La mayoría de los niños en edad escolar llevan una vida sedentaria. Permanecen sentados demasiado tiempo ante el televisor o las nuevas tecnologías. Esto, sumado a una alimentación irracional, eleva los riesgos de mala salud, que en Galicia ya están por encima de la media española. Uno de cada cuatro escolares tiene sobrepeso.
La mitad de los alumnos de enseñanza obligatoria solo hacen ejercicio en las dos horas semanales de la asignatura de Educación Física. A partir de los 16 años, el porcentaje se acerca al 80. La escuela no puede crear unos hábitos que corresponden a la familia. Tampoco la sociedad o los media contribuyen a ello. El fomento del consumismo y de una vida cómoda no son los mejores alicientes para el esfuerzo y constancia que requiere la práctica deportiva.
Es bien sabido que el ejercicio físico es esencial para el normal desarrollo de la persona y la mejora de la salud y calidad de vida. Pocos padres saben, sin embargo, que también potencia el rendimiento académico de sus hijos. Las razones, según los expertos, están en el mayor aporte de oxígeno al cerebro y en el aumento de los niveles de endorfinas. Se reduce la tensión, mejorando el humor, lo que beneficia no solo la capacidad de concentración y el rendimiento, sino incluso el comportamiento en clase. Por lo tanto, a las propuestas que se están haciendo para luchar contra el fracaso escolar hay que añadir, con todo merecimiento, la del fomento de la práctica del ejercicio físico.
Celso Currás
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, se respetuoso.
Gracias