún contenido emocional fuerte; esas que nos recuerdan a un momento feliz vivido mientras las escuchábamos en el pasado, las que tienen algún contenido sentimental o ligado a una persona que apreciamos. Escucharlas nos hace sentirnos mejor, y eso se nota a la hora de correr: nuestra motivación también aumenta. A mí me pasa, y a muchos amigos corredores musiqueros de mi entorno.
Una vez más, si hacéis una rápida búsqueda en Google sobre el tema, encontraréis multitud de referencias al respecto.
Los reglamentos de algunas carreras no permiten que los corredores escuchen música
-
IMPORTANTE: Si escuchas música en una carrera, puedes quedar descalificado.
Sí, muchos lo saben, pero hay corredores que aún no se han enterado. En general, las federaciones de atletismo tienen terminantemente prohibido que los atletas puedan usar dispositivos electrónicos de cierto tipo, como los reproductores musicales, y que puedan, por tanto, escuchar música mientras compiten. Parece que tiene más que ver con un tema de seguridad que con la posibilidad de que pueda resultar un dopaje legal, como decíamos en la [ primera parte ] de este artículo.
El caso es que muchas carreras populares pertenecen al calendario de las diferentes federaciones y, por tanto, se rigen por los reglamentos genéricos de estas. Así que, sobre el papel, todo el que vaya escuchando música puede ser descalificado automáticamente si un juez se da cuenta.
Lo digo para que nadie se lleve una sorpresa si esto ocurre.
Además, algunas carreras con gran número de participantes han advertido de que, aunque la federación correspondiente impide a los corredores escuchar música, el organizador es incapaz de comprobar que todos y cada uno de ellos cumplen con la norma. Por ello, avisan de que la ésta no se aplicará. Así evitan situaciones molestas con corredores descalificados molestos y apuntando con el dedo y preguntando "¿y a ese por qué no le descalificáis? ¿y a ese otro? ¿Y a aquel?".
-
RESPETO.
Al final, después de múltiples debates y discusiones, siempre llegamos a la misma conclusión. Porque los corredores populares somos así de sencillos y buena gente: cada uno que haga lo que quiera, siempre que no moleste a los demás. Si quieres correr con música, hazlo, y si no quieres, pues no lo hagas. Lo importante es que respetemos las decisiones de los demás.
La música y el corredor (2) Por Mario Trota - 12/08/2014
Etiquetas:
CARRERAS,
MUSICA Y MOVIMIENTO
I PARTE: LA MÚSICA Y EL CORREDOR
La música y el corredor (1)
Por Mario Trota - 07/08/2014
Hay muchos argumentos a favor y en contra de correr escuchando música
Antes de empezar, quiero dejar claro que este artículo no versa sobre los múltiples estudios acerca de los efectos que la música tiene en el cuerpo humano cuando está haciendo ejercicio. Aunque he leído las conclusiones de muchos de ellos y me ayudan a tener una opinión formada al respecto (podéis hacer lo mismo, Internet está plagado de artículos que hacen referencia a este tema). Pero prefiero partir de la base de que, al igual que cada persona es un mundo diferente en sí misma, cada corredor es, en esencia, diferente. A pesar de que tengamos muchas cosas en común.
Por eso sé que lo de escuchar música para correr es algo muy personal. Dejemos atrás, antes de nada, lo que he aprendido leyendo esos artículos a los que hacía referencia. Primero, que se ha demostrado que escuchar cierta música mientras practicamos ejercicio puede aumentar nuestras pulsaciones y, de alguna manera, mejorar nuestro rendimiento. La música puede acompañarnos, distraernos del dolor, hacer que corramos más rápido intentando adaptar nuestro paso al ritmo de una determinada canción, o simplemente apelar a nuestras emociones para conseguir que corramos más felices y, por tanto, con mejores sensaciones.
Todo eso puede ser cierto, y hasta uno de los principales estudiosos del tema, el doctor Costas Karageorghis, experto en psicología deportiva, dijo una vez que se podría pensar que escuchar música es "un tipo de droga legal para mejorar el rendimiento".
O sea, una especie de dopaje no prohibido.
Pero, como me ocurre normalmente, es mi experiencia y el contacto con otros muchos corredores populares lo que me ayuda a sacar muchas conclusiones, que no pretendo, en ningún caso, que compitan con estudios científicos de expertos en fisiología, psicología deportiva o cualquier otra disciplina.
¿Y qué aprendo con mi propia experiencia y en las conversaciones cervecita en mano con mis amigos runners tras una carrera o entrenamiento? Pues que hay muchas e interesantes posturas, que me llevan a su vez a varias conclusiones, algunas divertidas, otras difíciles de entender. Pero son estas y aquí están:
Algunos expertos consideran que escuchar música mientras corremos puede ayudar a mejorar el rendimiento
1-El debate sobre si se debe escuchar música o no es cada vez mayor
Ya que el número de corredores aumenta a diario. Y también se hace más extremo. Algunas veces las discusiones suben de tono y sobrepasan los decibelios de la propia música.
2-Argumentos a favor de escuchar música mientras corremos.
Los que lo defendemos (me incluyo entre ellos, soy un empedernido consumidor de música en mis entrenamientos y carreras) coincidimos en varios argumentos:
-Escuchar música nos anima y nos ayuda a ponernos a tono.
-Nos motiva en los momentos de bajón.
-Nos ayuda a evadirnos del sufrimiento.
-Nos entretiene y nos hace compañía, sobre todo en las tiradas largas o entrenamientos más monótonos.
-Nos da la chispa que necesitamos en los entrenamientos intensos, como las series. Eso sí, depende de qué música escuchemos en ese momento. Lo normal es hacerlo con música de ritmos altos o de alto contenido emocional. Aunque conozco a algún corredor que escucha lentos solos de piano mientras corre para evitar pasarse de rosca.
-En las carreras, nos da ese punto de fuerza mental extra que necesitamos poco antes de llegar a meta si estamos sufriendo más de la cuenta.
3-Argumentos en contra de escuchar música mientras corremos.
-La música nos distrae del entrenamiento o de la carrera.
-Correr con música impide escuchar los sonidos de la naturaleza, de la calle, del entorno por el que corremos.
-Correr con música nos impide escuchar a nuestro cuerpo, la respiración y los latidos del corazón, sentir nuestras pulsaciones.
-Si vas acompañado, es una falta de respeto, ya que no haces caso al corredor que va junto a ti.
-En las carreras, te pierdes el ambiente y los gritos y ánimos del público (cuando lo hay).
Permitidme que, ya que soy yo quien escribe este artículo y soy corredor-musical, plasme aquí algunos de los argumentos que uso en mis discusiones post-entreno o durante los propios rodajes con mis amigos para responder a algunas de estas afirmaciones:
*Lo de distraerse del entrenamiento es relativo. A algunos, escuchar música nos ayuda a meternos aún más en él.
*Si corres en la naturaleza, entiendo que quieras escuchar ciertos sonidos agradables. Pero querer escuchar el ruido de los coches cuando pasas junto a una carretera, es algo que nunca entenderé.
*Lo de escuchar al cuerpo es, para mí, algo más interno y personal. Creo que los latidos del corazón y la respiración se pueden sentir o escuchar aunque estemos escuchando música. En este punto siempre pongo el mismo ejemplo: "¿Por qué mucha gente baja el volumen de la radio del coche cuando está aparcando? ¿Acaso para escuchar el golpe que pega al coche de atrás porque aparca de oído?" En realidad, lo que ocurre es que tanto al aparcar como al correr, a mucha gente le cuesta más concentrarse en la actividad si hay música que le distraiga. Algo que a otros no nos ocurre.
*Hombre, está claro, si quedamos con un amigo para charlar mientras entrenamos, y por muy musiqueros que seamos, no llevamos encima nuestro aparato reproductor (sea el que sea, luego hablaremos de ello).
*No, los corredores-musicales no somos tontos. Si participamos en una carrera con mucho público, de esas en las que escuchas gritos y ánimos en los momentos especiales, apagamos la música, o la dejamos en la mochila, directamente.
4-El término medio.
Que es al final el más extendido. Hay defensores acérrimos de una y otra postura y corren siempre con o sin música. Pero también están los que escuchan música en unas ocasiones y en otras no lo hacen. Lo más normal es escuchar música cuando vas solo y en rodajes normales y no escucharla en las carreras, sobre todo si vas a ir acompañado.
La música y el corredor (1) Por Mario Trota - 07/08/2014
http://www.carreraspopulares.com/Revista/V1NT-ver_noticia_revista.asp?fr_cl_noticia=SYCWRYYWZHDVRIBAGHPM
Etiquetas:
CARRERAS,
MUSICA Y MOVIMIENTO
domingo, 9 de marzo de 2014
A UN 5% DE LAS PERSONAS LA MÚSICA NO LE DICE NADA
La capacidad de estar alerta ante lo inesperado nos permite apreciar la belleza
Más: #psicología
Tratando de entender por qué nos gusta y cómo nos produce placer, un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) descubrió que, pese a considerarse un lenguaje universal, hay personas a las que la música no les dice nada. Los científicos habían realizado una encuesta a más de 1.500 personas para analizar en qué medida y por qué nos gusta la música. Así se dieron cuenta de que había un 5% de los participantes a los que la música no les producía ningún tipo de placer. “Decían que eran indiferentes ante la música, pero no ante otros estímulos como la comida o el sexo”, explica Josep Marco-Pallarés, investigador de la UB y autor principal del estudio.
En un principio pensaron que podían tener amusia, un problema perceptivo con la música, pero decidieron hacer un segundo estudio para tratar de descartar esta opción y entender mejor a estas personas inmunes a la música.
En un trabajo que ahora publican en la revista Current Biology, pusieron a prueba las diferentes reacciones de tres grupos de personas ante la música, uno de personas a las que la música les producía una reacción muy intensa, un segundo en el que esa atracción era intermedia y un tercero de personas que afirmaban no sentir nada cuando escuchaban un tema musical. Además de recoger a través de una encuesta su experiencia personal respecto a la música, se puso a prueba su reacción al escuchar piezas musicales midiendo su ritmo cardiaco y la humedad de su piel, dos aspectos útiles para medir la excitación de una persona.
Este mismo experimento se repitió, pero midiendo su reacción ante estímulos económicos.
Los resultados confirmaron que las personas que habían afirmado no sentir nada cuando escuchaban temas musicales que le resultaban agradables a la gran mayoría de la gente, tampoco experimentaban ninguna reacción física al oírlos. El estudio comprobó que estas personas no tenían ningún tipo de problema de salud que hubiese trastocado el sistema de recompensas del cerebro. En la prueba que ofrecía dinero como incentivo, su reacción fue normal y afirmaban disfrutar de la comida o el sexo.
La música gusta más cuando resulta familiar
“En este estudio hemos planteado que existe esta condición, que nunca se había descrito, en la que está disociada la recompensa ante la música y ante otro tipo de alicientes como el dinero”, señala Marco-Pallarés. Ahora, empleando sistemas de imagen fMRI, que muestran las distintas reacciones del cerebro ante diferentes impulsos, están diseñando nuevos estudios para entender por qué unas personas experimentan un gran placer cuando escuchan música y otras ninguno.
“Puede tener algo que ver con cómo se relaciona el sistema de recompensa en conexión con el oído”, plantea el también investigador de IDIBELL Marco-Pallarés, aunque añade que es interesante el hecho de que estas personas “reconocen cuál es la música que va a transmitir más emociones, aunque en ellos no se produzca el proceso de convertir el sonido en placer”.
Hace poco, un equipo de la Universidad de Baleares concluía en un estudio que la capacidad de estar alerta ante lo inesperado, muy útil para huir de los depredadores o capturar a una presa para comer, estaba detrás de algo poco práctico en apariencia como nuestra capacidad para apreciar la belleza. Marco-Pallarés coincide en que el sistema de recompensa que él estudia es muy importante en el aprendizaje y en nuestra capacidad para hacer frente a lo imprevisible, pero en el gusto por la música hay una tendencia general “a que te guste más la canción que escuchas más”. En este sentido, la familiaridad y la previsibilidad puede ser un factor más importante en el placer que produce la música.
Aún hará falta mucho trabajo para poder explicar por qué motivo la música se coló entre nuestras necesidades básicas, al menos en lo que a reacción cerebral se refiere, pero si se logra aclarar, algo habrá que agradecer a esos pocos humanos que no sienten nada con una de las pocas cosas en el mundo que emocionan a casi todos.
13 canciones 'muy placenteras' para detectar a personas que no aman la música
Estas son las canciones y los tramos empleados por los investigadores de la Universidad de Barcelona para detectar al 5% de personas que, pese a estar perfectamente sanas y disfrutar de otros placeres como la comida o el sexo, no sentían nada al escuchar música. La selección la realizó un grupo independiente seleccionado por los científicos para tratar de encontrar una lista de canciones que a la mayor parte de la gente le parecen “muy placenteras”.
Barcelona - Montserrat Caballé & Freddie Mercury 1:30 – 2:30
Nessun Dorma - Giacomo Puccini 1:42 – 2:56
Carmina Burana - Carl Orff 2:15 – 3:15
The Sound of Silence - Simon & Garfunkel 2:53 – 3:53
Canon in D - Johann Pachelbel 2:38 – 3:38
El Cant dels Ocells - Pau Casals 1:00 – 2:34
Für Elise - Ludwig van Beethoven 1:29 – 2:38
Now We Are Free - Hans Zimmer & Lisa Gerrard 1:22 – 2:29
Swan Lake - Pyotr Ilyich Tchaikovsky 0:49 – 2:20
River Flows in You - Yiruma 2:24 – 4:17
Schindler’s List - John Williams 1:31 – 3:10
The Four Seasons (Spring-I Allegro) - Antonio Vivaldi 1:18 – 2:52
The Four Seasons (Summer-III Presto) - Antonio Vivaldi 0:18 – 1:31
NOTICIA RELACIONADA:
La capacidad de estar alerta ante lo inesperado nos permite apreciar la belleza
SIGUE LEYENDO...
Más sobre este tema: #psicología
http://esmateria.com/2014/03/06/a-un-5-de-las-personas-la-musica-no-le-dice-nada/
REFERENCIA
'Dissociation between musical and monetary reward responses in specific musical anhedonia'
sábado, 1 de diciembre de 2012
EL RAP, BAJO LA LUPA DE LA NEUROCIENCIA
INVESTIGACIÓN | Conexiones cerebrales
Comienza a sonar la música y las palabras fluyen como sin pensarlas, surgen rimas reivindicativas, rítmicas... Mientras, las conexiones neuronales echan humo y los procesos creativos se ponen en funcionamiento. Un estudio ha observado por primera vez qué ocurre en el interior del cerebro cuando un rapero improvisa.
Mediante imágenes de resonancia magnética funcional, que miden el flujo sanguíneo de los tejidos, un grupo de investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU (NIH por sus siglas en inglés), ha tratado de observar qué mecanismos cerebrales se ponen en marcha durante un rap improvisado.
Sus conclusiones, que se acaban de aparecer en el último 'Scientific Reports' (una publicación del grupo 'Nature'), pretenden ayudar a comprender mejor cómo funciona el proceso creativo y qué regiones cerebrales se ponen en funcionamiento cuando alguien realiza una creación artística (bien sea musical, literaria o pictórica).
Improvisar en la camilla
Para su experimento, Siyuan Liu y su equipo convencieron a 12 raperos para someterse a una resonancia magnética cerebral mientras improvisaban algunas letras. Los autores admiten que éste no es el escenario habitual en el que están habituados a rapear, pero todos ellos se prestaron con gusto a colaborar.
Comparando la imagen obtenida de su cerebro con la de otros raperos que estaban interpretando letras ya conocidas y ensayadas, los neurólogos pudieron observar algunas peculiaridades únicas en el rap improvisado.
Concretamente, una especial activación del córtex medio prefrontal, ubicado en el lóbulo frontal y relacionado con la planificación; pero también en ciertas áreas con funciones motoras y emocionales, como la amígdala.
El esquema cerebral que se encendía en las resonancias de raperos que improvisaban sugiere a los especialistas que este estilo musical pone en funcionamiento una red que relaciona "motivación, lenguaje, afecto y movimiento". De hecho, añaden, parece que al improvisar se alteran las relaciones entre regiones ligadas a la intención y a la acción, de manera que esta reorganización funcional del cerebro facilite la fase más creativa del rap.
Los autores vieron un curioso fenómeno con respecto a los dos hemisferios del cerebro. Mientras que en la primera parte de la creación musical se activaba mayoritariamente el hemisferio izquierdo (el encargado de verbalizar, leer, escribir...); cuando los raperos se acercaban al final de cada frase, era el lado derecho el que se 'encendía' (el mismo que, según experimentos anteriores, se activa en personas que están escuchando música).
Aunque admiten que no sabe muy bien a qué responde este patrón de lateralización, sospechan que tiene que ver con el propio proceso creativo, con un estallido inicial de ideas que poco a poco se van reposando, a medida que la letra va llegando al final de cada frase o estrofa.
Los investigadores consideran que este tipo de rap "ofrece una oportunidad única para estudiar la improvisación lírica; una forma de creatividad multidimensional que combina la música y el lenguaje". Por eso, concluyen, sus observaciones pueden ser útiles para indagar en este terreno en futuros trabajos.
María Valerio | Madrid
Etiquetas:
MUSICA Y MOVIMIENTO,
SALUD
martes, 6 de diciembre de 2011
LA MÚSICA ACTIVA LAS ÁREAS EMOCIONAL, MOTORA Y CREATIVA DEL CEREBRO
Investigadores del University of Jyväskylä, en Finlandia, han desarrollado un método rompedor para estudiar cómo procesa el cerebro distintos aspectos de la música, como el ritmo, la tonalidad o el timbre (el color del sonido) en una situación real de escucha. Este avance, publicado en 'NeuroImage', ayuda a entender mejor las complejas dinámicas del cerebro y cómo les afecta la música.
A través de imagen por resonancia magnética funcional, este equipo de investigadores dirigido por el doctor Vinoo Alluri, de la University of Jyväskylä, registró la respuestas cerebrales de individuos mientras escuchaban una pieza del moderno tango argentino. Después, utilizando sofisticados algoritmos informáticos, analizaron el contenido musical del tango, mostrando cómo sus componentes rítmicos, tonales y de timbre evolucionan con el tiempo.
Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio de estas características utilizando música real, en lugar de estímulos de sonido similares a la música construidos de forma artificial. La comparación de las respuestas del cerebro y las características de la música han revelado muchas cosas interesantes.
Los investigadores descubrieron que escuchar música no sólo implica las áreas del cerebro dedicadas a escuchar, también emplea redes neurales a gran escala. Por ejemplo, han visto que el proceso del ritmo musical requiere áreas motoras del cerebro, lo que respalda al idea de que música y movimiento están íntimamente ligados.
Las áreas límbicas del cerebro, conocidas por estar asociadas a las emociones, están implicadas también en el proceso del ritmo y de la tonalidad. Asimismo, los científicos observaron que el procesamiento del timbre estaba asociado con la activación de la denominada red neuronal por defecto (RND), un conjunto de regiones que podría ser responsable de la actividad que desarrolla la mente mientras está en reposo y que se asocia con la divagación y la creatividad.
Para el profesor Petri Toiviainen, de la University of Jyväskylä, "estos resultados muestran, por primera vez, cómo las diferentes características musicales activan las áreas emocional, motora y creativa del cerebro". "Creemos que nuestro método proporciona conocimientos más fiables sobre el procesamiento de la música en el cerebro que los métodos convencionales", concluye.
5 Dic. (EUROPA PRESS) -
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

