Mostrando entradas con la etiqueta ZAPATILLAS DEPORTIVAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ZAPATILLAS DEPORTIVAS. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de septiembre de 2017

GUÍA BÁSICA PARA COMPRAR TUS NUEVAS ZAPATILLAS


Por carreraspopulares.com - 24/09/2017
El inicio de la temporada es el momento que muchos elegimos para renovar nuestras zapatillas. Posiblemente nuestras compañeras durante tantos kilómetros en la temporada anterior ya estén pidiendo un relevo y tenemos que buscar ahora una sucesora digna y que nos dé tan buenos resultados. O tal vez queramos cambiar radicalmente de modelo porque la anterior nos ha dado problemas. O simplemente estamos empezando a correr y lo que necesitamos es unas zapatillas que nos acompañen en nuestros primeros entrenamientos de esta nueva etapa.

Sea como sea, llegamos un día a la tienda de deportes con la idea de comprar unas nuevas “gomas” para nuestros pies. Y lo que nos encontramos allí es que han llegado una serie de nuevos modelos de cada marca que desconocemos. Seguro que algunos de vosotros sois de los que os estudiáis cada modelo nuevo, y os gusta estar al día de las novedades de cada marca. Pero los que no somos tan expertos a veces nos podemos encontrar con situaciones en las que no nos sea tan fácil elegir la zapatilla que queremos.

El consejo de los profesionales es vital. Para que un dependiente de una tienda de deportes te pueda ayudar, es importante que le des la información necesaria. No tengas miedo de hablar de más. Cuéntale tu peso, tu número de kilómetros semanal y de media, tus ritmos, tipo de pisada, el terreno por el que corres y, si es relevante, tu experiencia con las anteriores zapatillas. Con todo ello, un profesional bien preparado sacará de su cabeza (y del almacén) una lista de 3-4 modelos que se ajustan a tus necesidades. Si esta parte ha ido bien, te ahorrará bastante trabajo, pues ya ha seleccionado los modelos que se ajustan a tus características. Esto es, no tendrás que preocuparte de que la amortiguación, peso o sujeción de la zapatilla. 
Entonces ¿en qué nos fijamos para comprar unas zapas nuevas? Si eres de los que no se fija en tipos de upper, no sabes qué es el drop o te suena a chino las definiciones de los diferentes tipos de amortiguación, nuestro consejo es que pienses en cómo te sentirás el día que te las pongas para correr:

- Al ponértelas, es importante que tus dedos y empeine estén cómodos, sin ninguna opresión. Elige bien tu talla (siempre un poco más grande que tu calzado de calle) y asegúrate de que al probarlas en la tienda tienes la precaución de que tus pies tienen espacio suficiente para evitar rozaduras. Pero también es importante que no “bailen” dentro de la zapatilla.

- Pon especial cuidado, si tiendes a “sacar el dedo” por delante, de que la zapatilla tenga refuerzo en esta zona. Evita pensar que un número más grande o más pequeño evitarán este problema. Tu prioridad es que el pie en su totalidad esté cómodo, no evitar que tus dedos golpeen la parte delantera.

- Si usas plantillas de corrección de pisada, llévatelas siempre a la tienda y pruébate los modelos con ella.
Lleva unos calcetines de grosor similar a los de running, o si te acuerdas, coge unos técnicos de casa. La sensación nunca será la misma, y recuerda que debes reproducir en la medida de lo posible cómo te sentirás al correr.
Pruébate las dos a la vez, bien atadas. Y corre un poco por la tienda o, si te dejan, por la acera. Haz carrera en línea recta, alguna parada y arranque, simula un cambio de dirección... es decir, ejecuta los movimientos que podrías llegar a hacer con la zapatilla puesta en competición, ya que a veces pensamos que nos sujeta bien el pie, pero resulta que a la hora de arrancar o parar no lo hace correctamente.

Si dudas entre dos modelos, déjate llevar por la primera sensación. Muchas veces, cuanto más analizamos un modelo más perdemos la capacidad analítica. Una buena sensación inicial significa que hay muchas posibilidades de que nos llevaremos bien con ellas.
http://www.carreraspopulares.com/noticia/guia-basica-para-comprar-tus-nuevas-zapatillas

jueves, 22 de septiembre de 2016

miércoles, 22 de abril de 2015

CALZADO DEPORTIVO

Algo de lo que se verá en el Webinar de Elección del Calzado Deportivo en Pedestristas que se dictará este sábado 25, desde nuestro sitio web. El video que les compartimos pertenece a una charla sobre el mismo tema, de un curso dictado en el 2010. https://www.facebook.com/groups/197875938455/?fref=nf

sábado, 25 de octubre de 2014

¿CÓMO LIMPIAR LAS ZAPATILLAS DE RUNNING?

Cómo limpiar unas zapatillas de correr es siempre una preguntan que mucha gente se hace a lo largo del tiempo en el que practica el running. Incluso los que sólo utilizan este tipo de calzado para el día a día tienen sus dudas sobre la manera correcta de realizar la limpieza del mismo. La verdad es que alternativas o métodos para hacerlo hay muchísimas y cada persona tendrá su propio método o sus trucos para conseguirlo, pero aquí vamos a tratar algunas de las maneras en las que se pueden limpiar las zapatillas sin que se dañen y sin que pierdan propiedades. También desmentiremos algunos de las costumbres o métodos extendidos entre los corredores que, a la larga, van a reducir la vida útil o el rendimiento de las zapatillas. 

Primero, hay que ver desde que punto partimos: podemos tener unas zapatillas sucias por el polvo, humo o uso cotidiano en ciudad que con los kilómetros se van ensuciando sin más; o podemos irnos a un extremo donde tengamos una zapatilla totalmente cubierta de barro, tanto por fuera como por dentro. Dependiendo de nuestro punto de partida, las posibilidades o métodos a utilizar pueden cambiar un poco. 

BARRO 
Vamos a ponernos en el peor de los casos, hemos corrido y nos hemos puesto de barro hasta las orejas y, evidentemente, de las zapatillas no distinguimos ni los colores. Lo que yo haría en este caso es quitar el barro “gordo” superficial. Si aún está mojado podría darles un manguerazo rápido para eliminar todo el barro adherido, pero esto no es útil si solo es una parte de la zapatilla la manchada ya que transferiría la suciedad al resto de las zonas. Una vez quitado el barro “gordo”, dejaría secar hasta que el resto del barro se endurezca salvo si el upper es de lana, algodón o piel, que se limpiará lo antes posible. Una vez endurecido, puedes golpear la suela contra una pared, golpear las suelas entre ellas o ponértelas y saltar o dar zapatazos contra el suelo. 

Cualquiera de las tres maneras quitará buena parte del barro ya seco de la zapatilla. Una vez hecho esto, utilizaría algún artilugio puntiagudo y fino como un lápiz, un clip o algo similar (yo uso un destornillador de iPhone) para quitar el barro de los posibles recovecos de la suela, como los surcos de flexibilidad o los sistemas de amortiguación (Wave, Formotion, etc). Con un cepillo de cerdas duras, procedería a un cepillado superficial no muy agresivo en los laterales de la mediasuela y la suela, en el upper con especial cuidado y si no se sabe hasta doónde se puede utilizar esta clase de cepillo, entonces dejaría el upper sin cepillar. Con tierra seca se seguirá el mismo procedimiento. Una vez hecho esto, toca preparar el lavado. 

LAVADO 
Vamos a exponer el tipo de limpieza que yo utilizo pero, como decía, hay decenas de métodos diferentes, así que los iremos nombrando para que los conozcas y los puedas probar. 

1) Lo primero es quitar los cordones porque se limpian aparte, ya sea a mano o en la lavadora (si son blancos, puedes utilizar lejía una vez quitados). 
2) En segundo lugar, quita las plantillas si son removibles o personalizadas. Se lavan a mano pero separadas de las zapatillas. 
3) En tercer lugar, prepara dos cubos o dos zonas con agua diferenciadas, ya sea dos piletas o un cubo y una bañera… Lo que quieras, pero separadas. Una contendrá agua fría y otra agua templada con aditivos que luego detallaré. 
4) Prepara los utensilios y productos: bicarbonato, detergente neutro, cepillo de calzado, cepillo de dientes, dos paños de microfibra y esponja de nylon. 
5) Una vez tienes las plantillas y los cordones fuera, mete la zapatilla en el cubo con agua fría (yo utilizo un cubo con una rejilla en el fondo para que se separe la suciedad) y procede a un cepillado con el cepillo de calzado hasta que la mayor parte del barro se quede en el cubo (cambia el agua cuando se note sucia). 
6) Una vez tienes la zapatilla sin la mayor parte de barro, se utiliza el cepillo de dientes, mojado previamente en una solución de agua y detergente neutro que tiene que haber en el otro cubo. Cepilla toda la zapatilla, haciendo hincapié en las manchas de la malla y por el interior. 
7) La esponja de Nylon, que te la puedes fabricar tú mismo con redecillas de fruta, sirve como limpiador para zonas concretas con especial suciedad y como complemento del cepillo y se le puede aplicar algún gel detergente y frotar esas zonas con manchas más difíciles. Por el interior también se frota, en este caso suelo utilizar un paño húmedo con detergente y agua ya que soy más cuidadoso con los interiores que, al fin y al cabo, son los que van a estar en contacto con el pie. Según vas limpiando la zapatilla, es recomendable ir pasándole un paño con agua templada que absorba el detergente y humedad que has aplicado con el cepillo (esponja o paño mojado). 
8) Repite los pasos 5, 6 y 7 hasta que estés contento con el resultado (aunque no queden como nuevas, sí estarán más que presentables). 
9) Con papel de cocina absorbente, forma una base donde colocar las zapatillas, además, con el mismo papel haz dos bolas para introducirlas en la puntera de la zapatilla, para que mantenga la forma y chupe la humedad interior. Yo suelo utilizar bastante papel, sin forzar la forma del upper. 
10) Secar al aire y a la sombra, nunca cerca de fuentes de calor (radiadores, estufas…) ni al sol porque el calor y la luz afectan bastante a la zapatilla, tanto que un exceso de calor puede deformar el chasis y la horma. A parte de el papel de cocina, podéis utilizar los paquetitos de Silica Gel que vienen en las cajas de las zapatillas, o una redecilla con arroz dentro también es útil. También se puede utilizar bicarbonato, como veremos luego, en el interior de la zapatilla. 

PLANTILLAS 
Hay plantillas de todo tipo y, según avanza la tecnología, más y más complicadas, personalizadas, con sistemas de amortiguación integrados, minimalistas, esponjosas… de todo. Las plantillas en sí no son una pieza demasiado complicada de limpiar: con un cubo de agua templada y detergente neutro, un cepillo de calzado y un trapo puedes quitarles la suciedad. El problema de la parte interior de las zapatillas y de la plantilla es que absorben el olor muy rápidamente. El olor es causado por una bacteria, así que para eliminar el olor tendremos que eliminar esta bacteria. 

Métodos hay muchos y cada uno utiliza el suyo. En mi caso, y gracias a mi trabajo, he conocido que hay productos antibacterianos potentes. Los bomberos trabajamos con muchos agentes químicos y biológicos, por ejemplo, la sangre, así que disponemos de un limpiador biológico para nuestro equipamiento. Yo utilizo unas plantillas de Joma en mis botas de bombero, las suelo limpiar con el limpiador biológico y la verdad es que el resultado es muy bueno, así que si dispones de una posibilidad similar, puedes barajarla. Sin embargo, en mi casa utilizo otro sistema: un bote de spray, un poco de vinagre, detergente neutro o champú y bicarbonato. La mezcla ideal sería medio litro de agua, un vaso de chupito de vinagre y un par de cucharadas soperas de bicarbonato, todo mezclado y dentro del bote de spray para proyectarlo sobre plantilla y, después, a frotar con un cepillo. Tanto el vinagre como el bicarbonato actúan contra los malos olores y las bacterias que lo causan, así que suelen dar buen resultado. 

Otra alternativa para quitar el olor es limpiar las plantillas en la lavadora, es mucho menos dañino que meter el resto de la zapatilla, pero dependiendo del tipo de plantilla lo haría o no. Hay otro truquito muy sencillo para eliminar el olor, que es meter las plantillas en una bolsa de congelados y en el congelador. En uno o dos días el frío matará las bacterias que causan el mal olor. Por último, es importantísimo que se sequen como las zapatillas y que no se metan de vuelta en estas hasta que no estén completamente secas. Vamos con las alternativas, ¿qué se puede y qué no se puede hacer? 

¿ZAPATILLAS EN LA LAVADORA? 
Pregunta mítica donde las haya. A lo largo de los años, las marcas han trabajado en este aspecto y cada dia son más susceptibles de aguantar un lavado corto y suave en la lavadora, pero no es recomendable lavar una zapatilla en la lavadora porque los problemas son muchos: Los pegamentos que unen las piezas de la zapatilla sufren mucho. El calor puede deformar la zapatilla. El rozamiento destroza la consistencia de la malla y de los termosellados. Por no hablar de posibles problemas de desteñido. Si, por lo que sea, quieres meter las zapatillas en la lavadora, utiliza una toalla vieja (o varias) que se lave junto a la zapatilla, esto reducirá un poco el rozamiento. 

¿Y EN EL LAVAVAJILLAS? 
El lavavajillas es una opción más plausible y, aunque tampoco es recomendable, es menos agresiva. Si pones la zapatilla en el estante superior con un ciclo corto a baja temperatura se pueden conseguir buenos resultados, pero no tan buenos como lavándolas a mano (y sigue siendo un riesgo para la integridad de la zapatilla). 

LIMPIADORES DE ZAPATILLAS 
Hay tiendas especializadas en calzado deportivo que venden kits de limpieza de calzado que suelen funcionar bien. El más popular es, posiblemente, el Kit Jason Markk. Personalmente lo utilizo para mis sneakers, el calzado más de moda que de vestir, modelos casual como las Jordan Retro, zapatillas de baloncesto… Estos kits suelen funcionar bien en materiales como el cuero o el suede, pero nada que no se pueda conseguir en casa con paciencia y una mezcla de limpiador casero. 

OTROS REMEDIOS 
Hay de todo y se escucha de todo, desde cosas que en algunos modelos pueden funcionar, como la pasta de dientes, hasta barbaridades como utilizar tipp-ex en calzado blanco de cuero. El champú es una opción que puede funcionar en muchos casos para limpiar mallas, collares e incluso lenguetas. La pasta de dientes puede servir muy bien para las zonas de plástico o en mediasuelas blancas para quitar manchas de tinta o rozaduras, pero también en las mallas. 

LIMPIADORES Y DESENGRASANTES 
Hay muchísimos limpiadores o desengrasantes como el KH-7 que sí te dejan la zapatilla limpia como la patena, pero son muy agresivos por su composición con la zapatilla. En cambio, hay otros que por experiencias de otras personas sé que han dado buenos resultados, por ejemplo el Kalia Oxi Action, que tiene buena composición y apenas es agresivo. Tendré que probarlo para aplicarlo en zonas con manchas difíciles pero las experiencias que me han contado son bastante buenas, aunque es una afirmación que hago cogida con pinzas. 

¿PAPEL DE PERIÓDICO PARA SECARLAS? 
Este es un truco muy extendido, es efectivo y eficaz, pero no debes hacerlo. El papel de periódico tiene mucha tinta y, cuando el papel está húmedo es fácilmente transferible a la zapatilla, y no quieres una zapatilla con manchas de tinta, ¿verdad? Por eso siempre recomiendo papel de cocina, mejor aún que el papel higiénico. 

LEJÍA, LACA, ESPUMA DE AFEITAR, MANTEQUILLA…
No soy nada fan de la lejía, si se tiene maña y se quiere limpiar una mancha concreta en el upper (sólo si la zapatilla es blanca) podría utilizarse, o incluso en los cordones si son blancos, pero la lejía no la utilizaría ni siquiera muy rebajada en agua, no suele llevarse bien con las mediasuelas, ni siquiera las de color blanco, pues suelen tornarse amarillentas en presencia de lejía. La laca ha sido un truco que muchos han utilizado, sobre todo en calzado sneaker. No la utilizaría en zapatillas de running en ningún caso, mucha gente lo utiliza junto con un bastoncillo de oído para limpiar marcas en las piezas de EVA como tinta o rozaduras, pero prefiero otras soluciones menos pringosas. 

El alcohol de la laca es el agente que hace efecto, prefiero usarlo antes que la laca o incluso el vinagre sería una alternativa mejor. La espuma de afeitar nunca lo he probado, pero siempre ha sido un mito que ha corrido por el mundillo, aplicar espuma de afeitar en las manchas dicen que suele funcionar muy bien pero creo que sólo es bastante práctico en cuero, no en el resto de materiales. La mantequilla de cacahuete es sorprendentemente efectiva en algunos casos, sobre todo en la limpieza de plásticos elásticos que alguna vez componen algunas zapatillas. Para que os hagáis una idea, la correa de algunos relojes, como el Nike+, están compuestas de este tipo de plástico que podemos ver en algún upper de zapatillas ocasionalmente, la mantequilla de cacahuete tiene aceites que eliminan la oxidación química del plástico y, además, lo hacen brillar, así que es una solución muy apta, siempre que se tenga cuidado en aplicar y en limpiar. 

¿TODAS LAS ZAPATILLAS DE RUNNING SE LIMPIAN IGUAL? 
Actualmente, hay tal diversidad que evidentemente no todas se limpian de la misma manera y hay algunas que requieren más o menos cuidados. Cómo limpiar las zapatillas de running Las Nike Flyknit son un ejemplo, su upper es increíblemente bueno pero delicado a la hora de la limpieza. En este caso utilizaría un jabon de mano (el redondo de toda la vida) que sea de calidad y neutro, y lo aplicaría suavemente con agua fría por dentro y fuera del upper, con un paño o cepillo de dientes suave frotaría gentilmente y sin prisa todo el upper, y volvería a pasar un paño húmedo con agua fría y secaría al aire lejos del calor. Por ejemplo, en uppers termosellados hay que tener cuidado con las abrasiones por rozaduras, hay que cuidar que los cepillos no sean muy agresivos y tampoco les aplicaría mucho calor (no las metería en lavadora), por otra parte con los uppers cosidos no usaría champú.

Las zapatillas de trail con Goretex o las Nike Shield llevan especial cuidado ya que se queda mucha humedad dentro y, aunque son más fáciles de limpiar con un cepillo por fuera, son más complicadas de limpiar al tener más capas y también a la hora de secar Las zapatillas de pista o clavos, por lo general son las más fáciles de limpiar, aguantan muy bien el mal trato y sus suelas son recias y se pueden limpiar de manera más brusca. Cómo limpiar las zapatillas de running 

CÓMO LIMPIAR LOS CORDONES 
Lo suelo hacer a mano, ya que estoy. Pero si quieres lavarlos en la lavadora, una opción es la de meterlos en una funda de almohada o alguna bolsa especial de lavado, alguna vez he visto alguna específica para sujetadores. Cualquier cosa que evite que los cordones se enganchen es buena. 

BONUS: CÓMO QUITAR UN CHICLE DE LA SUELA 
Tienes dos opciones, la paciencia o el gas de mechero, este último aplicado con cuidado puede ser muy efectivo, pero hay que lavar la suela después. Hemos visto unos pocos consejos dentro de un mundillo demasiado amplio como para abarcar todas las posibilidades, seguro que vosotros tenéis mucho que aportar para el conocimiento de los demás.
http://www.foroatletismo.com/zapatillas/como-limpiar-zapatillas-running/

sábado, 18 de octubre de 2014

¿QUÉ ZAPATILLAS DE RUNNING NECESITO?

Lo primero que necesitas decidir a la hora de enfrentarte al momento de comprar unas zapatillas de running es la superficie sobre la que vas a utilizarlas, ya que las suelas variarán dependiendo de si vas a realizar tus entrenamientos o carreras en pista, por la montaña, en tierra o por asfalto. Una vez superado el primer paso, debemos asegurarnos de elegir la talla correcta, tómate tu tiempo para comprobarlo y no te fíes del número de tus zapatos de calle o de tus viejas zapatillas. Póntelas en los dos pies y comprueba que sobra alrededor de medio centrímetro entre el dedo más largo y la puntera, así te asegurarás de que el pie no se mueve durante el ejercicio, evitanto rozaduras, ampollas o problemas de estabilidad que te pueden probocar una lesión. La horma del zapato es distinta según cada modelo así que asegúrate de que no te aprietan en los laterales pero que quedan bien sujetas en el empeine. 

Otro elemento importante a tener en cuenta es cuál es tu tipo de arco plantar, que probablemente -aunque no siempre- te indicará también cuál es tu tipo de pisada. Para identificarlo solamente tienes que observar qué huella dejas al salir de la ducha. 

Pie normal: El antepié y el talón están conectados por una zona (al lado del arco o puente) que tiene una anchura de dimensiones un poco menores a las de la huella del talón. Un pie normal contacta con el suelo en primer lugar con la parte exterior del talón y enseguida se inclina ligeramente hacia el interior para poder absorber apropiadamente el impacto.Su pisada suele ser neutra. El calzado que recomendamos es estable y con rasgos de control de la pronación moderados. 


Pie plano: Es menos pronunciado de lo normal; la huella del pie descalzo parece la de un zapato. Suele indicar tendencia a la pronación (el apoyo comienza también con la parte exterior del talón pero el pie se inclina excesivamente hacia el interior, más de lo necesario). El calzado recomendado debe ofrecer control de la estabilidad y de la pronación, con mediasuelas firmes. No se recomienda en ningún caso un calzado con excesiva amortiguación y sin rasgos especiales de control de la estabilidad. 
Pie cavo: La huella se caracteriza por una banda muy estrecha de conexión entre talón y antepié o incluso puede llegar a no existir. Los pies con el arco muy alto tienen dificultades para absorber los impactos y suelen ser supinadores. El calzado recomendado debe tener buena amortiguación y mucha flexibilidad para favorecer la movilidad del pie (reducida). Evitar zapatillas con rasgos de control del movimiento y de mejora de la estabilidad, que reducen la pronación. 

Por último tenemos que atender a nuestro tipo de pisada, es decir si somos "pronadores", "supinadores" o "neutros". Mientras corremos nuestro pie realiza un movimiento de tres fases, una primera de impacto en el suelo, una segunda de apoyo y una tercera de impulso con la parte delantera. La diferencia principal consiste en hacia donde se inclina nuestro pie en la fase de apoyo, si la tendencia es hacia el interior seremos pronadores, mientras que si el apoyo se realiza hacia el exterior seremos supinadores. Las personas con una pisada neutra no realizan ningún desplazamiento lateral. Tipos de pisada Pronador Neutro Supinador Para aquellos que quieran mejorar el apoyo del pie durante la carrera aquí están los consejos de Grant Robinson, atleta de 1.500 y olímpico en Atenas 2004. 
http://www.sportlife.es/deportes/correr/articulo/que-zapatillas-de-running-necesito

sábado, 20 de septiembre de 2014

INCREIBLE: LA GRAN MENTIRA DE LAS ZAPATILLAS PARA CORRER Y LA AMORTIGUACIÓN

Las zapatillas amortiguadas presentan una suela ancha y/o elevada con algún sistema de amortiguación (ya sea aire, resortes o la “tecnología”que sea) y son las que han dominado el mercado en los últimos 30 años (aproximadamente). Estos sistemas de amortiguación suelen ser promocionados cómo efectivos para minimizar los efectos de los impactos de nuestro peso al correr e incluir una mayor altura en el talón que en la punta del pie. Sin embargo, con el pasar de los años diversos Estudios han encontrado que un elevado porcentaje de corredores continúa lesionándose constantemente. Así, se ha estimado que entre el 30% y el 75% de los corredores recreativos promedio suelen lesionarse una vez cada año (van Mechelen y Van Gent et al), siendo las rodillas las zonas mas lesionadas (un 42%). 

Lamentablemente, una gran porción de estas lesiones son producidas a consecuencia de la gran mentira de las zapatillas para correr, mentira que la mayoría de los corredores cree y no deja de repetir. La gran mentira de las zapatillas para correr La principal razón por la que la mayoría de los corredores utilizan zapatillas tradicionales es por la creencia de que la amortiguación extra puede ayudarlos a lesionarse menos al reducir la fuerza de los impactos sobre las piernas. Así, bajo el lema de “mayor amortiguación, mayor protección y menos lesiones”, los corredores continúan utilizando zapatillas con suelas extremadamente elevadas. Sin embargo, los corredores continúan lesionándose a tasas elevadas y aunque pueda sorprenderte una de esas razones es la gran mentira de “a mayor amortiguación, menos lesiones”. 

 Aunque muchos repiten esa mentira, pocos son los que saben que no existe prueba científica alguna que permita realizar esa afirmación. Para sostener esto, utilizamos dos Estudios realmente interesante relacionado al running y las zapatillas para correr que te invitamos a conocer: 

1.- Is your prescription of distance running shoes evidence based? (Richards et al) 

En este Estudio, los investigadores hicieron un revisión de múltiples bases de datos de investigaciones científicas, intentando encontrar pruebas de que una mayor amortiguación pueda contribuir a menos lesiones. Sin embargo, no lograron encontrar ninguna publicación que demuestre que las zapatillas tradicionales sean útiles para prevenir o minimizar la ocurrencia de lesiones en corredores. En base a ello, los investigadores concluyeron que “… si aceptamos este hallazgo, estamos frente a la constatación de que hemos estado prescribiendo una terapia sin beneficio comprobado por más de veinte años…”. 

Otros datos importantes que surgen de esta revisión es que: 
 - La evidencia de que correr sobre superficies duras causa un aumento de las fuerzas de impacto y/o un aumento en las tasas de lesiones, es débil. 
 - La capacidad de los sistemas de amortiguación para reducir las fuerzas de impacto o las tasas de lesiones también es puesta en duda. No hay pruebas de que las zapatillas amortiguadas sirvan para reducir el riesgo de lesionarte. 

2.- Barefoot running survey: Evidence from the field 

La Universidad de Virginia creó una encuesta de 10 preguntas sobre correr descalzo o con minimalistas, la cual fue respondida por quinientos nueve participantes que corrían con zapatillas minimalistas (con amortiguación reducida) o descalzos. Del Estudio, ademas de otras conclusiones muy interesantes (que puedes leer aquí), vale la pena destacar las siguientes: 
 - El 64% de los corredores no sufrió nuevas lesiones luego de comenzar a correr con zapatillas minimalistas o descalzos. 
 - El 69% de los corredores que participaron del Estudio se recuperó de sus anteriores lesiones al comenzar a utilizar minimalistas o correr descalzo. 

 RELACIONADO CUATRO ZAPATILLAS QUE NO LE RECOMENDARÍAMOS NI A NUESTRO PEOR ENEMIGO No puedo creerlo! La gran mentira de las zapatillas para correr. Excelente TWITTEAR 

Conclusiones 

En base al análisis de ambos Estudios, podemos extraer las siguientes conclusiones: 
 - No hay pruebas de que las zapatillas amortiguadas te puedan ayudar a reducir el riesgo de lesionarte al correr. 
- El uso de zapatillas minimalistas o correr descalzo, no aumenta el riesgo de lesionarte y hasta podría ayudarte a recuperarte de tus lesiones. Claro que ello, no quiere decir que las zapatillas amortiguadas sean las culpables absolutas (aunque pueden contribuir negativamente) y que las zapatillas minimalistas o correr descalzo sea la solución. Por el contrario, creemos que a través de ambas conclusiones, podemos afirmar que las zapatillas no son el factor clave para aumentar y/o reducir las posibilidades de lesionarte. Por ello, te recomendamos que empieces a buscar otro culpable de tus lesiones constantes. 

 Es mas, si lo analizas correctamente, es probable que te des cuenta de que tú eres el principal responsable, ya que las lesiones por sobrecarga, errores en los entrenamientos o en la técnica de carrera, son factores mucho mas importantes que las zapatillas con las que corres. Las zapatillas para correr no son el factor clave para aumentar y/o reducir tus lesiones. Leer mas: http://runfitners.com/2014/09/increible-la-gran-mentira-de-las-zapatillas-para-correr/#ixzz3Dg1PySuR Follow us: @runfitners on Twitter | runfitners on Facebook
http://runfitners.com/2014/09/increible-la-gran-mentira-de-las-zapatillas-para-correr/

MINIMALISMO: ¿QUÉ HAY DE BUENO EN ELLO? ¿ES VERDAD QUE TE LESIONAS MENOS CON ESTE CALZADO?

El término minimalismo se refiere a cualquier cosa que haya sido reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes. De esta forma, en el campo de las zapatillas, se refiere a aquellas que no llevan amortiguación y que su drop es de cero milímetros. Las zapatillas minimalistas están de moda hasta el punto que algunas carreras de la geografía española incluyen una clasificación para estos atrevidos corredores. Es más, algunos incluso llegan a terminar maratones descalzos pero ¿qué hay de bueno en ello? ¿Es verdad que te lesionas menos con este calzado? Dar respuestas contundentes es difícil pero intentaré explicar poco a poco qué es lo que ocurre con unas zapatillas y con otras. Se ha proclamado que las zapatillas amortiguadas favorecen el contacto de talón mientras que las minimalistas lo evitan, trasladando el primer contacto con el suelo a la parte media del pie. 

Este contacto de mediopié es mucho más efectivo que el de talón, porque aprovecha la energía elástica del tendón de aquiles para correr con menor gasto energético. Pero no es cierto que se consiga con un tipo de zapatilla (minimalista) y se evite con la otra (amortiguada) sino que depende de la técnica de carrera del atleta, del ritmo de carrera y de la orografía del terreno. Si usamos habitualmente el contacto de talón al correr y nos pasamos al minimalismo, lo primero que conseguiremos es darnos cuenta que tenemos que cambiar la técnica. Si seguimos con la misma técnica y continuamos pisando con el talón, el continuo impacto nos abrasará la piel y, con cierta seguridad, nos impedirá aguantar mucho tiempo e incluso nos lesionará. Si, en cambio, decidimos cambiar la técnica, lo más probable es que acortemos la zancada y empecemos a pisar con el mediopié. Si así lo hacemos, descubriremos que no nos duele el talón y que incluso corremos de manera más bonita (más circular) pero pronto nos cansamos y ni siquiera vamos al mismo ritmo que cuando íbamos calzados. 

Además, al día siguiente notaremos los gemelos y los sóleos con sobrecarga. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? En primer lugar, hay que entender qué es una zapatilla y para qué sirve. La zapatilla es una herramienta para correr y, como tal, necesita cumplir una función: dejarnos correr y permitir que saquemos el máximo potencial de nosotros mismos. Como es una herramienta que se coloca en los pies -muy lejos del centro de masas-, la física nos dice que su peso juega una importancia vital a la hora de hablar de economía de carrera. Lo mismo sucede con las básculas de antaño, las romanas, que con una pesa pequeña se conseguían muchos kilos al colocarla al final del brazo de medida. Es decir, que la mejor zapatilla para economizar nuestra carrera es la que pese menos o incluso el ir descalzos, pero nos tiene que permitir correr. Nuestro pie está diseñado para permitirnos correr descalzos, pero eso no significa que podamos hacerlo ni mucho menos que sea la manera en la que correremos más rápido. 

En la historia reciente del atletismo hay varios ejemplos de corredores descalzos que han conseguido enormes victorias. El más famoso es Abebe Bikila, campeón olímpico de maratón en Roma 1960 -también ganó en Tokio 1964 pero ahí con zapatillas-; otros ejemplos son Zola Budd, doble campeona del mundo de cross en 1985 y 1986; y la joven Faith Kipyegon, que ganó descalza en Punta Umbría el campeonato del mundo júnior de cross del pasado 2011. Esto significa que se puede correr descalzo e incluso conseguir grandes resultados, pero parecen más la excepción que confirma la regla. Entonces, ¿qué significa que la zapatilla nos deje correr? Significa que nos ayude a mantener el ritmo, que nos proteja del suelo -tanto de su temperatura como de sus imperfecciones- y que nos permita escoger la zancada que más nos convenga. Dependiendo de dónde corramos, podemos encontrarnos con distintos tipos de suelo, desde la hierba más agradable hasta el asfalto más caliente o las piedras más puntiagudas. Nuestras zapatillas deberían permitirnos correr tanto en un lugar como en otro, aunque para cada terreno habrá unas que se adapten mejor que otras. 

Cuanto más agradable sea el terreno, más sencilla puede ser la zapatilla y, en la mayoría de los casos, con una ligera suela es suficiente para permitirnos correr. Es decir, el terreno no suele ser un inconveniente de cara a llevar zapatillas minimalistas. Pero ¿qué pasa con el ritmo? Cuanto más rápido corremos, con mayor fuerza impactamos con el suelo. Eso es lo que decía Newton al explicar su segunda ley: fuerza es igual a masa por aceleración. Nuestra masa es invariable mientras corremos, pero a mayor velocidad, mayor aceleración tendremos al impactar con el suelo. Esta fuerza de impacto se puede reducir a través de la suela de la zapatilla -tanto si pisamos con el talón como con el mediopié- o a través del tendón de aquiles y los músculos que lo continúan -gemelos y sóleo- si pisamos con el mediopié. El resto de la fuerza, es decir todo aquello que no se ha conseguido atenuar, se trasladará en forma de vibración a través de los huesos y articulaciones hasta que consiga desaparecer (a nivel de la rodilla, de la cadera, de la sacroilíaca, de la columna...). 

Siguiendo con la segunda ley de Newton, la fuerza del impacto será mayor si estamos en bajada y menor si estamos en subida, no sólo por el efecto de la velocidad de carrera por causa del desnivel sino también por la propia aceleración de la gravedad. Es decir, que en las bajadas tendremos que amortiguar mucha más fuerza. Y, por culpa de la inclinación del terreno, casi siempre impactaremos con el talón. Entonces, ¿podemos correr con zapatillas minimalistas si hay bajadas? Para contestar a esta pregunta de manera amplia, hay que decir que siempre podemos correr con zapatillas minimalistas, pero debemos atenernos a sus consecuencias. Ya ha quedado explicado antes que la fuerza que no ha quedado amortiguada por la zapatilla o por nuestra musculatura, se traslada a través de los huesos en forma de vibración y es esta vibración la que puede causar lesiones por sobreuso (fracturas por estrés, principalmente). 

Además, a medida que nos fatigamos, nuestra capacidad para absorber los impactos se reduce y aumenta la vibración, con el consecuente riesgo de lesión. Es en estas circunstancias cuando una zapatilla con control de pronación o con buena amortiguación nos puede ser de gran utilidad, pero a menudo será más pesada que las minimalistas y lo que ganamos por un lado lo podemos perder por el otro. Es decir, la elección de zapatillas dependerá de nuestro estado de forma para poder mantener a raya las vibraciones que producen los impactos y, a la vez, llevar el menor lastre posible. Si te has fijado, los corredores de élite llevan zapatillas sin apenas amortiguación -aunque no se les llame minimalistas- pero ellos están preparados para aguantar media hora, un hora o incluso dos horas sin apenas impactar con el talón. Podrían incluso correr con zapatillas más pesadas y seguirían sin impactar con el talón, porque su técnica es más efectiva con el apoyo de antepié, pero conseguirían un resultado peor por culpa del peso extra de esas zapatillas. 

En conclusión, no te fijes tanto en el calzado y más en la técnica de carrera. Escoge las zapatillas por su ligereza pero ten en cuenta cuánto tiempo eres capaz de correr con ellas sin implicar demasiado el talón. Recuerda que cada vez que impactes con el talón, estás llevando vibraciones a tus huesos y articulaciones que, a la larga, pueden producirte una lesión. Y no te creas que por el hecho de llevar una zapatilla minimalista te has librado de las lesiones. Si aún así quieres probar con zapatillas minimalistas, entrénate para mejorar tu técnica y resistir el mayor tiempo posible con un impacto de mediopié. Haz series en cuesta, multisaltos y ritmos controlados en los que te centres en la carrera circular. Correr más tiempo no significa entrenar mejor: elimina todos esos kilómetros en los que impactes con el talón. Cuando la fatiga te impida mantener una buena técnica, descansa un poco (incluso anda) y vuelve a correr después. 

Tu entrenamiento predilecto será el farlek y, en la medida de lo posible, olvídate de la maratón y recíclate con carreras cortas. El entrenamiento de mayor calidad que puedes hacer es competir en distancias de pista. ¿Cuándo fue la última vez que corriste un 800 o un 1500? Pásate por esas distancias y, si puedes, grábate. Analiza tu zancada en función de la distancia y verás como con el tiempo serás capaz de correr más tiempo con el impacto de mediopié. ¿Minimalismo? Me da igual como le llames, escoge las zapatillas por su ligereza pero ten en cuenta cuánto tiempo eres capaz de correr con ellas sin implicar demasiado el talón
http://running.es/reportajes/minimalismo-que-hay-de-bueno-en-ello#.VBrq_fl_uYE

BENEFICIOS DE CORRER DESCALZO O CON MINIMALISTAS

Correr descalzo (barefoot running) o con zapatillas minimalistas es una tendencia a nivel mundial que cada día suma mas adeptos. Por nuestra parte, ya te hemos contado algunos de los beneficios de las zapatillas minimalistas y las razones por las que nosotros entrenamos con ellas (puedes verlo aquí). Sin embargo, muchos corredores tienen dudas y/o temores sobre correr con zapatillas con poca amortiguación o sin ningún tipo de zapatilla; y desconocen la experiencia de otros corredores. Si eres uno de ellos, te invitamos a leer los resultados de un Estudio realizado en corredores habituados a correr con zapatillas minimalistas o barefoot. 

El Estudio La Universidad de Virginia creó una encuesta de 10 preguntas sobre correr descalzo o con minimalistas, la cual fue respondida por quinientos nueve participantes. El 40% de los participantes han corrido en forma minimalista o descalzo durante mas de un año (solo el 23% tenía una experiencia menor a 6 meses). Del análisis de las respuestas de los participantes, los investigadores obtuvieron los siguientes datos: 
 - Las principales razones por las cuales los corredores comenzaron a correr con minimalistas o descalzos fueron: buscando mejorar su rendimiento, vencer una lesión y debido a lo que dicen los medios. Pocos fueron los corredores que empezaron en base a la sugerencia de un amigo, entrenador, profesional médico o tienda deportiva. 
 - La mayoría de los corredores que participaron de la encuesta no realizan la totalidad de sus entrenamientos con minimalistas o descalzos. 
 - El 55% de los corredores manifestó no haber logrado obtener mejores tiempos con zapatillas minimalistas o descalzos, mientras que un 39% si logró mejorar sus marcas. 
 - De los resultados surge la necesidad de progresar lentamente para que las áreas mas cargadas (tobillos y pies) puedan adaptarse. 
 - El 64% de los corredores no sufrió nuevas lesiones luego de comenzar a correr con zapatillas minimalistas o descalzos. 
 - El 69% de los corredores que participaron del Estudio se recuperó de sus anteriores lesiones al comenzar a utilizar minimalistas o correr descalzo. Conclusiones y recomendaciones De la lectura del Estudio, nos surgen tres grandes conclusiones que deseamos destacar: 
 - El uso de zapatillas minimalistas o correr descalzo no asegura una mejora del rendimiento; es decir, si buscas correr mas rápido, esta no es la solución. 
 - Ni las zapatillas minimalistas ni correr descalzo, generó mas lesiones en los participantes del Estudio; es decir si tu temor es lesionarte, tienes una buena razón para cambiar tu pensar. 
 - Por último, la principal observación que debemos destacar es que aquellos corredores que empezar a correr descalzos o con minimalistas, señalaron una recuperación de sus anteriores lesiones. 

Consideramos que tener en cuenta estas tres conclusiones te pueden ayudar a tomar una decisión y definir si te atreves a buscar un cambio o continuar corriendo de la misma manera. Si estás buscando un cambio y deseas probar correr con minimalistas o descalzo.

http://runfitners.com/2014/09/beneficios-de-correr-descalzo-o-con-minimalistas-estudio/

DEFINICIÓN: ¿QUÉ ES UNA ZAPATILLA MINIMALISTA?

En los últimos años ha renacido la tendencia de correr descalzo (barefoot running) o con calzado minimalista y en RunFitners ya te contamos algunas razones por las cuales deberías abandonar tus zapatillas amortiguadas por unas zapatillas minimalistas. Sin embargo, luego de haber escrito la nota nos dimos cuenta que para algunos corredores, puede llegar a ser difícil entender de que de trata cuando hablamos de calzado minimalista, y este es el objeto de esta nota. El término minimalista, en su ámbito más general, se refiere a cualquier cosa que haya sido reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes. 

Es una traducción transliteral del inglés minimalist, que significa minimista, o sea, que utiliza lo mínimo (minimal en inglés) El término «minimal» fue utilizado por primera vez por el filósofo británico Richard Wollheim en 1965, para referirse a las pinturas de Ad Reinhardt y a otros objetos de muy alto contenido intelectual pero de bajo contenido formal o de manufactura, como los «ready-made» de Marcel Duchamp. Justamente, la reducción a lo esencial , es lo que convierte a cualquier calzado en calzado minimalista. La finalidad de esta reducción es permitir a la zapatilla cumplir con el objetivo para el cual fue creado, protección del pie a los objetos que pueden existir en el piso y las inclemencias del clima. Nada de amortiguaciones exorbitantes, ni luces, ni suelas especiales que sirven para adelgazar o tonificar los glúteos. 

Un buen par de zapatillas minimalistas deben permitir la propiocepción de los pies al máximo y permitir un movimiento totalmente natural del pie. Un buen test que puedes hacer antes de elegir una zapatilla, es doblarla como en la foto. Si el material es duro o muy grueso que te impide doblarlas con facilidad, mejor pasar de ellas y seguir buscando. zapatillas con amortiguación vs zapatillas minimalistas El talón no debe ser elevado, lo que te permitirá moverte con una postura más natural, ya que cuanto mayor es la diferencia entre la altura del talón y la parte delantera del pie,de manera mas antinatural te hará correr. Además, la suela debe ser fina, y permitirte comunicarte con el suelo debajo de ella y para que las terminaciones nerviosas de los pies puedan transmitirle al cerebro que es lo que estás pisando y así el cuerpo sepa cómo reaccionar con el fin de mantener una postura correcta.  
El minimalismo del calzado, deberá trasladarse a un bajo peso, debiendo ser zapatillas livianas. http://runfitners.com/2012/02/definicion-que-es-una-zapatilla-minimalista-gadgets-para-corredores/

lunes, 15 de septiembre de 2014

¿QUÉ ZAPATILLAS DE DEPORTE DEBEMOS USAR EN EDUCACIÓN FÍSICA?

En Educación Física se hacen una gran variedad de actividades y deportes por lo que se necesita una zapatilla polivalente. Pero en las zapaterías no suele haber un cartel que ponga "zapatillas polivalentes". 

Nosotros recomendamos una zapatilla tipo “runnig” que nos va a permitir realizar todas las actividades de Educación Física de manera cómoda y segura. Aconsejamos una zapatilla de gama media y de precio asequible, no hace falta gastarse mucho dinero ni comprarse el último modelo con tecnología punta. Otros factores que tenemos que tener en cuenta son: 

 - La sujeción: la zapatilla debe sujetarnos bien el pie para evitar lesiones y accidentes por lo que hay que comprarse la talla adecuada y atarse firmemente los cordones. Tenemos que evitar zapatillas de velcro o cremalleras que no sujetan correctamente el tobillo, por eso, es importante que los alumnos aprendan cuanto antes a atarse los cordones. Una referencia que podemos usar para escoger la talla correcta es con la zapatilla puesta y sin abrochar, te pones de pie, echas el pie todo para delante y si puedes meter un dedo por el talón es que es la talla correcta. 





LAS ZAPATILLAS CON VELCRO NO SON RECOMENDABLES 




LAS ZAPATILLAS CON CORDONES SON RECOMENDABLES - La comodidad: Antes de comprar la zapatilla hay que probarla para asegurarse de que es confortable, por eso se recomienda calzarse los dos pies y andar un poco con ellas por la tienda (o incluso dar una pequeña carrera) 

 - La suela antideslizante: Para evitar lesiones y accidentes la suela debe ser rugosa y debe tener un dibujo que evita que se resbale fácilmente.

Tenemos que evitar las suelas demasiado lisas. Zapatilla suela lisa (No recomendable) 




 Zapatilla suela rugosa (recomendable)

http://recursosparaeldeporte.blogspot.com.es/2014/09/que-zapatilla-deportiva-debemos-usar-en.html

domingo, 14 de septiembre de 2014

LA ELECCIÓN DE ZAPATILLAS

Por Luis Monleon. www.farmamon.com - 23/07/2014 

Elegir el calzado es fundamental para una correcta pisada Es tan importante el calzado, que de su elección dependen los resultados, ya que los gestos se harán fáciles o difíciles en función de cómo repercutan las cargas sobre el pie y el resto del aparato locomotor. También es clave laestabilidad que aporte y los rozamientos que produzca con la superficie. Por ello se deben conocer los rasgos generales de su estructura y composición, procurando adaptarlos a cada caso y a cada modalidad deportiva. A veces se dan situaciones tan poco comprensibles como que, por no haber tenido en cuenta la anchura y altura de la zona digital, además de los otros parámetros comentados sobre cargas y fricciones de la suela, la compresión de un dedo contra la uña del siguiente provoca pequeñas heridas que limitan el rendimiento o incluso impiden competir. 

 Estructura del calzado 

Todo calzado se compone de dos partes bien diferenciadas conocidas como Corte, o material de corte, y Suela. Cada parte se subdivide en zonas que reciben diferentes nombres y son: Corte: pala, puntera, lengüeta, embocadura, talonera, contrafuerte y primera plantilla. Suela: tacón, enfranque, planta, entresuela y cambrillón. Del calzado pueden depender la pisada, la salud del corredor y su rendimiento 

Relación del pie con el calzado 

El pie es el punto sobre el que pivota toda la carga humana para el traslado de su anatomía de un lugar a otro o como anclaje para que puedan moverse determinadas zonas del cuerpo. En el caso del deportista esto supone transmitir todo el peso y las fuerzas resultantes contra el suelo, así como las cargas de reacción del suelo al cuerpo del deportista. Esta función que podría entenderse como algo simple y natural, se complica enormemente por la interposición de un elemento entre ambos estratos –pie y suelo- que es el calzado. Y que puede modificar negativa o, también en algunos casos, positivamente, las angulaciones desde la toma de contacto al despegue, así como las cargas fisiológicas, convirtiéndose en la superficie de contacto habitual deportista/superficie de juego. La primera toma de contacto del pie con el suelo se produce por la zona media externa del tacón del calzado, con una angulación de entre 5 y 12º externos con respecto a la vertical, provocando un impacto que se amortigua por el tejido adiposo del talón, que es comprimido contra los contrafuertes del calzado disipando la energía del choque. A continuación se produce una especie de ligero rebote que eleva levemente el talón descomprimiendo por un corto espacio de tiempo la zona, y que se sigue del apoyo de la suela en la superficie para llegar a la fase de apoyo monopodal, haciendo un movimiento de pronación que centra las cargas, las amortigua y distribuye. 

El pie dentro del calzado 

Al iniciarse la fase de despegue, los dedos exteriores que se encuentran en fase extensión empiezan a ejercer presión sobre el calzado, como queriendo agarrarse a él. Esta presión se ve mediada por la contracción del flexor largo común, mientras el primer dedo se mantiene en extensión para pasar en el momento del despegue a realizar una acción de presión en la superficie del calzado a través de la última falange por acción del flexor propio del primer dedo. En todo este proceso, el pie retrocede dentro del zapato al contactar con el suelo y avanza durante el resto de la fase de apoyo entre 8 y 10mm. Las cabezas de los metatarsianos se deslizan hacia adelante, excepto la del primer metatarsiano, que se dirige levemente hacia atrás. Además de esta modificación en longitud, el pie también aumenta su volumen y anchura a cada pasoz, lo que deberá ser tenido en cuenta a la hora de calzar este pie. Este dato es importante sobre todo si se trata de deportes de larga duración, en la que estos hechos puedan impedir la buena nutrición tisular, provocando que las estructuras biológicas entren en fase de fatiga y que queden expuestas a lesiones. El pie sufre una serie de cambios temporales dentro de la zapatilla cuando corremos 

Tipos de calzado 

Sin entrar en profundidad, se deben conocer los distintos grupos de calzados según sus características para poder hablar con propiedad del calzado deportivo. Se consideran los siguientes grupos de calzado: 
-Calzado convencional. En este apartado se agrupa al calzado utilizado habitualmente y no encuadrado en ninguno de los siguientes apartados, y abarca los subgrupos de calzado para el bebé, calzado para el niño, calzado femenino y calzado masculino. 
-Calzado terapéutico. Es el calzado concebido para que con su uso se pueda conseguir una función terapéutica correctora o de otro tipo. 
-Calzado preventivo. Es el calzado que se confecciona con la misión de conservar la salud del pie en situaciones de especial riesgo, siendo diferente según se utilice para prevenir infecciones, accidentes o lesiones en la piel o tejidos internos. 
-Calzado para el paciente diabético. De todos son conocidos los riesgos que soportan los pacientes diabéticos en los pies, más aún si los utilizan con exigencias máximas como es el caso de los deportista, por lo que siempre deberán estar calzados siguiendo criterios fisiológicos en cuanto a la horma, carecer de costuras internas, revisarse a diario, llevar forros suaves y sin tintar o con tintes no agresivos, etc.
-Calzado deportivo inespecífico. Algunos tipos de calzad conocidos como deportivos presentan características poco recomendables.http://www.carreraspopulares.com/Revista/V1NT-ver_noticia_revista.asp?fr_cl_noticia=DORTELWWRVHWBUURZAFA

jueves, 29 de mayo de 2014

ZAPATILLAS CON DEDOS, BENEFICIOS DISCUTIBLES

Todo el que haya comprado en Estados Unidos unas Vibram FiveFingers, una de las marcas más populares de zapatillas con dedos, después del 21 de marzo de 2009 podrá pedir el reembolso de lo que pagó por ellas (con un máximo de 68 euros). La compañía que las fabrica allí, Vibram USA, ha acordado esta semana depositar 2,7 millones de euros en una cuenta para devolver el dinero a los consumidores que lo soliciten para resolver una demanda judicial que arrastra desde 2012 que acusa la acusa de realizar publicidad engañosa al afirmar que este calzado ofrece beneficios para la salud. La empresa, no obstante, niega haber cometido ningún delito y afirma que ha aceptado pagar solo para poner fin al litigio y evitar más gastos legales. La demandante, Valerie Bezdek, presentó su denuncia en contra de Vibram en marzo de 2012 en Massachusetts, el Estado donde se encuentra la sede de la empresa en Estados Unidos. 

En su escrito, Bezdek alegó que la compañía ha engañado a los consumidores al afirmar que su calzado FiveFingers puede fortalecer los músculos y reducir lesiones en los pies sin que esto haya podido ser demostrado científicamente. Otras dos demandas colectivas que se presentaron después en los Estados de California e Illinois fueron absorbidas en el caso de Bezdek. El acuerdo establece que si tras realizar los reembolsos que se soliciten sobra algo de los 2,7 millones de euros que la compañía ha depositado, esta parte se donará a la Asociación Americana del Corazón. Vibram también ha acordado no seguir afirmando en su publicidad que las zapatillas FiveFingers ayudan a fortalecer los músculos o reducir el riesgo de lesiones, a menos que la empresa presente nuevos estudios que lo demuestren científicamente. 

No es la primera vez que un fabricante de calzado se ve obligado a devolver dinero por realizar publicidad engañosa. La Comisión Federal de Comercio de EE UU ha impuesto dos cuantiosas multas en los últimos años a dos conocidas marcas de zapatillas deportivas, una de 18 millones de euros para Reebok en 2011 y otra de 31 millones para Skechers en 2012, por afirmar que algunos de sus modelos ayudaban a adelgazar, reafirmar músculos, corregir la postura o mejorar la circulación. En España, pese a las millonarias multas impuestas en EE UU y las denuncias de asociaciones de consumidores, ni el Instituto Nacional de Consumo ni las comunidades autónomas, que son las que tienen competencias para sancionar la publicidad engañosa, han actuado hasta ahora. Zapatillas con dedos, beneficios discutibles 

viernes, 4 de abril de 2014

RECOMENDACIONES EN LA ELECCIÓN DEL CALZADO PARA CORRER


El American College of Sports Medicine (ACSM) es una organismo médico de reconocimiento mundial en cuanto a la prescripción de actividad física y ejercicio para mejorar la salud y calidad de vida. Sus recomendaciones y directrices respecto a el ejercicio son seguidas por la gran mayoría de los médicos y entrenadores. Recientemente publicó un documento con algunas recomendaciones sobre cómo elegir un calzado adecuado para correr, en el que precian cambios importantes respecto al modelo "tradicional" de recomendación de calzado para correr y se demarca de algunos tópicos y prejuicios. Intuimos y esperamos que, en un futuro, estas recomendaciones se vayan acercando cada vez más a un calzado natural y que interfiera lo menos posible en el funcionamiento natural del pie, al tiempo que se pone énfasis en la necesidad de acondicionar el mismo para recuperar su funcionalidad, fuerza, sensibilidad y elasticidad. 

Las zapatillas de correr deberían elegirse tras una cuidadosa reflexión. Con tantas marcas y tipos de zapatillas en el mercado, es importante encontrar la que mejor encaja con tus pies y necesidades. No existe "la zapatilla perfecta" que sirva para todos los corredores. De todas formas, las investigaciones y patrones de lesiones han mostrado que existen algunas características generales de un buen, y seguro, calzado para correr. Unas zapatillas para correr deberían proteger el pie frente a las lesiones, pero no deberían hacer el trabajo del pie proporcionando una amortiguación excesiva y demasiado soporte adicional para el arco plantar. La zapatilla debería complementar un pie fuerte. Con nuevas empresas y calzado en el mercado, es fácil hacer una prospección en internet de la oferta para buscar el tipo de zapatillas que podrían interesarte. Revisa las especificaciones del calzado en cuanto al material de fabricación, peso y "drop" del talón a la punta para encontrar aquellas marcas que siguen las indicaciones generales siguientes. 

Características que una zapatilla de correr buena y segura debe tener: Mínimo drop del talón a los dedos: Este "drop" es la diferencia de grosor entre la amortiguación del talón y la amortiguación de la zona de la parte anterior del pie. Las zapatillas sin drop (cero drop) o con uno pequeño de 6 mm o menos son la mejor elección para permitir que el pie tolere las cargas con normalidad durante cada ciclo de la marcha. Neutras: Esto significa que la zapatilla no incluye elementos de control de movimiento o estabilidad, que interferirían en el movimiento natural del pie al soportar el peso corporal. Ligereza (285 gramos o menos para una talla 41 de hombre o 226 gramos o menos para un número 38 de mujer). 

¿Dónde buscar zapatillas para correr? Pregunta a algunos corredores habituales, a tu entrenador o en algún club de corredores dónde compran sus zapatillas o dónde hay un vendedores con experiencia y conocimiento en zapatillas para correr. 

¿Cómo comprar zapatillas para correr? Cada vez que vayas a comprar unas zapatillas de correr, pide que te midan los pies en la tienda. Ten en cuenta que podrías tener alguna diferencia entre el pie derecho y el izquierdo. Para algunos corredores, comprar zapatillas de una talla ligeramente mayor será lo mejor. Obligar a un pie a meterse en una zapatilla que es demasiado justa provocará dolor de pies más adelante. La forma del pie o la altura del arco plantar no son buenos indicadores de qué tipo de zapatilla para correr deberías comprar. Evita comprar calzado basándote en el consejo de alguien que te ha visto caminar en la tienda. La marcha y el movimiento del pie son muy diferentes cuando caminas y cuando corres. Ten presente que todos los corredores pronan (ruedan el pie hacia dentro). La pronación es un movimiento normal en el pie durante la marcha y la carrera. En sí misma, no debe ser un motivo para seleccionar el calzado de running. Puede ser que te digan en la tienda que, ya que ocurre esa pronación, una zapatilla con soporte para el arco es lo mejor. De hecho, lo opuesto es podría ser cierto. 

La pronación debería ocurrir y es un sistema de absorción de impactos natural. Intentar evitar, reducirla o detenerla añadiendo materiales en las zapatillas podrían desarrollar problemas en los pies o rodillas. Puede existir un exceso de pronación, pero en la mayoría de casos pueden corregirse con terapia y ejercicios para fortalecer los pies, la pierna y la cadera más que con una zapatilla. Ves a comprar el calzado al final del día, cuando tus pies estén más "hinchados" (como sucederá cuando lleves un rato corriendo) y para asegurarte que no te vendrán demasiado justos. Asegúrate que las zapatillas tienen un espacio suficientemente amplio en la puntera, en la zona donde está la parte anterior del pie y los dedos. Debes poder mover tus dedos con facilidad. Una puntera demasiado estrecha no permite la expansión normal de los huesos de los pies durante la carrera. Esto no permitirá que tus pies sean capaces de distribuir las fuerzas de una forma segura durante la fase de carga en la carrera. 

Debería haber al menos 1 cm de espacio entre tus dedos y la puntera de la zapatilla, algo así como suficiente espacio para colocar tu dedo pulgar entre el dedo gordo del pie y la punta de la zapatilla. 

Test para comprobar si la zapatilla es demasiado estrecha: saca las plantillas de las zapatillas, colócalas en el suelo y ponte de pie sobre ellas. ¿Sobresale tu pie de las plantillas por delante o por los lados? Si es así, la zapatilla es demasiado estrecha. Si pruebas a correr en la tienda, comprueba que los talones no resbalan dentro de la zapatilla. 

Características a evitar de una zapatilla de running 

Amortiguación gruesa y elevada: una amortiguación suave puede llevar a los corredores a adoptar una peor biomecánica y aterrizar con mayor impacto que con calzado con menor amortiguación. 
Zapatillas con un talón elevado y amortiguado, y con menor amortiguación en la parte delantera (una zapatilla de perfil alto o con drop elevado) 
Soporte extra para el arco plantar o plantillas recomendadas en la tienda. Estos elementos, con frecuencia, son innecesarios. El uso de plantillas debería considerarse como lago temporal (6-8 semanas) hasta que la fuerza del pie se haya aumentado. Un terapeuta puede ayudarte a fortalecer la musculatura del pie para que no necesites un soporte externo para el arco de forma habitual. 

Transición del calzado antiguo al nuevo 

Ten en cuenta que, cuando cambias de un calzado a otro, debería existir un periodo de transición en el que podrías necesitar combinar ambas zapatillas dentro de un mismo rodaje. Durante un par de semanas, el tiempo corriendo con las zapatillas nuevas puede ir aumentando hasta que finalmente completes la salida a correr solamente con las zapatillas nuevas. Deberías hacer ejercicios para aumentar la fuerza de los pies y cadera antes y durante la transición a un nuevo calzado. Cuando empiezas a entrenar con un calzado con menor drop, tus extremidades inferiores necesitan adaptarse y activar músculos en la zona de cadera y glúteos. 

Al principio, puede ser que tengas algunas molestias y agujetas en la zona de las pantorrillas, durante las primeras semanas. Si estás haciendo un cambio de unas zapatillas con un drop elevado (10-12mm) a otras con un drop bajo (4mm) o incluso cero, considera utilizar una zapatilla de transición con un drop moderado (6-8mm) durante algunos meses mientras te adaptas; después de esta adaptación, pasa a un calzado con mínimo o cero drop. 

¿Cuándo debo cambiar las zapatillas de correr? 

Una regla general es cambiar las zapatillas cada 600 km, aunque no hay estudios científicos que determinen con precisión la franja de tiempo idónea en la que debería cambiarse cualquier zapatilla. Cada zapatilla durará más o menos en base a los materiales de fabricación, y si se utilizan para más cosas además de para correr (en este caso, se desgastarán antes). Si existe un desgaste en el que queden al descubierto alguna de las capas intermedias, desecha las zapatillas. Un desgaste desigual en la suela puede llevarte a cambiar la mecánica de carrera y terminar en una lesión. 

Contenido del folleto proporcionado por Heather K. Vincent, Ph.D. and Kevin R. Vincent, M.D., Ph.D. Reprinted with permission of the American College of Sports Medicine. Copyright © 2014 American College of Sports Medicine. Este folleto es un producto del ACSM’s Consumer Information Committee. Visit ACSM online at 
www.acsm.org. http://runningtrainingclinic.blogspot.com.es/2014/04/recomendaciones-del-acsm-en-la-eleccion.html?m=1

domingo, 11 de noviembre de 2012

LAS ZAPATILLAS DE DEPORTE 'SIEMPRE ATADAS'

LAS ZAPATILLAS DE DEPORTE "SIEMPRE ATADAS"

El uso de las zapatillas de deporte ha variado en las últimas dos décadas, pasando de tener una utilización específicamente deportiva a una aplicación estética. La moda “grunch”, “raper” y “hip hop”, ha impuesto en los adolescentes una estética en la que las zapatillas se usan completamente desacordonadas. Este hecho a conseguido que nuestro alumnado de secundaría considere normal el uso de las zapatillas desatadas. A lo largo de estos años hemos venido comprobando en nuestras clases de Educación Física, la utilización por parte del alumnado, de un uso inadecuado de las zapatillas deportivas, llegando incluso a no sólo estar desacordonadas, sino incluso al empleo de esponjas, almohadillas o cualquier elemento que dota a la zapatilla de la mayor inestabilidad posible.  

Además, en las tiendas deportivas venden este tipo de zapatos como si realmente fueran deportivas. Después de leer algunos artículos sobre el tema, podemos decir que el uso de calzado deportivo desatado (en la actividad física, pero también en la vida normal) tiene las siguientes consecuencias: 

 -Aumento de la posibilidad de sufrir esguinces de tobillo y que estos sean más graves. 
 -Inestabilidad articular del tobillo. 
-Aumento de la posibilidad de sufrir rozaduras, ampollas, durezas y callos. 
 -Las chicas con exceso de peso tienen mayor tendencia a las lesiones ligamentosas de los ligamentos laterales del tobillo externo si llevan las zapatillas desacordonadas. 
 -Aumenta el riego de sufrir fascitis plantar y metatarsalgias. 

Por último vamos a dar algunos consejos; es importante que las zapatillas deportivas reúnan las siguientes características: · Que se adapten a tu pie y eviten que éste se mueva dentro de la zapatilla provocando inestabilidad al pisar y rozaduras. Para ello es necesario que las lleves siempre atadas. 
· Que amortigüen los impactos contra el suelo al saltar o correr. Esto evitará las inflamaciones de tendones como de periostio (vaina que recubre los huesos). 
· Que permitan la transpiración del pie. La presencia de humedad por la transpiración puede causar problemas de hongos y malos olores. 
· Que tengan cierta flexibilidad y no pesen demasiado, provocarían fatiga muscular. BIBLIOGRAFÍA “Alteraciones del tobillo en adolescentes asociadas a un acordonado laxo” Roberto Beltrán y Encarna Matín-Lorente (INEFC Lleida)

jueves, 29 de diciembre de 2011

¿CÓMO ELEGIR UNAS ZAPATILLAS DEPORTIVAS ADECUADAS?

Para la adecuada práctica deportiva es de gran importancia la buena elección de los diferentes elementos que intervienen en el proceso de entrenamiento como las instalaciones deportivas donde se realiza la actividad física, los entrenadores, la indumentaria, los equipamientos, etc. Pero la elección del calzado deportivo es determinante aunque en ocasiones no se la da la debida importancia ya que el uso de zapatillas inapropiadas, con el tiempo, puede acarrear graves consecuencias para el organismo.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir las zapatillas deportivas?

Son varios los factores a tener en cuenta a la hora de tomar esta decisión. En primer lugar hay que tener en cuenta cuál es la disciplina deportiva o tipo de deporte que se vaya a practicar.


Las zapatillas tienen diseños especiales en función de los diferente movimientos que requiere cada deporte, facilitando la práctica del mismo y protegiendo de posibles lesiones, afortunadamente existen multitud de marcas y modelos para elegir, hoy no sucede como en los años 70 donde tan sólo existían dos o tres modelos con los que se realizaba todo tipo de deportes, en la actualidad disponemos de zapatillas especiales para correr, para deportes en los que se realizan desplazamientos cortos y bruscas frenadas como el tenis o el baloncesto, para deportes en otros predominan los saltos, para diferentes terrenos, etc.

Decidir el tipo de zapatilla idónea para el deporte que se va practicar es muy fácil en la actualidad ya que, afortunadamente, las casas comerciales emplean grandes esfuerzos en realizar estudios anatómicos y biomecánicos para obtener productos de la máxima calidad para cada una de las disciplinas, debemos centrarnos en la superficie o terreno sobre el que realizaremos el deporte, una misma actividad como correr o jugar al fútbol se puede practicar sobre superficies duras, blandas, deslizantes... como asfalto, cemento, tierra, arena, madera, superficies sintéticas, etc.

Una vez conocido el deporte y el terreno se debe escoger entre todos los modelos que el mercado ofrece en función de la morfología del pie de cada uno, no todas las personas pisan igual, ni tienen el mismo tipo de pie, hay pies cavos, normales y planos en diferentes grados, también los hay pronadores, neutros o supinadores, y en función de los dedos tenemos pies griegos (el segundo dedo dominante), egipcios (el primer dedo dominante) o cuadrados (el primer y segundo dedos igual de largos). Por lo tanto habrá que probar entre todos los modelos y elegir el que mejor se adapte al pie y a la pisada de cada uno.

También existen otros factores que influyen en la elección del calzado deportivo, es importante saber que las zapatillas que para una persona son las ideales para otra pueden no serlo ya no solo por el tipo de pie y la pisada sino por elementos como el peso del individuo, el desarrollo muscular, flexibilidad, etc.

¿Cuales son las consecuencias del uso inadecuado del calzado deportivo?

Al correr y saltar las extremidades inferiores soportan varias veces el peso del cuerpo, en un salto el peso que soporta el pie se multiplica por 6, por lo tanto después de multitud de sesiones de entrenamiento las diferentes estructuras del organismo como los pies y tobillos pueden verse afectadas negativamente si el calzado está en malas condiciones o no es el adecuado, pero también se pueden transmitir otras partes del cuerpo como las rodillas, caderas e incluso columna vertebral. En ocasiones una lesión de rodilla o un dolor en la espalda tienen como origen un calzado deportivo inapropiado.

Las lesiones más frecuentes debidas a este factor son: esguinces, luxaciones, tendinitis o inflamación del tendón de Aquiles, fracturas, sobrecargas musculares, distensiones musculares, pie de atleta, rozaduras, ampollas, callos, quemaduras, etc.

Consejos para comprar las zapatillas deportivas:

a) Tener en cuenta que las zapatillas que dan buen resultado a un deportista no tienen por que ser buenas para otro.

b) Usar el calzado apropiado para cada deporte y superficie, si un practicante de deporte en sala hace parte del entrenamiento de preparación física corriendo por carretera tendrá que utilizar un calzado deportivo diferente al que utiliza cuando entrena o juega en la pista.

c) Comprar siempre centrándose en el pie más grande, normalmente siempre se tiene un pie mayor que el otro.

d) No se debe fiar uno en el número del último par, puede haber diferencias entre las distintas marcas y modelos.

e)Las zapatillas no deben ser ni demasiado flojas ni muy apretadas, los dedos deben moverse libremente y no tocar la puntera.

f) Es recomendable probarse las zapatillas después de una pequeña caminata para que los pies estén algo hinchados como cuando se practique deporte.

g) Es conveniente probarlas con el mismo tipo de calcetines con los que se realice deporte.

h) Probar varios modelos y caminar con ellos, fijarse en no tener ninguna molestia que pueda convertirse en un mayor problema al hacer deporte, si se detecta alguna incomodidad pedir otro par del mismo modelo o cambiar de modelo o de marca, siempre dentro de las mismas características.

i) Debidos a las diferencias morfológicas entre hombres y mujeres es aconsejable utilizar zapatillas especificas para el propio sexo.

j) Recomendaciones para el cuidado del calzado deportivo y de los pies:

k) No se deben estrenar las zapatillas deportivas el mismo día de una competición, el pie tiene que estar adaptado previamente a la zapatilla.

l) Hay que tener en cuenta el estado del desgaste de la suela y el kilometraje puesto que la mayoría de los modelos están diseñados para hacer un determinado número de kilómetros y horas de entrenamiento, entre 800 y 1500, a partir de los cuales los sistemas de amortiguación se ven afectados. Se deben cambiar con frecuencia para no arriesgarse a una lesión.

m) Airear el calzado para que seque bien el sudor evitando así el pie de atleta, y para que los sistemas de amortiguación recuperen, es recomendable el uso de más de un par y alternarlos para darles descanso.

n) Atar las zapatillas adecuadamente, hay modas que consisten en utilizar el calzado deportivo sin atar y que son muy peligrosas ya que el pie se mueve en exceso dentro de la zapatilla y no es sujetado convenientemente. Tampoco de deben atar con demasiada tensión para evitar cortar la circulación en el pie.

o) Aconsejarse por especialistas para realizar ejercicios de fortalecimiento de pies, tobillos y en general de las extremidades inferiores, para evitar posibles lesiones.

p) Nunca utilizar para entrenar las zapatillas que se usan para la calle.

q) Si las zapatillas tienen plantillas interiores se deben cambiar con frecuencia.

r) En caso de constantes dolores en los pies, tobillos, etc. visitar a un médico especialista, pues posiblemente sea necesario el uso de platillas especiales personalizadas.

Tema: Podología deportiva
Tomado de: http://recursosparaeldeporte.blogspot.com/2011/12/como-elegir-unas-zapatillas-deportivas.html